El B-Stoff (en español: «Sustancia-B») era el nombre código empleado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial para dos combustibles aeroespaciales, uno de ellos el hidrato de hidrazina (N2 H4• H2O), utilizado como combustible en sus investigaciones en la propulsión de cohetes.
Mezclado con M-Stoff (metanol), dio un combustible llamado C-Stoff hipergólico con el T-Stoff (peróxido de hidrógeno concentrado), que fue utilizado en el motor Walter HWK 109-509 de los aviones cohete Messerschmitt Me 163B, Messerschmitt Me 263 y Bachem Ba 349.
La denominación B-Stoff también se refería al etanol (H3C-CH2OH) diluido en un 25% de agua (H2O), que se utiliza como combustible con el A-Stoff (oxígeno líquido) en el cohete V-2. Al etanol se la añadía agua para rebajar la temperatura de llama, ya que la tecnología y los materiales de la época eran incapaces de resistir la temperatura de combustión del etanol puro con oxígeno puro. En cambio esto repercutía en un menor rendimiento del motor cohete.