| Defensa pasiva | ||
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Entrada al refugio antiaéreo de la plaza Séneca (Alicante). | ||
La defensa pasiva es el conjunto de medidas organizativas, materiales y formativas destinadas a proteger a la población civil frente a ataques militares, especialmente bombardeos aéreos y el posible empleo de armas químicas. Su desarrollo se consolidó en Europa y América durante el período de entreguerras y adquirió especial relevancia durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial.
El concepto engloba actuaciones orientadas a minimizar los efectos de ataques enemigos sobre la población civil y las infraestructuras esenciales. Incluye la construcción de refugios, la organización de servicios de emergencia, la difusión de normas de autoprotección, la señalización de zonas seguras y la preparación de equipos sanitarios especializados. Se diferencia de la defensa activa, que implica acciones ofensivas o de combate.

Tras la Primera Guerra Mundial, diversos países comenzaron a desarrollar estructuras de protección civil ante la posibilidad de bombardeos y ataques químicos. En España, la defensa pasiva se institucionalizó mediante el Decreto de 8 de agosto de 1935, que creó el Comité Nacional de Defensa Pasiva y sus comités provinciales y locales.
Durante la Guerra Civil Española (1936–1939), ambos bandos impulsaron medidas de defensa pasiva para proteger a la población de los bombardeos. Se construyeron refugios antiaéreos, se organizaron servicios sanitarios de emergencia y se difundieron instrucciones de autoprotección. Ciudades como Madrid, Barcelona, Alicante o San Sebastián desarrollaron redes de refugios y sistemas de alarma.
En América Latina, el concepto también se adoptó durante la Segunda Guerra Mundial. En Uruguay, la defensa pasiva se convirtió en una estructura gubernamental destinada a preparar a la población ante posibles ataques aéreos o químicos. Su División Médica de Emergencia articuló servicios sanitarios especializados y fomentó la solidaridad social.

En el derecho procesal penal, la expresión "defensa pasiva" se utiliza con un significado distinto: designa la estrategia del acusado que, amparado en la presunción de inocencia, se limita a negar los cargos y a señalar las debilidades de la acusación sin presentar una teoría alternativa del caso. Se contrapone a la "defensa activa", que sí formula una hipótesis propia de los hechos.