AVM, (acrónimo de la expresión inglesa Automated Valuation Model) es el nombre que se da internacionalmente a los modelos de valoración automática de inmuebles, mediante el uso de algoritmos matemáticos y estadísticos combinado con una base de datos. La mayoría de los AVM calculan el valor de un inmueble en una ubicación geográfica concreta y en un momento del tiempo.
Los AVM sirven para la revisión de valores de los inmuebles hipotecados conforme a los acuerdos internacionales Basilea II, transpuesto a la normativa europea por la Directiva 2006/48/CE Dicha Directiva europea está transpuesta a la normativa española por la Circular 3/2008 de Banco de España (denominada Circular de Solvencia) sobre determinación y control de los recursos propios mínimos (ver Norma 43.6).
Asimismo, el Banco de España ha publicado una guía para la utilización de modelos automatizados de valoración (AVM) por parte de las sociedades de tasación
Utilidades
Obtención del LTV (Loan To Value) para supervisión bancaria, conforme a la Directiva 2006/48/CE y a la Circular 3/2008 de Banco de España
Valoración de clientela para marketing directo. A partir de la dirección postal de un cliente, se puede inferir el valor de su vivienda, y con ello, una estimación aproximada de su patrimonio
Ahorro de tiempo, de papel, de desplazamiento, de combustible. Contribución ecológica.
Inmediatez
Objetividad
Inconvenientes
En España, los AVM no tienen validez como herramienta de tasación, dado que la legislación vigente que las regula (Orden ECO 805/2003) exige la visita física de un tasador.
Posibilidad de imprecisión en la aportación de datos (por ejemplo, una estimación errónea de la superficie del inmueble)