Antídoto

Venenos comunes y sus contravenenos
Toxina Antídoto
AcetaminofénN-acetilcisteína
OrganofosforadosPralidoxima
CarbamatosAtropina
Antidepresivo tricíclicoBicarbonato sódico
Bloqueador de canales de calcioCalcio intravenoso
Sales de hierroDeferoxamina
Glucósido cardíacoAnticuerpos antidigoxina
EtilenglicolEtanol intravenoso
BenzodiacepinasFlumazenil
BetabloqueadorGlucagón
OpioidesNaloxona
Monóxido de carbonoOxígeno

Un antídoto, antitóxico o contraveneno es una sustancia química cuya función es contrarrestar los efectos de un veneno, toxina o químico. Estos ejercen su acción de modo directo sobre la estructura química del tóxico, y nunca sobre el receptor, son capaces de inactivar al tóxico, o al menos impedir los efectos indeseables de los compuestos tóxicos.

Los antídotos más comunes son los creados por el hombre, mediante la síntesis de otras sustancias químicas. En ocasiones, la misma ponzoña o toxina (especialmente en el caso del veneno de vipéridos) sirve como base para la síntesis y elaboración de estos contravenenos.

Hay también antídotos naturales, como el antisuero, anticuerpos producidos por el propio organismo para anular el veneno. No obstante, podemos aprovecharnos de este obtención natural para aplicaciones artificiales; a saber, inmunizar a un animal inyectándole una dosis pequeña del veneno para que fabrique anticuerpos, extraer su suero y emplear dichos anticuerpos para tratar a otros individuos.

También existen antídotos contra la intoxicación por químicos y pesticidas, generalmente en el caso de los insecticidas caseros, se describe el antídoto para la sustancia química que contiene, para facilitar el trabajo de los médicos en caso de una intoxicación accidental.

Mecanismo de acción

Los antídotos tienen diferente forma de actuar porque reaccionan químicamente con los sistemas biológicos y aumentan la capacidad del paciente para bioinactivar el tóxico:

Hay diversos mecanismos de acción, por ejemplo la atropina (anticolinérgico y antimuscarínico) se utiliza para antagonizar farmacológicamente en el receptor los insecticidas organofosforados que producen efectos colinérgicos y muscarínicos letales.

Como no se disponen de antagonistas y antídotos que puedan tener carácter universal, es decir, que sirvan para todos los casos, conviene que en su defecto se aplique la metodología y el agente químico más apropiado para cada caso particular.

El mejor antídoto conocido es el carbón activo, que se presenta en forma de polvo constituido por pequeñísimas esferas que ofrecen una gran superficie con cargas eléctricas capaces de retener por adsorción a la mayor diversidad de sustancias químicas, pero es poco efectivo con los ácidos y las bases fuertes, sales metálicas, alcoholes, disolventes, cianuros y sustancias de absorción rápida; su capacidad de unión es muy superior al de las resinas. Se administra por vía oral, y después conviene extraerlo, mediante vómito o lavado gástrico.

Tipos

La indicación para el uso de contravenenos se hará de acuerdo con algunos principios: especificidad de acción frente a un tóxico, estado clínico y/o analítico toxicológico y valoración del riesgo/beneficio, ya que algunos poseen toxicidad intrínseca. La precocidad en su utilización continúa siendo un factor condicionante de eficacia y de ahí el interés de su empleo en asistencia prehospitalaria:

Botiquines

Es frecuente la consulta acerca de cuáles deben ser los antídotos indispensables o mínimos que debería haber en un botiquín de emergencias. Por lo que se han diseñado unos principios generales para la inclusión de un contraveneno en un determinado nivel asistencial:

  1. Que la sustancia sea efectiva y de eficacia constatada
  2. Urgencia en la administración del contraveneno
  3. Frecuencia de la intoxicación, según sea el medio rural, urbano o industrial
  4. Relación riesgo-beneficio y complejidad de administración (vía oral frente a vía intravenosa, antídoto convencional o inmunoantídoto)
  5. Accesibilidad
  6. Conservación: ya sea a temperatura ambiente, exigencia de nevera o necesidad de fotoprotección
  7. Caducidad
  8. Coste

Tipos

Según estos principios ya podemos clasificar cada antibiótico en los diferentes botiquines:

  1. Botiquín de antídotos en domicilio particular: no se necesita ningún contraveneno en especial. La importancia principal reside en una correcta educación sanitaria respecto a posibles contaminaciones a nivel ocular o en la piel. El uso de agua, leche o agua albuminosa como efecto digestivo contra productos domésticos no está asegurada.
  2. Botiquín de antídotos en un centro de Salud de Asistencia Primaria:
    • Eméticos: jarabe de ipecacuana o apomorfina
    • Competitivos: naloxona, flumazenilo, oxígeno, atropina, bicarbonato sódico
    • Restauradores: glucosa y piridoxina
    • Bloqueadores: etanol y penicilina
  3. Botiquín de antídotos en un centro penitenciario: carbón activado
  4. Botiquín de antídotos en una empresa:
    • Reductores: ácido ascórbico y azul de metileno
    • Quelantes: hidroxicobalamina y sales de calcio y magnesio
    • Otros específicos según actividad de la empresa
  5. Botiquín de antídotos en un Servicio de Urgencias extrahospitalario y medicalizado:
    • Competitivos: sales de calcio
    • Restauradores: glucagón
  6. Botiquín de antídotos en un Hospital básico (nivel I):
    • Competitivos: fitomenadiona, fisostigmina, protamina, ácido folínico
    • Restauradores: n-acetil-cisteína
    • Quelantes: almidón, desferroxamina
    • Otros: sorbitol, sulfato sódico
  7. Botiquín de antídotos en un Hospital Intermedio (nivel II-III):
    • Bloqueadores: silibinina
    • Restauradores: pralidoxima
    • Quelantes: dimercaptol, EDTA cálcico disódico, d-penicilamida, suero antiofídico
  8. Botiquín de antídotos en el Hospital de Referencia Toxicológica:
    • Competitivos: oxígeno hiperbárico
    • Quelantes: ácido dimercaptosuccínico, suero antibotulínico, anticuerpos antidigital
    • Bloqueantes: fomepizol
  9. Botiquín de antídotos en el Hospital de Referencia Nuclear: antídotos quelantes y otros (solución de Shubert, bicarbonato sódico)

Véase también

Referencias

  1. ↑ Real Academia Española. «contraveneno». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
  2. ↑ Real Academia Española. «antídoto». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
  3. ↑ Bello Gutierrez, José (2001). Fundamentos de ciencias toxicológicas. Díaz de Santos. ISBN 84-7978-472-5.
  4. ↑ Klaassen, Curtis D. (2005). Fundamentos de toxicología. McGraw-Hill/Interamericana de España. ISBN 84-486-0534-9.
  5. ↑ Repetto, Manuel (2009). Toxicología fundamental. Díaz de Santos. ISBN 978-84-7978-898-8.
  6. ↑ Bugarín González, R. «Consideraciones acerca del tratamiento de las intoxicaciones agudas en Atención Primaria». Medifam.

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