

Duris (griego Δοῦρις, Douris) fue un pintor de vasos de figuras rojas y alfarero, activo de 500 a 460 a. C. en Ática. Fue uno de los artistas más productivos e importantes de la pintura de vasos de figuras rojas.
Empezó su carrera trabajando para los pintores Cleofrades y Eufronio, antes de empezar una larga colaboración con Pitón. Probablemente fue alumno de Onésimo y contemporáneo del Pintor de Brigos Firmó como pintor en sus vasos más de cincuenta veces, (con la firma Δορις εγραφσεν, ‘Duris pintó esto’), en dos ocasiones como alfarero, y una vez como alfarero y pintor a la vez, es decir, un cántaros de figuras rojas, que representa a Heracles luchando contra las amazonas, en el que este gran maestro de la pintura de cerámica ática de figuras rojas demostró su habilidad con el detalle y su dominio de los refinados efectos del esmalte diluido, utilizado especialmente sobre la piel del león, para enfatizar la figura de Heracles (Bruxelles A 718). Entre 250 y 300 vasos le son atribuidos. La mayoría de estos vasos son kílices, es decir, copas. Su nombre parece haber sido popular, pues se lo encuentra sobre otros vasos: figura así sobre un vaso llevado por una chica en una copa de Onésimo.
Se distinguió por su impecable destreza en el dibujo. Creó un estilo pictórico propio y característico, caracterizado por la simplicidad compositiva y el alargamiento de las figuras, que suelen formar pares simétricos, por ejemplo, un hombre y un joven o un hombre y una mujer. Aunque creó variaciones, nunca cayó en el esquematismo ni se repitió. Basándose en estas características estilísticas, los estudiosos le atribuyen la decoración de más de 300 vasos (especialmente copas), en su mayoría copas destinadas a , que pintó por dentro y por fuera con escenas figurativas (de mitos, banquetes, atletismo, erotismo) y pinturas de patrones en el borde del tondo; tenía talento para inventar composiciones circulares adecuadas para el interior de las copas, representadas, por ejemplo, con flores, espirales, meandros, cruces. Las figuras son bastante animadas, pero su estilo aún no ha cristalizado, y la influencia del pintor Panecio es evidente. Entre sus rasgos distintivos se encuentran la forma sencilla de la clavícula, que no se curva en el extremo interior (o cuya curvatura solo se indica en el fino esmalte), la curva sencilla y poco profunda del surco de la cadera y el diseño del quitón con profundos bordes ondulados en el drapeado (un fino quitón de principios del siglo V a. C.)
Basándose en estas firmas, en las inscripciones kalós y en la decoración subsidiaria de los vasos, el historiador del arte John Beazley ha distinguido en su carrera cuatro grandes fases:

Se conservan obras suyas en el Museo de Antigüedades de Berlín, el Museo de Historia del Arte de Viena, el Museo Británico, el Museo del Louvre y otros.
