| Concepto | Postura que privilegia la descripción neutral de los fenómenos sobre la explicación teórica o la prescripción normativa. | |
|---|---|---|
| Disciplina | Sociología, Epistemología, Metodología de las ciencias sociales | |
| Tipo | Enfoque metodológico, Corriente epistemológica | |
| Influencias | Empirismo, Fenomenalismo, Operacionalismo, Círculo de Viena, Positivismo | |
El descriptivismo, en sociología y en las ciencias sociales, es una postura epistemológica y metodológica que sostiene que la tarea fundamental de la ciencia consiste en la descripción precisa, neutral y exhaustiva de los fenómenos observables, relegando a un segundo plano —o incluso considerando innecesarias— las tareas de explicación teórica, predicción o prescripción normativa.
El descriptivismo se encuentra históricamente vinculado con la tradición empirista inglesa, con las tesis del fenomenalismo, con el operacionalismo de Percy W. Bridgman y con algunas de las ideas centrales del Círculo de Viena. Desde el punto de vista metodológico, el descriptivismo tiene implicaciones en todos los niveles de la investigación científica, desde la definición de los conceptos hasta la construcción de la teoría.
En el ámbito sociológico, el descriptivismo se caracteriza por:
Como señala el filósofo Lee C. McIntyre, el descriptivismo en las ciencias sociales ha sido defendido por aquellos que sostienen que la ciencia social debería emular más fielmente la metodología de las ciencias naturales.
El descriptivismo hunde sus raíces en la tradición empirista británica, particularmente en la obra de John Locke y David Hume, quienes sostenían que todo conocimiento procede de la experiencia sensorial. Esta concepción fue retomada y radicalizada por el fenomenalismo de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, que afirmaba que los enunciados científicos solo pueden referirse a datos sensoriales o fenómenos observables.
El descriptivismo recibió un impulso decisivo de las tesis del Círculo de Viena y del positivismo lógico, que defendían una concepción de la ciencia basada en la observación y la verificación empírica. Paralelamente, el operacionalismo de Percy W. Bridgman —que sostenía que los conceptos científicos deben definirse en términos de las operaciones de medición y observación que los determinan— reforzó la orientación descriptivista en diversas disciplinas.
La influencia del descriptivismo en las ciencias sociales se dejó sentir especialmente desde los años 1920 hasta mediados del siglo XX. En sociología, esta orientación se manifestó en el auge de los estudios descriptivos y en la proliferación de investigaciones empíricas centradas en la recogida de datos, a menudo en detrimento de la elaboración teórica. Como señala el investigador José Newman Valenzuela, la investigación científica guiada por criterios descriptivistas «ha sido fructífera en lo referente a producción de diseños de investigación y datos; sin embargo, ha frenado severamente la teorización en todas aquellas ciencias a las que ha influido».
En la práctica sociológica, el descriptivismo se ha traducido en un énfasis en los denominados estudios descriptivos, que tienen como objetivo determinar «cómo es» o «cómo está» la situación de las variables que se estudian en una población. Este tipo de investigaciones se ocupan de la descripción de las características de los fenómenos sociales, sin pretender establecer relaciones causales o desarrollar teorías explicativas.
Puede afirmarse que, en muchos contextos, la mayor parte de las investigaciones en ciencias sociales son de carácter descriptivo.
El descriptivismo ha sido objeto de numerosas críticas desde la sociología y otras ciencias sociales:
1. Freno a la teorización: se ha señalado que el descriptivismo es responsable, al menos en parte, del «atraso teórico evidente en las ciencias no-físicas». 2. Imposibilidad de separar descripción y teoría: desde una perspectiva lógica, semántica, epistemológica, metodológica y filosófica, es imposible separar la investigación científica de la teorización. 3. Reduccionismo: al limitarse a la descripción, el descriptivismo empobrece la comprensión de los fenómenos sociales, que requieren de marcos teóricos para ser interpretados adecuadamente. 4. Falta de capacidad predictiva: al descuidar la explicación y la predicción, el descriptivismo limita la utilidad práctica de la investigación social.
El descriptivismo suele contraponerse al normativismo o prescriptivismo. Mientras que el descriptivismo se limita a describir cómo son realmente las cosas, el normativismo pretende establecer cómo deberían ser.
En metaética, el descriptivismo es una teoría que defiende que los enunciados morales no contienen ni intuiciones de lo que es bueno o malo ni forzosamente prescripciones o enunciados de valor. Hay, por tanto, enunciados morales formados por simples enunciados descriptivos, y hay argumentaciones morales que, de premisas no valorativas, permiten deducir conclusiones valorativas.
En filosofía de la ciencia, esta distinción se ha planteado en relación con la naturaleza de la filosofía de la ciencia: mientras que el prescriptivismo sostiene que la filosofía de la ciencia debe tener una función normativa o evaluativa, el descriptivismo niega esa función evaluativa y se limita a describir cómo se hace realmente la ciencia.
En lingüística, el descriptivismo es un enfoque que se centra en describir y analizar cómo las personas realmente usan el lenguaje en diversos contextos, en lugar de prescribir cómo deberían usarlo. Un descriptivista lingüístico no considera que exista un uso correcto o incorrecto del lenguaje, sino que se preocupa por registrar y analizar los usos reales.
En psicología, el descriptivismo ha tenido una influencia notable, particularmente en el conductismo de B. F. Skinner, quien definía la psicología como «la ciencia de la conducta» y conceptuaba como «conducta» a «todo aquello que vemos que un organismo hace». Esta definición operacionalista y descriptivista ha sido criticada por reducir la psicología a la mera descripción de la conducta observable.
En la ontología social contemporánea, ha surgido un enfoque denominado «ontología social descriptiva», que sostiene que la tarea descriptiva debe ser reconocida como prioritaria respecto al proyecto explicativo en el orden de la investigación. Este enfoque no es incompatible con la adopción de marcos explicativos, pero insiste en que la descripción cuidadosa de los fenómenos sociales es un paso necesario y previo.