Las adipocinas o adipoquinas (del griego adipo-, grasa; y -kinos, movimiento) son una serie de moléculas de señalización celular (citocinas) secretadas por el tejido adiposo. La primera adipocina descubierta fue la leptina. Desde entonces, se han descrito decenas de ellas.
Fisiología
Las adipocinas son un grupo de moléculas bioactivas que juegan un papel decisivo en el desarrollo de la inflamación y la resistencia a la insulina asociadas a la obesidad. El desequilibrio en las cantidades de adipocinas secretadas por el tejido adiposo que ocurre durante la obesidad y el sobrepeso se ha relacionado con la patogénesis de diversas enfermedades debido a la alteración que causa en la respuesta inmune. De hecho, se conocen ya determinados cambios en sus patrones de expresión relacionados específicamente con la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.
El tejido adiposo regula de forma dinámica y de forma endocrina, paracrina y autocrina la función de órganos tan diversos como el hipotálamo, el páncreas, el hígado, el músculo, los riñones, el endotelio o el sistema inmunitario. En todos los casos, la adipocina del tejido adiposo debe unirse a los receptores de membrana localizados en las células del tejido diana.
Principales adipocinas
Adiponectina en volumen de sangre, comparada con otras. Mujer.
De todas ellas, se considera que las principales son:
Leptina: controla el apetito a través del sistema nervioso central.
Adiponectina: tiene efectos antiinflamatorios y aumenta la sensibilidad a la insulina.
Angiopoyetina 1 y 2 (ANG1 y ANG2): afectan la angiogénesis y la función vascular.
Se han asociado con la obesidad y el sobrepeso otra serie de moléculas secretadas también por el tejido adiposo como son las interleucinas 8 (IL-8) y 10 (IL-10), el interferón gamma (IFN-γ) y la proteína inducible 10 (IP-10 o CXCL10).
↑Conde J, Scotece M, Gómez R, López V, Gómez-Reino JJ, Lago F, Gualillo O (2011). «Adipokines: BioFactors from white adipose tissue. A complex hub among inflammation, metabolism, and immunity». BioFactors37 (6): 413-420. PMID22038756. doi:10.1002/biof.185.
↑Lehr S, Hartwig S, Sell H (2012). «Adipokines: a treasure trove for the discovery of biomarkers for metabolic disorders». Proteomics: Clinical Applications6 (1-2): 91-101. PMID22213627. doi:10.1002/prca.201100052.
↑Pereira S, Alvarez-Leite J (2014). «Adipokines: biological functions and metabolically healthy obese profile». Journal of Receptor, Ligand and Channel Research7: 15-25. doi:10.2147/JRLCR.S36060.
12Ouchi N, Parker JL, Lugus JJ, Walsh K. (2011). «Adipokines in inflammation and metabolic disease». Nature Reviews Immunology11: 85-97. PMID21252989. doi:10.1038/nri2921.
↑Viviane de OliveiraLeal, Denise Mafra (2013). «Adipokines in obesity». Clinica Chimica Acta419: 87-94. doi:10.1016/j.cca.2013.02.003.
↑Marisa Coelho, Teresa Oliveira, Ruben Fernandes (2013). «Biochemistry of adipose tissue: an endocrine organ». Archives of Medical Science9 (2): 191-200. PMID23671428. doi:10.1002/prca.10.5114/aoms.2013.33181.
↑Priest, C; Tontonoz P (Dic 2019). «Inter-organ cross-talk in metabolic syndrome». Nature Metabolism. doi:10.1038/s42255-019-0145-5.
↑Sharabiani, MT; Vermeulen R; Scoccianti C; Hosnijeh FS; Minelli L; Sacerdote C; Palli D; Krogh V; Tumino R; Chiodini P; Panico S; Vineis P. (May 2011). «Immunologic profile of excessive body weight». Biomarkers16 (3): 243-51. PMID21506696. doi:10.3109/1354750X.2010.547948.