
Se denominan acelomados (su nombre científico es Acoelomata) a los filos de animales bilaterales carentes de cavidad general; por tanto, presentan un cuerpo macizo ya que entre la pared del cuerpo y el intestino existe una masa de células (mesénquima) y fibras musculares. El término acelomado carece de cualquier significado taxonómico.
Los filos típicamente acelomados son los platelmintos, los nemertinos y los xenacelomorfos, los mesozoos suelen también considerarse acelomados, aunque resultaron ser polifiléticos. El resto de bilaterales poseen (al menos en estado embrionario) una cavidad corporal llena de líquido entre la pared del cuerpo y el intestino, ya sea un auténtico celoma (celomados) o un pseudoceloma (Pseudocelomados o Blastocelomados).
Los acelomados son los bilaterales más simples, con cuerpos vermiformes y epitelios ciliados. Los filos actuales de acelomados no están relacionados entre si por lo que su condición acelomada evolucionó independientemente por reducción de ancestros celomados. A pesar de ello es posible que el primer bilateral fuera un acelomado (ver Bilateria para otras teorías).