Barniz

Caja china de madera cubierta por una capa transparente de laca o barniz

El barniz es una disolución de aceites o sustancias resinosas en un disolvente, que se volatiliza o se seca al aire mediante evaporación de disolventes o la acción de un catalizador, dejando una capa o película sobre la superficie a la que se ha aplicado. Existen barnices de origen natural, en general derivados de resinas y aceites esenciales de las plantas, y barnices sintéticos.

Su aplicación a maderas y otras superficies tiene como objeto primordial preservarlas de la acción de agentes atmosféricos si se expone al exterior o de proteger y dar belleza además de resistencia física y química si su destino es interior. Puede admitir tintes o colorantes que modifican su color y tono. A través de los años, los acabados de madera han encontrado en los barnices muchas características no poseídas por la goma laca; por ejemplo: su capacidad para endurecerse al secarse, su capacidad para adquirir un gran brillo cuando se pulen, efecto goma, craquelé, texturado, y cierto grado de impermeabilización frente a agua, humedades o grasa. Actualmente existen barnices de secado instantáneo y un bajo mantenimiento, resistentes a los rayos UVA y la abrasión, tanto para pavimentos de madera como para muebles y muy diversas superficies.

Etimología y orígenes históricos

Barniz, según recogen el Diccionario de la lengua española y otros manuales de la lengua española, procede de la voz dialectal «berniz», y esta del bajo latín veronix veronicis, en relación con la resina sandáraca, procedente de la ciudad egipcia de Beronice. Otras fuentes citan Berenice, nombre de la antigua colonia griega de la actual Bengasi en Libia. También se propone la construcción latina per (intensivo) y nitére (‘brillar’). Acepta sinónimos como tinte, esmalte y lustre, y concomitancias con vidriado, laca, charol, pátina, maque (laca) y mogate (barniz alfarero).

Los egipcios ya emplearon los barnices en la decoración de sus tumbas, y los griegos como protección de la madera de sus barcos contra el poder corrosivo de las sales marinas, pero su origen parece más probable en la India, China o Japón (donde el arte de barnizar se ha datado medio milenio antes de Cristo y con certeza desde el siglo tercero, como una técnica de origen coreano). Otras fuentes consideran que China y la India conocían los barnices mucho antes de que lo utilizasen los artesanos del lacado japonés.

Tipos de barnices

Los barnices se pueden agrupar según la resina o material que los compone, o según el disolvente empleado.

Acabado

Bloqueo

El bloqueo (frecuentemente denominado por su término en inglés, blocking) es un defecto físico y químico que ocurre cuando dos superficies barnizadas o pintadas se adhieren entre sí tras entrar en contacto físico, especialmente bajo presión o calor. Al intentar separar las superficies, la película de barniz sufre daños mecánicos, desprendiéndose parcial o totalmente de su soporte.

Este fenómeno es común en el mobiliario apilable y en elementos arquitectónicos móviles, como los marcos y hojas de puertas y ventanas. Sus causas principales radican en un tiempo de secado o curado insuficiente, la aplicación de capas con un espesor excesivo que retiene disolventes, o una temperatura de transición vítrea ($T_g$) demasiado baja en las resinas empleadas.

Para corregir y prevenir este defecto, la industria química formula los recubrimientos incorporando aditivos específicos de «resistencia al bloqueo» (anti-blocking agents), tales como ceras polietilénicas micronizadas o sílices amorfas, las cuales migran a la superficie durante el secado generando una microrrugosidad que reduce el área de contacto efectivo entre las películas. Asimismo, en aplicaciones de almacenamiento o post-curado, se emplean extendedores minerales laminares como el talco (silicato de magnesio), cuya estructura actúa como una barrera física que impide el contacto íntimo intersuperficial y anula la pegajosidad residual de las resinas.

Cuando el bloqueo se vuelve permanente y estructural debido a la acumulación de capas viejas o un secado deficiente, la solución técnica requiere el decapado completo de la pintura de la superficie. Este proceso se realiza aplicando un decapante químico en gel específico para madera, el cual ablanda las capas de barniz adheridas para su posterior retirada mediante una espátula metálica, lana de acero y un lijado final, permitiendo recuperar la madera base y eliminar el defecto que ocasionaba el pegado.

Véase también

Referencias

  1. ↑ Pruebas de barniz contra incendios
  2. ↑ Diccionario Enciclopédico Abreviado Espasa-Calpe (tomo I), Madrid, 1957.
  3. ↑ Diccionario de ideas afines, Fernando Corripio. Barcelona. Editorial Herder, 1985. ISBN 84-254-1515-2.
  4. 1 2 Giudice, Carlos A.; Pereyra, Andrea M. (2009). Tecnología de pinturas y recubrimientos: Componentes, formulación, fabricación y control de calidad. Editorial de la Universidad Tecnológica Nacional (edUTN). ISBN 978-987-25360-2-2.
  5. ↑ Müller, Bodo; Poth, Ulrich (2011). Coatings Formulation: An Introduction (en inglés) (2.ª edición). Vincentz Network. pp. 182-184. ISBN 978-3-86630-891-6.
  6. ↑ Bieleman, Johan (2000). Additives for Coatings (en inglés). Wiley-VCH. pp. 210-213. ISBN 978-3-527-29785-6.
  7. ↑ Wypych, George (2016). Handbook of Fillers (en inglés) (4.ª edición). ChemTec Publishing. pp. 271-274. ISBN 978-1-895198-91-1.
  8. ↑ «Cómo decapar un mueble de madera». Leroy Merlin. Consultado el 8 de septiembre de 2026.

Véase también

Referencias

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