En la mitología griega Esqueneo o Esceneo (griego antiguo: Σχοινεύς) era un rey beocio, e hijo de Atamante y Temisto. Es posible que hubiera emigrado a Arcadia, donde se cree que un pueblo y un río, llamados ambos Esqueneo, fueron nombrados en su honor; al menos en este pueblo se criaron sus hijos. Fue el padre de Atalanta, y en otra versión también del Clímeno arcadio. Esqueneo es el prototipo de rey que tiene que lidiar con los muchos pretendientes de su hija, y así impuso una prueba: quien quisiera casarse con Atalanta, debería competir antes con ella en una carrera pedestre. Establecido un límite, el pretendiente tendría que huir sin armas, y ella lo perseguiría con un venablo. Si lo alcanzaba dentro del límite fijado, lo mataría y clavaría su cabeza en el estadio. Al final Hipómenes se alzó con la victoria y Esqueneo no tuvo más remedio con darle la mano de Atalanta, sin pagar dote alguna.
Un segundo Esqueneo, según Antonino Liberal, era hijo de Autónoo. Cuando su hermano Anto fue asesinado por los caballos de su padre, Zeus y Apolo se compadecieron de Esqueneo y lo transformaron en un pájaro. Otro tercer Esqueneo era un hombre que crio a Orestes, desde cuya casa Orestes dirigió a Argos para vengar la muerte de su padre en Clitemnestra.