
En psicología y ciencias afines, se denomina aptitud (del latín: aptus) a las condiciones de una persona para el desarrollo de una tarea. En el ámbito vulgar, aptitud, destreza, habilidad y competencia se utilizan indistintamente, puesto que son términos relacionados, pero no son lo mismo. Todos ellos hacen referencia a la capacidad de una persona de realizar una tarea, pero tienen diferentes significados específicos.
«Habilidad» es la capacidad de ejecutar una acción o tarea de forma correcta mientras que se habla de «destreza» si se consigue realizarla con éxito. En cambio, «competencia» es cuando se desarrolla una habilidad para resolver una actividad compleja.
El conjunto de todas las habilidades, destrezas y competencias conforman la inteligencia humana.
Las aptitudes están relacionadas con una amplia variedad de capacidades competenciales, todas ellas relacionadas con las diversas habilidades lógico-matemáticas.