En el marco del hinduismo, un avatar es la aparición material o «encarnación» de una deidad en la Tierra.

El verbo relativo ‘posarse’ o ‘hacer su aparición’ se utiliza a veces para referirse a cualquier gurú (maestro sagrado) o cualquier ser humano venerado. es la encarnación terrestre de un dios; siendo los más conocidos en particular los de la divinidad Vishnú. Es el equivalente en mitología comparada de los semidioses griegos y romanos.
En idioma sánscrito, «avatar» (अवतार; Archivo de audio "ɐʋɐt̪aːɾɐ" no encontrado) significa literalmente ‘descenso’.
La palabra también se utiliza para referirse a encarnaciones de dioses o a maestros muy influyentes de otras religiones aparte del hinduismo, especialmente a los adherentes a tradiciones dhármicas cuando tratan de explicar a personajes como Cristo.
La palabra avatar no aparece en la literatura védica; sin embargo, aparece en formas desarrolladas en la literatura postvédica y como sustantivo particularmente en la literatura puránica después del siglo VI d. C.. A pesar de eso, el concepto de un avatar es compatible con el contenido de la literatura védica, como los Upanishads, ya que es la imaginería simbólica de la Saguna Brahman, concepto en la filosofía del hinduismo. El Rigveda describe a Indra como dotado del misterioso poder de asumir cualquier forma a voluntad. El Bhagavad Gita expone la doctrina del avatara, pero con términos distintos a avatar.
Las escrituras del sijismo incluyen los nombres de numerosos dioses y diosas hinduistas, pero rechaza la doctrina de la encarnación del salvador y respalda la opinión de los santos del movimiento hinduista bhakti, como Namdev, de que el dios eterno sin forma está dentro del corazón humano, y el hombre es su propio salvador.
Según lo descrito en los textos hinduistas puranas, un incontable número de avatares descendieron en nuestro mundo. Dentro del visnuismo, estos avatares fueron agrupados en diferentes tipos de acuerdo con la personalidad y el rol específico descrito en las Escrituras. No todos los avatares son reconocidos como encarnaciones completas o directas del dios Visnú, ya que algunos avatares se cree que son almas bendecidas o apoderadas con ciertas virtudes de origen divino, aunque son almas individuales o gemelas.
Los purusha avataras se describen como los avataras originales de Visnú dentro del universo:
Las tres personalidades del Trimurti (la trinidad hinduista) a veces son nombrados como los guna avataras, debido a que tienen el rol de controlar las tres modalidades (gunas) de la naturaleza, incluso aunque ellos no hayan descendido en la Tierra (en el sentido general del término avatar).
Los avatares manu-antara (‘entre Manus’, que corresponden a la era de cada Manu) son los seres responsables de crear progenie dentro del universo. Se dicen que son innumerables. Para más información, ver: Manu.
Las encarnaciones shakti-aveśa se clasifican en:
Cuando el propio Visnú desciende, se le llama sakshat, o shaktyavesa-avatara directo, y cuando apodera a alguna persona para representarlo, esa persona es denominada encarnación aveśa o avesha-avatara.
Se dice que hay un gran número de avatares de este segundo tipo en particular. Un ejemplo podría ser Nárada, Buda, o Parashurama (este último es el único de los diez avataras tradicionales que no es un descenso directo de Visnú.
De acuerdo con el vaisnavismo Sri, hay dos tipos de avatares secundarios:
Las diez encarnaciones más famosas de Visnú se llaman colectivamente Dasavatara (dasa en sánscrito significa ‘diez’). Esta lista se encuentra en el Garudá-purana (1.86.10-11):
En el primer canto del Bhágavata-purana se enumeran 23 avataras principales:
Aparte de estos, otros tres avatares se describen más tarde:
Después de enumerar al avatar Kalki, el Bhágavata-purana declara que los avataras de Vishnú son innumerables. Sin embargo en ese contexto, esta lista de 25 avatares se considera que es la de los más importantes.
Aparte de los avatares del hinduismo que se enumeran en los Puranas y los Vedas, otros hinduistas han sido considerados avatares (por sí mismos o por otros):
Algunos hinduistas con una visión universalista, creen que las figuras centrales de varias religiones no hinduistas fueron avatares. (Los hinduistas más ortodoxos rechazan la idea de avatares fuera de su tradición). Algunas de esas figuras religiosas son:
Según un discípulo de Ramakrishna:
Hoy, muchos hinduistas abusan excesivamente de la doctrina avatara, y asistimos al extraño fenómeno de que cada discípulo de un gurú declara que su maestro fue un avatar. Por eso el cristianismo delimitó la encarnación divina a un fenómeno único y por única vez. Esa hipótesis tiene puntos sólidos y también defectos, pero por lo menos supera el burdo abuso en que incurren muchos hinduistas contra esta doctrina.
En cambio, el gurú bengalí Swami Sivananda decía a sus discípulos que al gurú hay que verlo como a Dios, debido a que ha alcanzado la perfección espiritual y a que es el único vínculo entre las personas y Brahman. El gurú ha alcanzado la unión completa con Dios, inspira devoción en las demás personas y su sola presencia purifica el universo.
Según la Nueva Era, los avatares pueden ser de tres tipos:[cita requerida]
El castellano ha tomado (a través del francés) la palabra sánscrita avatar (pluralizada como en español: “avatares”) con el significado de ‘fases‘, ‘vicisitudes’ o ‘cambios’.