
La bésigue, también conocida como bezique, bezik, besi o bazzica saliborghese, es un juego de cartas de origen francés. Data del siglo XIX y es del tipo de combinación de naipes y toma de bazas.
El juego fue ampliamente conocido y jugado durante la Belle époque, principalmente en Francia e Inglaterra, pero también en el resto de Europa. Sin embargo, desde 1950 la popularidad del juego ha ido disminuyendo hasta prácticamente desaparecer. Aún se juega en Turquía, Haití y la Polinesia Francesa.
La bésigue es el ancestro de otros juegos modernos como el marjolet, el binokel y el pinochle.

Un mazo de dos manos de bésigue es un mazo de 64 naipes, que consiste del As hasta el 7 cada uno de ellos duplicados en cada palo (o sea se eliminan los naipes 2, 3, 4, 5 y 6 de dos mazos y los naipes restantes se juntan.) Los jugadores cortan para determinar quien es mano, quien obtiene el naipe más alto elige. El valor de las cartas en el corte y durante el juego es A, 10, K, Q, J, 9, 8 y 7. Se dan ocho cartas en grupos de 3-2-3, a cada jugador siendo colocada la siguiente carta boca arriba a la vista de ambos jugadores para determinar el palo del triunfo. Los naipes restantes, denominados "talon", son colocados boca abajo al lado del triunfo. Si el triunfo es un 7 el repartidor se anota diez puntos.
El origen de la bésigue no es demasiado claro. En el siglo XIX se le adujo un supuesto origen sueco que hoy los especialistas descartan. También se la ha ligado a la antigua bàzzica italiana, aunque esta consistía un juego sumamente diferente.
Actualmente, la tesis más aceptada afirma que la bésigue se originó en la región del Mediodía francés, concretamente en la ciudad de Limoges. La palabra era conocida desde el siglo XVII y significaba "correspondencia" o "asociación", y vendría a referirse a las distintas combinaciones y anuncios que constituyen la principal forma de ganar puntaje en el juego. Este mecanismo, caro para juegos populares como el piquet, se combinó con los puntajes y la lógica de bazas de la brisque dando origen a un nuevo juego.
Las combinaciones de la besigue consisten el "matrimonio" (mariage) de un rey y una dama de un mismo color, la secuencia de cartas consecutivas desde el 10 de un mismo color, las cuatro cartas de un mismo valor y el siete de triunfo, más la propia bésigue que da nombre al juego, que se da cuando se combinan la Reina de picas y la Jota de diamantes.
El juego tuvo su pico de popularidad en París en 1860 y en Inglaterra unos pocos años después. Probablemente el jugador más famoso del juego fue Winston Churchill. Existe evidencia que los escritores ingleses Wilkie Collins y Christina Rossetti también eran entusiastas del mismo.