Altos del Hipódromo o Cerros del viento se llamó al espacio urbano de Madrid (España) situado frente al antiguo Hipódromo de la Castellana, al otro lado del Paseo de la Castellana.
La que luego sería bautizada por Juan Ramón Jiménez como Colina de los Chopos se levantaba en la parte posterior del Palacio de las Artes e Industrias (ocupado hoy día por la Escuela de Ingenieros Industriales y Museo Nacional de Ciencias Naturales), en los alrededores de la calle del Pinar. Allí se instalaron los pabellones que la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) dedicó al Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales (1910), a la Residencia de Estudiantes (1915) y otros edificios de estudio e investigación, llegando hasta el Instituto Ramiro de Maeztu (1929); y junto a ellos la Colonia Parque-Residencia entre 1931-1932.
Al terminar la guerra civil española, el conjunto de pabellones fue ocupado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y el entorno de los altos del Hipódromo, se convirtió en un barrio residencial cuando se urbanizó en sus cercanías la colonia de El Viso.