

Una caldera vertical es un tipo de caldera de tubo de fuego o de tubo de agua donde la caldera está colocada verticalmente, en lugar de adoptar la posición horizontal más común. Se utilizaron para una gran variedad de vehículos a vapor y en otras máquinas móviles, incluidas las primeras locomotoras de vapor.
Se han utilizado muchos diseños de tubos diferentes. Entre los ejemplos más habituales se incluyen:
Las principales ventajas de una caldera vertical son:





Las principales desventajas de una caldera vertical son:
Varios fabricantes produjeron un número significativo de locomotoras de caldera vertical. Notables entre estos fueron:
Sentinel Waggon Works también produjo una gama de camiones (camiones de vapor) basados en sus calderas verticales de alta presión.
La Best Manufacturing Company de San Leandro en California produjo una gama de tractores de vapor que usaban calderas verticales.
Ciertos diseños de apisonadoras de vapor se apartaron del estilo del locotractor convencional con caldera horizontal, adoptando un motor adaptado a esta caldera. Se fabricaban alrededor de un sólido chasis de vigas, con la caldera montada a baja altura entre los rodillos delantero y trasero. Estos diseños no eran comunes en el Reino Unido.
La forma tradicional del burro de vapor (como un cabrestante móvil utilizado en la industria maderera) quedó vinculada al uso de una caldera vertical, formando parte de una máquina de vapor montada sobre una base rígida equipada con patines para ser desplazada. Dado que el terreno a atravesar casi siempre sería abrupto, un diseño que permitiera fluctuaciones del nivel del agua como la caldera vertical era una opción obvia.
Los equipos de construcción tales como grúas y palas de vapor utilizaron calderas verticales con buenos resultados. Sobre una base giratoria, el peso de la caldera ayudaría a contrarrestar la carga suspendida del cucharón de la pala o el brazo de la grúa, montado en el lado opuesto del pivote de la caldera. La huella compacta de la caldera permitió diseños más pequeños de lo que hubiera sido el caso para un tipo horizontal, permitiendo así su uso en espacios de trabajo más pequeños; la altura extra de una caldera vertical es menos crítica para una máquina tan alta en general.
Algunos barcos de vapor, particularmente los más pequeños, como las embarcaciones fluviales, se diseñaron alrededor de una caldera vertical. La pequeña huella de la caldera permitía conseguir diseños más compactos y maximizar el espacio disponible para la carga útil.
Los tipos verticales, como la caldera Cochran, proporcionaron soluciones compactas especialmente útiles por su tamaño reducido, adecuadas para muchas aplicaciones estacionarias, incluida la calefacción de espacios edificados.