
La cruz celta es un icono religioso formado por una cruz cristiana con un círculo rodeando su intersección, asociado a la influencia de la cultura celta en los símbolos cristianos. Se remonta a los primeros tiempos del cristianismo en Irlanda, donde constituyó el diseño básico de las famosas altas cruces monumentales hechas de piedra y ricamente ornamentadas con motivos de arte céltico insular.

Las primeras cruces datan del siglo VII y no son altas cruces, sino grabados en grandes piedras planas extendidas en el suelo. Las cruces propiamente dichas fueron erigidas por los monjes irlandeses al menos desde el siglo VIII, primero en Irlanda (donde sobreviven la mayoría) y más tarde en Gran Bretaña (conservándose en Cornualles, Gales, Northumbria, Escocia, archipiélago de las Hébridas e isla de Iona).
Las cruces celtas (anilladas) dejaron de erigirse en el siglo XII y la tradición más amplia de las grandes cruces conmemorativas de piedra se interrumpió definitivamente en el siglo XV.
Las cruces celtas fueron resucitadas mucho más tarde durante el llamado "renacimiento celta" del siglo XIX, muy influido por el romanticismo y por el nacionalismo irlandés. Desde entonces vuelven a alzarse cruces celtas en Irlanda, sobre todo con propósitos funerarios (reminiscencia de su antiguo uso conmemorativo). El símbolo en sí se ha convertido en un típico emblema irlandés y como tal aparece en joyería, logotipos, etc.
Una leyenda popular en Irlanda afirma que la cruz «celta» fue introducida por San Patricio u otro santo irlandés durante la evangelización de los paganos de la isla, pero no subsiste ninguna cruz procedente de esa temprana época. También se dice que San Patricio unió el símbolo cristiano a una representación circular del sol o de la luna, vinculando así el significado de la cruz a la espiritualidad pagana a fin de transmitir su mensaje.
La explicación aceptada por la mayoría de los historiadores, sin embargo, resulta más prosaica: el anillo habría sido inicialmente un mero recurso de los escultores para asegurar la estabilidad de las cruces, convirtiéndose luego en un elemento decorativo.
Sus funciones eran religiosas y conmemorativas. Se alzaban en el exterior de los monasterios y otros lugares de culto de la religión cristiana, a modo de monumentos identificativos y centros de predicación. Muchas eran asimismo un símbolo de estatus relacionado con determinados personajes ilustres (abades y patrocinadores).
No todas las cruces celtas poseen el característico anillo, aunque sí la mayoría.
En cuanto a sus grabados, las más tempranas solo muestran entrelazados y diseños geométricos propios del arte nativo de las islas británicas, pero a partir de los siglos IX y X aparecen representaciones figurativas de escenas bíblicas. Estas cruces son llamadas "Cruces de las Escrituras" y su complejidad es tal que se las ha llegado a definir como "sermones en piedra".
Las cruces de Inglaterra presentan una estética mixta, fusionada con la tradición similar de las cruces anglosajonas.

Además de sus usos en contextos cristianos, neopaganos o nacionalistas irlandeses, una versión más corta de la cruz celta es ampliamente usada en círculos supremacistas blancos. Por ejemplo, forma parte del logo del foro de Internet neonazi Stormfront. Según la Liga Antidifamación, la cruz en sí misma no denota supremacía blanca, pero el diseño acortado de la cruz es comúnmente usado por neonazis.
Se sugiere que la adopción del símbolo en el contexto de la política de derecha está vinculada a la actividad del sacerdote jesuita Paul Doncœur, una figura destacada del movimiento scout de entreguerras en Francia. En 1924, la victoria del anticlerical Cartel des Gauches en las elecciones generales provocó la movilización de las fuerzas de derecha; Doncœur desempeñó un papel destacado en la formación de la "Fédération Nationale Catholique" y la "Ligue DRAC". Ese mismo año, impresionado por «Quickborn» —una organización católica integrada en el Movimiento Juvenil Alemán—, fundó su equivalente local: "Cadets". Doncœur, inspirado en la novela de G. K. Chesterton *La bola y la cruz*, decidió que el símbolo del movimiento —la "croix cadet"— debía consistir en un círculo, que representaba el mundo material, sostenido por una cruz cristiana cuadrada que lo atravesaba.
Tras la caída de Francia, el gobierno de Vichy se apoyó en organizaciones preexistentes para implementar su política de juventud conforme a los principios de la Revolución Nacional. El ámbito estaba dominado por los movimientos escultistas católicos, cuyos dirigentes fueron puestos al frente de la Secretaría General de la Juventud. En 1941, el símbolo de Doncœur fue adoptado como emblema de los "Cadetes de la Legión en Argelia", un movimiento juvenil integrado en la "Légion Française des Combattants", una organización de veteranos que el gobierno esperaba transformar para que funcionara como partido único del Estado. Posteriormente, se utilizó como insignia de las "Equipes nationales", una institución de servicio civil juvenil fundada en 1942. Tras la guerra, Pierre Sidos adoptó el símbolo como emblema del movimiento de extrema derecha Jeune Nation, fundado por él mismo en 1949.