Amimitl (del náhuatl: dardo de agua) era un dios mexica de lagos y pescadores que calmaba las tempestades y así protegía a los pescadores.
Amimitl era, según Torquemada, especialmente adorado en Cuitlahuac (actual Tláhuac) una isla del lago Chalco. Este dios de la pesca expresaba su descontento a los súbditos con enfermedades de carácter hidrópico o acuoso. En reducidos contextos el jesuita mexicano Clavigero lo identifica con Opochtli, el dios de los artesanos y pescadores de red.
Según la glosa adjunta, el himno es de antiguo origen Chichimeca y su traducción al nahua no fue plena. Su mensaje es críptico, pero se evidenciaba como una canción para danzas.
Glosa: In amimitl icuic yuh mitoa in ueli chichimeca cuic amo uel caquizti in quein quitoa in tonauatlatol ypa.
Los cuatro nobles mencionados en los versos 3.º y 4.º quizá refieran los llamados, en los bailes sagrados mexicas, "cuatro auroras", cuatro actores vestidos de blanco, verde, amarillo y rojo cada uno de un color.
Bernardino de Sahagún. Primeros Memoriales.