| Folk revival estadounidense | ||
|---|---|---|
| Orígenes musicales | ||
| Orígenes culturales | Años 1940 en Estados Unidos | |
| Instrumentos comunes | Guitarra acústica, armónica, banjo | |
| Popularidad | Alta en la primera mitad de la década de 1960 | |
| Derivados | Cantautor, canción protesta | |
| Fusiones | ||
| Folk rock, Folk psicodélico, Folk pop | ||
| Escenas regionales | ||
| Escena folk de Greenwich Village | ||

El american folk music revival fue un movimiento musical caracterizado por la recuperación de la música folk estadounidense que comenzó en la década de 1940 y alcanzó su mayor popularidad en la primera mitad de la década de 1960. Los primeros intérpretes del movimiento incluían a Woody Guthrie, Lead Belly, Pete Seeger, Ewan MacColl (Reino Unido), Richard Dyer-Bennet, Oscar Brand, Jean Ritchie, John Jacob Niles, Susan Reed, Mississippi John Hurt, Josh White y Cisco Houston. Lead Belly grabó canciones como "Cotton Fields" y "Goodnight, Irene" y la cantante Odetta también publicó álbumes de folk.
Durante los años 1960, una nueva generación de músicos folk como Bob Dylan, Joan Baez, Judy Collins, Joni Mitchell, Phil Ochs o Peter, Paul & Mary, entre otros, lograron llevar al éxito al movimiento durante la primera mitad de la década. Estos artistas grababan canciones folk tradicionales además de componer temas propios al estilo folk, contribuyendo a asentar la figura del cantautor.
El revival folk también impulsó otras corrientes de música folk estadounidense que anteriormente habían contribuido al desarrollo de géneros como el country, el bluegrass, el blues y el rock and roll.
El revival folk en Nueva York se desarrolló, en parte, gracias al renovado interés popular por el square dance y otros bailes folk en la década de 1940. Estuvo promovido por profesores de baile folk como Margot Mayo y consiguió impulsar a músicos como Pete Seeger, dándoles una mayor exposición popular. El revival folk como fenómeno popular y comercial comenzó con The Weavers, un grupo de folk formado en 1948 por Pete Seeger, Lee Hays, Fred Hellerman y Ronnie Gilbert. Este último también formaba parte de la organización People's Songs, dedicada a fomentar la música folk, de la cual Seeger había sido presidente y Hays secretario ejecutivo.
People's Songs, disuelta en 1948-49, había promovido canciones que representaban al movimiento obrero y tenía vínculos con la federación de sindicatos CIO, que en ese momento era una de las pocas organizaciones, si no la única, que había logrado la integración racial. En 1948, la organización volcó todos sus recursos en la fallida campaña presidencial del candidato del Partido Progresista Henry Wallace. Anteriormente, Lee Hays y Pete Seeger habían creado en 1941 los Almanac Singers, un grupo con marcado trasfondo político que a menudo incluía como miembros a otras figuras del folk como Woody Guthrie, Josh White, Lead Belly, Cisco Houston y Bess Lomax Hawes.
La versión de Lead Belly "Goodnight, Irene" grabada por The Weavers fue número uno en las listas Billboard durante trece semanas, acompañada en su cara B de "Tzena, Tzena, Tzena", una canción de baile israelí. Les siguieron varios sencillos que vendieron millones de discos, incluyendo "So Long It's Been Good to Know You" ("Dusty Old Dust"), de Woody Guthrie, y "Kisses Sweeter Than Wine".

