
Un criador (proveniente del vocablo cria, que a su vez viene del latin "creãre", "crear vida") es una persona que tiene por profesión o como hobby la cría de animales.
Los criadores se dedican a proporcionar los cuidados necesarios para que perros, gatos, caballos, conejos y otros animales crezcan de manera adecuada, en ocasiones con fines de obtener un rendimiento económico, dependiendo de la especie del animal.
La cría de animales se esmera en el cuidado de los animales, por lo general, con el fin de poner en venta los individuos cuando han alcanzado una determinada edad y obtener a cambio un beneficio económico, aunque, es muy común que hayan criadores qué albergan animales en refugios con el fin de brindarles hospitalidad a animales perdidos, abandonados o sin hogar, sin intereses económicos de por medio. En otras ocasiones, la cría tiene por objeto explotar económicamente a los animales por medio del aprovechamiento de alguna de sus materias como pueden ser la lana en el caso de las ovejas, la leche en el caso de las vacas o cabras, o la producción de huevos o para carne en las aves de corral, y un largo etcétera.
El criador se ocupa de alimentar convenientemente y procurar bebida a los animales de forma diaria. Realiza labores de limpieza de sus jaulas o habitáculos en donde se recogen los animales. Examina su salud de forma periódica y proporciona cuidados y medicamentos o, en casos de enfermedad grave, avisa al veterinario. Registra periódicamente las principales medidas físicas del animal como peso, estatura, longitud, etc. vigilando de este modo su evolución. Fabrica o repara las verjas o jaulas que protegen a las piezas y regula la temperatura y la ventilación del edificio en que están recogidas.
En casos específicos, el criador ejerce funciones de adiestramiento de los animales (como perros o caballos) para enseñarles comportamientos específicos.