Un adepto es un seguidor o partidario de una idea o una persona.
Antiguamente, se le llamaba adeptos a ciertos alquimistas que pretendían hallar el secreto de la transmutación de los metales o sea, la piedra filosofal. Se empeñaban en demostrar que había once adeptos que eran sustituidos por otros cuando moría o se trasladaba uno de ellos a otra parte donde podía hacer uso de su oro, "pues en este mundo perverso," decían ellos, "nos le procuraban ni una camisa."