Aidos

En la mitología griega, Aidos, Edos o el Pudor (griego: Αἰδώς, Aidṓs; latín: Pudicitia y Pudor) era una diosa y personificación que encarna un sentido moral comprendido como vergüenza, pudor, modestia, respeto o humildad. Aparece especialmente en las tragedias y poemas didácticos. En la antigua Grecia aidōs representa una fuerza de control moral: respeto a los dioses y leyes divinas, respeto a los huéspedes (xenía), compasión frente a los pobres y desfavorecidos y miedo a la ‘mala fama’ o deshonor.

Textos mitográficos

Mitología griega

Aidos es una alegoría moral y casi no tiene participación en la mitología griega, pero según Píndaro era hija de Prometeo. Platón dice que fue enviada por Zeus porque la humanidad, después de recibir el fuego de Prometeo, se causaba daños e injusticias a sí misma por egoísmo:

«Ante el riesgo de extinción humana por falta de convivencia, Zeus envió a Hermes para dotar a todos los hombres de sentido moral (aidṓs) y justicia (díkē), fundamentales para el orden social y la amistad. A diferencia de los conocimientos técnicos, estos valores debían ser universales para garantizar la existencia de las ciudades, estableciendo Zeus la eliminación de quienes carecieran de ellos como una enfermedad pública».

Hesíodo cuenta que, tras la quinta edad de los hombres, ya no existirá salvación para la raza humana y Aidos los abandonará para siempre:

«Es entonces cuando Aidos y Némesis, cubierto su cuerpo con blancos mantos, irán desde la tierra de anchos caminos hasta el Olimpo para vivir entre la tribu de los inmortales, abandonando a los hombres; a los hombres mortales sólo les quedarán amargos sufrimientos y ya no existirá remedio para el mal».

Culto en Grecia

Aidos tenía un altar cerca del antiguo templo de Atenea en la Acrópolis de Atenas. Los atenienses, que son muy devotos, tienen imágenes dedicadas al Pudor (Aidos), la Fama (Feme) y el Impulso (Horme). Se dice que Odiseo exhortó a Penélope que lo acompañara de buena gana, o que, si prefería a su padre, regresara de nuevo a Lacedemón. Dicen que ella no le respondió nada, pero ante la pregunta se cubrió con un velo, e Icario, comprendiendo que quería marcharse con Odiseo, la dejó ir y ofreció una imagen de Aidos, pues dicen que Penélope al llegar a este punto del camino se cubrió con el velo.

En Roma

Séneca dice que Pudor («Remordimientos») vive a orillas de las aguas y los tejos del Cocito, junto con Sopor («Sueño»), Fames («Hambre»), Metus («Miedo»), Pavor («Pavor»), Dolor («Dolor»), Luctus («Luto»), Morbus («Enfermedad»), Bella («Guerras») y Senectus («Vejez»); pero este episodio no hace más que reflejar al mito de la Esperanza de Pandora. Dos santuarios en Roma fueron dedicadas a Pudicitia. Aidos en su personificación como diosa era cercana a la representación y adoración de otras diosas como la Sobriedad (lat. Sobrietas, gr. Sofrosina) o la Piedad (lat. Pietas, gr. Eusebia).

Aischýnē

Relacionada con Aidos está Aischýnē (Αἰσχύνη) que parece ser acaso otra forma de Aidos. Mientras que Aidos representa el pudor positivo y el respeto preventivo que evita que cometas una falta, Aischyne encarna la vergüenza posterior, el deshonor y la deshonra social una vez que la falta ya se ha cometido.

Estudios sobre Aidos

Walter F. Otto en su libro Teofanía se refiere a Aidós como “El recato sagrado frente a lo intocable, la delicadeza del corazón y del espíritu, la consideración, el respeto… Son el hechizo de una forma divina que es dos cosas en una: lo venerable y lo que venera, lo puro y el sagrado recato frente a lo puro. Pero de ninguna manera se revela tan solo en la vida, sino igualmente en la naturaleza. El sagrado silencio y la pureza de la naturaleza no tocada por la mano del hombre dan testimonio de ella. En el Hipólito de Eurípides… «En la vega intocada, donde el pastor no se atreve a apacentar el rebaño, donde nunca irrumpió el  hierro filoso, por donde sólo pasa la abeja en su vuelo primaveral: aquí reina Aidós vertiendo el rocío del elemento puro». Aidós es todo un mundo, que abarca en el espíritu divino, todo lo vivo y elemental, lo «emanado de pureza» (Hölderlin), lo sagrado y el recato ante ello, todo en uno; es ser completo y perfecto en sí mismo”.

Aidos y Asha

Algunos estudiosos han comparado la aidōs griega con el asha zoroástrico. Asha representa el macrocosmos como el orden, verdad y justicia universal que sostiene el cosmos; Aidos actúa como su reflejo microcósmico en Grecia, siendo la brújula moral interna y el respeto reverencial que impide al hombre romper ese equilibrio sagrado.

Referencias

  1. ↑ Pudicitia, la Castidad. Así en PROPERCIO: Elegías II, 6
  2. ↑ OVIDIO: Fastos V, 29 ss; SÉNECA: Hércules furioso 686 ss
  3. ↑ El Prometeo encadenado de Esquilo (134-135), la Ifigenia en Áulide de Eurípides (900, 1089-1097) y el Edipo Rey de Sófocles (1424-1431).
  4. 1 2 3 4 HESÍODO: Trabajos y días 170-201
  5. ↑ Homero: Odisea IX, 269: cuando Odiseo se encuentra con el cíclope Polifemo, le exige hospitalidad recordándole que debe sentir aidōs ante los dioses. Argumenta que los caminantes y los desvalidos están bajo la protección directa de Zeus, convirtiendo este sentimiento en una norma de control social obligatorio.
  6. ↑ Píndaro: odas olímpicas VII, 44: presenta a Aidos como una fuerza benévola que engendra la virtud y la alegría del valor en los mortales. Se le asocia con la contención interior que frena la soberbia (hybris), regulando por ejemplo la compasión o el respeto de los ricos ante la presencia de los pobres.
  7. ↑ Aristóteles: Ética a Nicómaco IV, 9 (1128b10 – 1128b15): el filósofo analiza el concepto desde una perspectiva ética, no como una virtud en sí misma, sino como una pasión o punto medio entre la desvergüenza (vanidad) y la cobardía extrema. La define como un "miedo a la mala fama" o al deshonor social.
  8. ↑ PÍNDARO: Olímpicas 3
  9. 1 2 Platón: Protágoras, 322c – 322d
  10. ↑ PAUSANIAS: Descripción de Grecia I 17,1
  11. ↑ PAUSANIAS: Descripción de Grecia III 20, 10–11
  12. ↑ SÉNECA: Hércules furioso 686 ss
  13. ↑ HESÍODO: Trabajos y días, 97
  14. ↑ Tito Livio: Ab urbe condita X, 23
  15. ↑ Valerio Máximo: Hechos y dichos memorables (libro II y VI). Expone que estas divinidades compartían el mismo propósito psicológico: el control absoluto sobre los impulsos desmedidos. El Aidós (pudor) otorgaba la contención mental y moral, mientras que la Sobrietas (sobriedad/sensatez) regulaba la templanza física y la discreción cotidiana frente a los vicios.
  16. ↑ Cicerón analiza la íntima conexión de este grupo de deidades en su tratado político-religioso De legibus (Sobre las leyes) II, 28. El filósofo prescribe que las virtudes que elevan al hombre al cielo deben contar con altares públicos y nombra explícitamente a la Mente, la Virtud, la Piedad y la Fidelidad/Pudor. Pietas representaba el respeto reverencial hacia los padres, la patria y los dioses superiores, siendo la contraparte externa del Aidós, que regulaba la humildad y la vergüenza desde el interior del individuo.
  17. ↑ ESOPO: Fábulas 528
  18. ↑ ESQUILO: Los siete contra Tebas 409 ss
  19. ↑ Otto, Walter (2007). Teofanía. El espíritu de la antigua religión griega.. Sexto Piso. ISBN 9788496867079.
  20. ↑ En Yasna 44, 3, el profeta pregunta directamente a Ahura Mazda quién es el creador y el padre de Asha (el Orden/Verdad) y quién fijó el sendero del sol y las estrellas. Kaikhosrov Dinshah Irani (1995): «The Idea of Social Justice in the Ancient World». En Social Justice in the Ancient World, Greenwood Press, pp. 11-15. (Establece a Asha como el principio rector ético y cósmico que previene el caos social).
  21. ↑ Hesíodo, Trabajos y días, versos 197-201; Eric Robertson Dodds (1951). Los griegos y lo irracional. Edición en español de Alianza Editorial (Capítulo I: «De la cultura de la vergüenza a la cultura de la culpa», pp. 29-34). (Analiza el aidós como el freno moral psicológico e institucional en la Grecia arcaica).

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