Ensalzaban a los monarcas a los que servían en composiciones poéticas como los drápar, para principalmente exaltar su generosidad o heroísmo demostrado en el combate.
Famosos escaldos son protagonistas de las sagas como, por ejemplo, Egil Skallagrímson, de la saga de su mismo nombre.
El verdadero papel de un escaldo no era solo componer poemas; también se les consideraba cronistas, escritores, testigos de acontecimientos. Eran, en resumen, una autoridad histórica.cuyo papel se asemejaría al de los reporteros en la actualidad. Olaf II de Noruega lo menciona muy claramente poco antes de la batalla de Stiklestad:
[Él] llamó a sus escaldos y les ordenó entrar en la sala de su fortaleza. «Vosotros debéis estar aquí», dijo, «y ser testigos de todo lo que pasará aquí. Así no necesitaréis que nadie os diga nada, pues podréis decirlo por vosotros mismos y componer versos sobre ello más tarde».
Escaldos destacados
Se conocen a más de 300 de ellos a lo largo de un período que va desde el 800 al 1200d.C., muchos de los cuales figuran en la Skáldatal.