El botones, fajín o mozo de equipaje es, en hotelería, la persona encargada de transportar el equipaje desde el vehículo del cliente del hotel hasta la habitación de este y viceversa. Es un empleo similar al de auxiliar de servicios.
Los botones también pueden realizar otras tareas, como abrir la puerta principal del hotel, dar direcciones o acomodar otro tipo de utensilios como sillas de ruedas o miniescúteres. Su presencia suele ser más común en hoteles superiores a tres estrellas. En muchos países es costumbre dar propina a un botones después de que este haya transportado el equipaje.
En la organización interna de un hotel, el botones suele estar vinculado al área de recepción o de atención al huésped. Su trabajo no se limita al traslado de maletas, ya que también puede acompañar al cliente hasta la habitación, explicar el uso básico de las instalaciones, entregar mensajes o paquetes, orientar sobre servicios del establecimiento y coordinarse con otros departamentos del hotel.
Entre sus funciones habituales se encuentran recibir a los huéspedes a su llegada, ayudar con la descarga y el traslado del equipaje, acompañar al cliente hasta la habitación, informar sobre horarios y servicios del hotel, solicitar taxis, apoyar al servicio de aparcacoches y atender encargos sencillos. En algunos establecimientos también participa en la custodia temporal del equipaje, el etiquetado de maletas y la comunicación de incidencias detectadas en habitaciones o zonas comunes.
Aunque sus tareas pueden confundirse con las de un portero o un conserje, el botones se ocupa principalmente del acompañamiento del huésped y de la gestión del equipaje dentro del hotel. El portero suele desarrollar su labor en la entrada del establecimiento, mientras que el conserje se centra en la atención de consultas, reservas, recomendaciones y gestiones específicas para los clientes.
Tradicionalmente, el botones ha sido identificado por un uniforme formal, compuesto por chaqueta, pantalón y, en algunos casos, gorra o sombrero distintivo. Esta indumentaria permite reconocerlo con facilidad dentro del vestíbulo y forma parte de la imagen de servicio del establecimiento. En la hotelería contemporánea, algunas empresas han sustituido denominaciones antiguas por términos más neutros, como «asistente de botones», aunque las funciones esenciales del puesto se mantienen.