La carrera de The Weavers terminó abruptamente cuando su discográfica Decca los eliminó de su catálogo debido a que Pete Seeger fue incluido en la lista Red Channels como probable activista subversivo. Dicha lista era un documento que pretendía terminar con lo que llamaba "influencia comunista en la radio y la televisión". Las emisoras de radio se negaron a reproducir sus discos y las salas de conciertos cancelaron sus compromisos previos. Un antiguo empleado de People's Songs y exmiembro del Partido Comunista, Harvey Matusow, aseguró al FBI que los Weavers también eran comunistas, aunque luego se retractó y admitió que había mentido. En 1955, Pete Seeger y Lee Hays fueron llamados a testificar ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses de la Cámara de Representantes.
A pesar de ello, en la Navidad de ese año, se organizó un concierto de los Weavers que obtuvo un gran éxito. El álbum de ese concierto, lanzado en 1957, fue uno de los más vendidos de ese año, al que siguieron otros álbumes igualmente exitosos.
Durante la caza de brujas de la década de 1950, la música folk a menudo se estigmatizaba vinculándola con asociaciones izquierdistas, lo que llevó a que se convirtiera en un movimiento underground sostenido por un puñado de artistas que conseguían publicar discos. Músicos como Seeger fueron excluidos de los medios mainstream y se limitaban a actuar en colegios y campamentos de verano. La censura de los medios a artistas con supuestas simpatías o vínculos comunistas fue tan efectivo que Israel Young, un cronista del revival folk de los años 1960, afirmó que él mismo desconoció durante años la relación que unía al movimiento folk con el activismo de izquierda de las décadas de 1930 y principios de 1940.
Los sociólogos Ron Eyerman y Scott Baretta afirmaron:
«Es interesante considerar que, de no haber sido por las simpatías políticas explícitas de los Weavers y otros cantantes folk, o desde otra perspectiva, por la histeria anticomunista de la Guerra Fría, la música folk probablemente habría entrado en la cultura mainstream estadounidense con mayor fuerza a principios de la década de 1950. Quizás, haciendo redundante la aparición de la segunda ola del revival folk, casi una década después [es decir, en los años 1960].»
La escena folk se asoció con bohemios ligeramente rebeldes de lugares como Greenwich Village en Nueva York, North Beach en San Francisco, y los distritos universitarios de ciudades como Chicago, Gran Boston (especialmente Cambridge, Massachusetts), Denver o Minneapolis, entre otras.
A primeros y mediados de la década de 1950, las canciones folk acompañadas de guitarra acústica se escuchaban principalmente en coffee-houses, en fiestas privadas, en conciertos al aire libre y en campus universitarios. El folk, a menudo asociado con la disidencia política, se mezcló en ese momento con el movimiento beatnik. Los artistas que interpretaban canciones de folk tradicional y composiciones propias influidas por el folk actuaban en el llamado "circuito de coffe-houses" por todo Estados Unidos y Canadá, unos locales que compartían con la escena del cool jazz y los recitales de poesía beat.
Dos cantantes folk de los años 1950 que lograron éxito en el mainstream fueron Odetta y Harry Belafonte, que también cantaban canciones de Lead Belly y Josh White. Odetta, que se había formado como cantante de ópera, interpretaba blues tradicionales y canciones espirituales. Belafonte consiguió el éxito con canciones de calipso y con la balada con reminiscencias folk "Scarlet Ribbons".

Un grupo procedente de la costa oeste, The Kingston Trio, se inspiró directamente en el estilo y la imagen de los Weavers además de versionar parte de su repertorio, en su mayoría canciones tradicionales. Evitaban tocar canciones abiertamente políticas o de protesta y mostraban una imagen juvenil y aseada. Su primer éxito fue una adaptación de una balada folk antigua, "Tom Dooley", que había sido interpretada en el concierto fúnebre de Lead Belly. La canción alcanzó el disco de oro en 1958 y vendió más de tres millones de copias. También ganaron un premio Grammy a pesar de que ese año aún no existía ninguna categoría para el folk.
El año siguiente, en parte como resultado del éxito del álbum The Kingston Trio y del sencillo "Tom Dooley", la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación creó una categoría para la música folk. El resultado fue que el grupo ganó el primer premio Grammy a la "mejor grabación folk, étnica o tradicional" por su segundo álbum At Large. El grupo llegó a tener cuatro discos al mismo tiempo entre los 10 álbumes más vendidos durante cinco semanas consecutivas en noviembre y diciembre de 1959 según la lista «Top LPs» de la revista Billboard. Un récord que se mantuvo por más de 50 años.
Este éxito generó la aparición de grupos similares como Peter, Paul and Mary, The Highwaymen, The Brothers Four, The Limeliters, The Chad Mitchell Trio o The New Christy Minstrels. El crítico Bruce Eder escribió en All Music Guide que la popularidad de la versión más comercial del folk que representaban estos grupos animó a las compañías discográficas a contratar, grabar y promocionar a artistas con sensibilidades más tradicionales y políticas.
Otra artista que también logró popularidad fue Joan Baez, cuyo debut homónimo alcanzó el top diez a finales de 1960 y permaneció en las listas durante más de dos años. Los primeros álbumes de Baez contenían principalmente temas tradicionales, como la balada escocesa "Mary Hamilton", además de versiones de canciones melancólicas incluidas en la Anthology of American Folk Music, como "The Wagoner's Lad" y "The Butcher Boy". Baez no intentaba imitar la forma de cantar de sus modelos musicales, sino que cantaba con voz de soprano con vibrato. Su popularidad, y la del propio revival folk, llevaría a Baez a la portada de la revista Time en noviembre de 1962.

Baez era abiertamente política y a medida que el movimiento por los derechos civiles ganaba impulso, se fue alineando ideológicamente con Pete Seeger, Guthrie y otros músicos folk. Fue una de las cantantes, junto a Seeger, Bob Dylan, Peter, