
El alperujo, un subproducto de las almazaras que se obtiene durante la extracción de aceite de oliva, es la mezcla de: aguas de vegetación o alpechines (también conocidos como amurca); partes sólidas de la aceituna, como el hueso, el mesocarpio y la piel; y restos grasos. Se define como todo aquello que resta de la aceituna molturada si eliminamos el aceite de oliva.
Presenta grandes problemas por su alta fitotoxicidad por lo que su manejo debe realizarse con sumo cuidado. Pese a ello, presenta compuestos que son potentes antioxidantes y tiene un gran poder antihongos, por lo que se pueden producir colorantes y enzimas.
El alperujo surge de los nuevos sistemas de molturación de centrifugación de dos fases. Supuso una revolución puesto que es un nuevo subproducto de las almazaras con humedades muy altas (55-65%) y es de difícil manejo. Las orujeras se han adaptado a la recepción de este nuevo subproducto y aprovechan su aceite restante bien a través de una nueva centrifugación o mediante su extracción química con disolventes. Este aceite extraído, según la legislación europea, será aceite de orujo de oliva.
La composición del alperujo está de partes de la aceituna, que constituye su parte sólida conocida como orujo, y restos del aceite de la misma, que son conocidos como alpechín o amurca. La parte líquida presenta alrededor de un 56% de agua con un PH de 5,4. Por su parte, el contenido sólido representa un 91%. También puede encontrarse en él una cantidad significativa de aceite residual que necesitará ser refinado para su utilización.
El problema más grande que existe con el tratamiento del alperujo es su carácter contaminante, pudiendo afectar gravemente suelo y agua.
Los pasos a seguir para su correcta manipulación son:
El compostaje de alperujo se realiza mediante un proceso biológico controlado que transforma los restos orgánicos, produciendo un humus estable. Las temperaturas elevadas que se alcanzan en el proceso eliminan microorganismos patógenos y semillas de malas hierbas consiguiendo un producto estable e higienizado, aplicable como abono o sustrato: el compost. La aplicación del compost de alperujo como enmienda orgánica en el olivar permite retornar al suelo los nutrientes extraídos con la cosecha, del modo más sostenible en términos ambientales y económicos. De este modo se cierra el ciclo dentro de la comarca con el menor gasto energético.
Tras su tratamiento el alperujo puede tener diversos usos como:
Borja, R., & Rincón, B. (2006). Tratamiento de alperujos mediante digestión anaerobia. Grasas y Aceites, 5, 47-55.
Martínez, J., & Alba, J. (2004). Aprovechamiento energético del orujillo en calderas industriales. Grasas y Aceites, 55, 293-298.
Márquez, M. C., Aguado, J., & Ramos, A. (2008). Caracterización y valorización energética del alperujo. Revista de Ingeniería Química, 95-100.
Cabo, S., & García, I. (2011). Aprovechamiento integral de los subproductos del olivar: valorización del alperujo. Vida Rural, 54-58.