Derrubio de vertiente

Los derrubios de vertiente o grèzes litées (nombre original en francés) son geoformas superficiales en las que se acumulan detritos aglomeráticos que tapizan interfluvios. Están asociadas a ambientes periglaciares.

Derrubios como formaciones superficiales de ambiente periglaciar

Las formaciones superficiales de ambiente periglaciar son producto de la removilización y desplazamiento. Para su generación, el suelo sufre distintos procesos degenerativos tales como roturas, deformaciones, hinchamientos y empapamientos. En dicho sentido, los factores más relevantes para las formaciones superficiales de ambiente periglaciar son el clima y la litología. Se ha aceptado ampliamente como clasificación de estas formaciones la relación espacial que poseen con respecto a la superficie del suelo, pudiendo ser catalogadas como formaciones sobre suelo, en suelo y bajo suelo.

Los derrubios de vertiente son una formación superficial de ambiente periglaciar sobre suelo.

Características generales

Ampliamente, corresponden a acumulaciones de detritos, originados mediante procesos de fragmentación (gelifracción) y depositados por procesos de movilización (principalmente gravitacional). Se localizan en pie de resaltes, crestones, tors y paredes de roca aflorante.

La granulometría es variada, pudiendo contener bloques, cantos y gravas cementados por limo y arcillas. Generalmente los fragmentos son angulosos, debido al poco transporte experimentado. La granulometría de un derrubio se relaciona estrechamente con la naturaleza del material original (composición y propiedades mecánicas), estructuras presentes en el cuerpo original y del estado de agregación del mismo.

Es posible clasificar los derrubios según el ordenamiento de sus depósitos en aquellos ordenados y no ordenados.

Según la fisonomía del derrubio podemos clasificarlos en:

Referencias

Pedraza, J. de (1996): Geomorfología: Principios, Métodos y Aplicaciones. Madrid: Editorial Rueda.