| Cimadevilla Cimavilla | ||
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| País |
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| • Com. autónoma |
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| • Ciudad |
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| • Distrito | Centro | |
| Ubicación | 43°32′48″N 5°39′47″O / 43.546544572416, -5.663097615797 | |
| Límites | Puerto Deportivo de Gijón, El Centro, playa de San Lorenzo | |
| Población | ||
| • Total | 2700 hab. (2018) | |
| Gentilicio | Playos | |
| Fundación | siglo I d. C (véase Gijón romano) | |
| Código postal | 33201 | |
| Patrón | Virgen de los Remedios | |




Cimadevilla (en asturiano y oficialmente Cimavilla) es un barrio del distrito centro de la ciudad de Gijón (Principado de Asturias, España). Se trata del área más antigua de la ciudad, de origen romano, conservando también la estética de barrio de pescadores del siglo XIX.
El barrio está ubicado íntegramente en el cerro de Santa Catalina, península que se adentra en el mar Cantábrico y separa al Puerto Deportivo de Gijón (oeste) y la playa de San Lorenzo (este). Cimadevilla, junto con Laviada y su único barrio limítrofe, El Centro, conforma el distrito centro de la ciudad. Es uno de los barrios menos poblados de la ciudad, con 2 701 habitantes en 2018. Su relevancia está en su configuración como casco antiguo de la ciudad, albergando gran parte de los monumentos y reclamos turísticos de la localidad. También destaca el interés hostelero de la zona, con multitud de establecimientos y locales de ocio nocturno.
Debido a la morfología irregular del barrio, las comunicaciones de Cimadevilla con el resto de la ciudad son principalmente peatonales, siendo beneficiadas por la prácticamente completa peatonalidad del barrio. Aun así existen algunos accesos rodados al barrio habiendo incluso un aparcamiento público en la parte alta del cerro.
No hay líneas de transporte público, aunque la operadora de autobuses urbanos Emtusa planea instalar una red circular de microbuses que discurra por la plaza del Humedal y otros puntos de El Centro.
Se ubica en el cerro de Santa Catalina. La denominación de esta península se debe a la presencia en el cerro de la antigua Capilla de Santa Catalina, sede de la "Cofradía del Gremio de Mareantes de Santa Catalina", cuya patrona era Santa Catalina. Este gremio era el más antiguo y también más poderoso de Gijón. Pertenecía a la "Hermandad de las Marismas", de la que dependían las Cofradías de Mareantes, que adquirieron gran preponderancia en los siglos XIII y XIV, y que se regían por un reglamento, común a todos los pueblos del Cantábrico. Al ser esta capilla reconvertida en el siglo XIX en polvorín, la cofradía de los mareantes se trasladó a la capilla de La Soledad.
El cerro militar fue levantado en el siglo XVII para proteger la costa gijonesa de los ataques piratas y corsarios. Fue recuperado y musealizado en 1997. Previamente, Cimadevilla había sido ocupada por los pobladores locales bajo la administración romana, una vez que se trasladaron del oppidum Noega en época flavia. Los restos de esta época son las Termas de Campo Valdés, la muralla romana que contaba con unas 30 torres, un reservorio de agua en la actual plaza enfrente de la Casa Natal de Jovellanos y un aljibe en el patio interior de la Tabacalera.
El cerro quedaba aislado al subir la marea. Esto hizo de Cimadevilla una plaza fuerte de cierta importancia, hasta su destrucción durante el segundo asedio de Gijón de la guerra entre Enrique III, futuro primer Príncipe de Asturias, y su tío Alfonso Enríquez, Conde de Noreña y Gijón. La construcción, a partir de comienzos del siglo XVI, de un puerto comercial en el fondeadero situado al oeste, transforma al barrio en lugar de residencia de marineros y causa la expansión de la ciudad hacia el sur.
En 1670 se inaugura el convento de las Agustinas Recoletas, que de 1843 a 2002 servirá como fábrica de tabacos, uno de los elementos más dinámicos del barrio hasta su cierre.
En 1985, las viviendas de la zona fueron rehabilitadas en su mayor parte por el arquitecto Francisco Pol, que también transformó el puerto viejo en puerto deportivo, además de realizar peatonalizaciones y plazas.Desde entonces es una de las zonas más concurridas de la ciudad, con varios centros culturales y locales hosteleros. La parte alta del mencionado cerro se convirtió a partir de 1982 en un parque tras la compra de los terrenos militares por parte del Ayuntamiento. El cerro es coronado por la escultura Elogio del Horizonte (1990), obra del artista Eduardo Chillida.
En su obra Diccionario toponímico del concejo de Gijón, el filólogo Ramón d'Andrés Díaz explica que el nombre oficial del barrio está formado por la unión de dos palabras asturianas. La primera, cima, significa ‘parte más alta de un lugar’. La segunda, villa, se interpreta aquí como ‘cabeza de concejo’ o ‘población más grande que un pueblo, dotada de mercado y servicios administrativos’. Así pues, Cimavilla sería ‘la parte alta de la villa’. Ramón d'Andrés Díaz señala también que el hecho de que en la versión vernácula del topónimo ambas partes se escriban unidas, prescindiendo de la palabra 'de', es hecho muy corriente en el asturiano cuando la preposición va precedida de vocal (véase «un vasu lleche», «la casa Xuan», etc.).
En cuanto al origen del topónimo, este aparece documentado por primera vez en 1618, época en la que Gijón empezó a extenderse más allá de su primitivo núcleo a los pies del cerro de Santa Catalina. En consecuencia, la parte más antigua y elevada de la población comenzó a conocerse como Cima de Villa (o Cimavilla en asturiano), diferenciándose así de la parte más nueva y a menor altitud, llamada Bajo de Villa (o Baxovilla en asturiano).
El barrio recibe otras denominaciones como El Barriu Altu, El Barriu Pesqueríes o Cimata, siendo esta última una variante humorística de su nombre empleada entre la juventud.
A pesar de su antigüedad y reducido tamaño, Cimadevilla tiene algunos equipamientos destacables:



Luciano Castañón escribió el poemario Barrio de Cimadevilla (1967) y David González escenifica en el barrio, donde reside desde su infancia, gran parte de su obra.