
Las caras de Chernoff son un método de visualización de datos inventado por Herman Chernoff en 1973. Consiste en transformar un conjunto de datos en caras de humanos u otros animales. Los datos representan ojos, narices, orejas y otras formas de la cara, esta asociación permite rápidamente hacer asociaciones y detectar diferencias.
La idea que subyace al uso de las caras es que los humanos reconocen fácilmente las caras y notan pequeños cambios sin dificultad. Los rostros de Chernoff manejan cada variable de manera diferente. Dado que los rasgos de las caras varían en importancia percibida, debe elegirse cuidadosamente la forma en que las variables se asignan a los rasgos. Por ejemplo, se ha comprobado que el tamaño de los ojos y la inclinación de las cejas tienen un peso significativo.