| Instituto para las Obras de Religión Istituto per le Opere di Religione | ||
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| Acrónimo | IOR | |
| Tipo | Persona jurídica canónica pública | |
| Industria | servicios financieros | |
| Forma legal | empresa privada | |
| Fundación | 27 de junio de 1942 | |
| Fundador | Pío XII | |
| Sede central | Cortile Sisto V, Ciudad del Vaticano | |
| Presidente | François Pauly (desde abril de 2026) | |
| Personas clave |
Giuseppe Petrocchi (presidente de la Comisión Cardenalicia) Gian Franco Mammì (director general) Battista Mario Salvatore Ricca (prelado) | |
| Productos | Servicios financieros | |
| Beneficio neto |
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| Activos | 2480.7 millones EUR (2025) | |
| Capital social |
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| Propietario | Santa Sede | |
| Empleados |
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| Coordenadas | 41°54′14″N 12°27′24″E / 41.903888888889, 12.456666666667 | |
| Sitio web | www.ior.va | |
| Lema | «Al servizio della Chiesa cattolica nel mondo» | |
El Instituto para las Obras de Religión o IOR (en italiano: Istituto per le Opere di Religione), conocido popularmente como el Banco Vaticano, es una institución financiera de la Iglesia católica erigida como persona jurídica canónica pública, con sede exclusiva en la Ciudad del Vaticano. Fue erigido por el papa Pío XII mediante quirógrafo el 27 de junio de 1942, teniendo como predecesora a la Commissione ad pias causas creada por León XIII en 1887. Su misión fundamental, establecida en sus estatutos renovados por el papa Francisco en 2023, consiste en custodiar y administrar bienes muebles e inmuebles transferidos o confiados por personas físicas o jurídicas, destinados a obras de religión o de caridad.
Entre sus funciones, provee custodia de valores, transferencias internacionales a través de bancos corresponsales y servicios de cobros y pagos para la Santa Sede, la Ciudad del Vaticano, órdenes e institutos religiosos, conferencias episcopales, diócesis y misiones en más de 110 países.
El gobierno del IOR se rige por su Estatuto (renovado mediante quirógrafo papal en marzo de 2023) y se articula en cuatro órganos principales:
El Instituto está supervisado y regulado por la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF) de la Santa Sede y la Ciudad del Vaticano.
A diferencia de una entidad bancaria comercial, el IOR no persigue fines de lucro comercial especulativo:
A finales de 2025, el total de recursos encomendados (en y fuera de balance) ascendía a 5873 millones de euros repartidos entre unos 12 000 clientes, siendo las congregaciones religiosas su mayor cliente en volumen patrimonial (alrededor del 39 %).
El Instituto aplica una política de inversión sujeta a la Doctrina Social de la Iglesia, excluyendo a empresas o emisores involucrados en actividades contrarias a la vida humana (aborto, métodos anticonceptivos, uso de células embrionarias), fabricación o venta de armamento, violación de derechos laborales o del medio ambiente, así como adicciones (juego de azar, tabaco, pornografía, alcohol o préstamos usurarios). En enero de 2026 lanzó dos índices bursátiles éticos desarrollados junto a Morningstar para inversiones católicas.
Tras haber sufrido décadas atrás el impacto de la quiebra del Banco Ambrosiano y diversas crisis reputacionales en gestiones anteriores a 2013, la entidad experimentó una profunda reforma interna impulsada bajo el pontificado de Benedicto XVI y consolidada por el papa Francisco: