
Se denomina credencia (del latín credens, -entis, creyente) a una mesita que se sitúa junto al altar. Sobre él se colocan los vasos que contienen el pan, el vino y el agua para la celebración de la Eucaristía antes de ser transferidos al altar.
Por lo general, se coloca a la derecha del sacerdote que celebra la misa.
La credencia a menudo se cubre con un mantel blanco.
En iglesias muy antiguas, un nicho en la pared del presbiterio servía de credencia.

La Instrucción General del Misal Romano menciona la credencia 17 veces.
Para la celebración de misa con el pueblo en el rito romano, se coloca en la credencia los siguientes:
En la Misa en la que participa un solo ministro, se pueden preparar los vasos sagrados necesarios en el altar del lado derecho.
En cuanto sea posible, los vasos sagrados son purificados después de la comunión en la credencia.
El término credencia no se utiliza normalmente en las Iglesias católicas orientales ni en las Iglesias ortodoxas orientales. Todos los objetos necesarios para la celebración de la Divina Liturgia se colocan normalmente sobre la mesa de oblación. Sin embargo, hay una mesa auxiliar en la que se colocan otros objetos, como las listas con los nombres de los fieles vivos y difuntos a quienes el sacerdote va a conmemorar. También pueden encontrarse allí otros objetos, como incienso y un cuenco y una toalla para el lavatorio de manos.
Se utilizaba el término "credencia" para definir el aparador donde se colocaban los frascos con vino o con agua de los que debía beber algún notable o el rey.
También, aunque más usualmente credenza, un mueble bajo y alargado, dotado con puertas y cajones, que se utiliza en las oficinas.
El contenido de este artículo incorpora material de Arqueología y bellas artes, de 1922, de Francisco Naval y Ayerbe, que se encuentra en el dominio público.