El acaparamiento es un comportamiento donde las personas o los animales acumulan alimentos u otros elementos. En algunos países hispanohablantes, se aplica sobre todo a las personas que almacenan mercancía con el fin de especular con los precios y obtener ganancias.
El acaparamiento es común en varias especies de aves así como en roedores, siendo alimentos lo que principalmente almacenan. De todos modos, algunos pájaros también recolectan tacañamente otros elementos, especialmente si son mascotas. Las urracas se caracterizan por acumular los excedentes de alimento que encuentran.

La amenaza o desorden civil ante un desastre natural pueden llevar a que algunas personas acaparen abarrotes, agua, gasolina y otros elementos esenciales cuyo suministro, correcta u erróneamente, creen que pronto se reducirá. Los supervivencialistas, también conocidos como preparacionistas, a menudo ponen en reserva grandes suministros de estos elementos en anticipación de un acontecimiento de desastre de mayor escala.

Las personas que cumplen con los criterios de diagnóstico para el trastorno de acaparamiento o trastorno de acumulación compulsiva experimentan sentimientos de ansiedad o incomodidad por descartar posesiones que no necesitan. Esta incomodidad surge de un apego emocional a las posesiones y una fuerte creencia de que sus posesiones serán necesarias en el futuro. Las posesiones tomarán un valor sentimental que supera su valor funcional. Esto no difiere de alguien sin desorden de atesoramiento; la diferencia radica en la fuerza de este valor sentimental y en cuántos elementos adquieren un valor sentimental. Descartar puede sentirse como que están tirando una parte de sí mismos.
En varios casos, las casas pueden generar un peligro de incendio (debido a salidas bloqueadas y papeles apilados) o peligro sanitario (debido a la infestación de insectos, excretas y detritos de mascotas excesivas, comida y basura acumuladas o el riesgo de que se acumulen pilas de artículos sobre los ocupantes y que bloqueen las vías de salida). El acaparamiento afecta no solo a la persona que tiene este fuerte apego hacia las posesiones, ya que otras personas que viven en el hogar y los vecinos pueden verse afectados por el desorden. Las personas con trastorno de acaparamiento tienen una calidad de vida tan pobre como las diagnosticadas con esquizofrenia. El desorden aumenta la tensión familiar, la incapacidad laboral y el riesgo de padecimientos graves.
Según la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, los síntomas para el trastorno de acaparamiento incluyen:
No hay ninguna medicación actualmente aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos para tratar los síntomas de acaparamiento. Algunos fármacos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (SSRIs) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina(SNRIs), pueden ser utilizados para personas diagnosticadas con este desorden.
El tratamiento primario para el trastorno de acaparamiento es psicoterapia individual. En particular, las terapias cognitivo-conductuales son consideradas como el estándar para tratar el trastorno.
Varias películas abordan, directa o indirectamente, el tema del acaparamiento y la especulación, tanto desde el punto de vista económico como desde el de la psicopatología, por ejemplo: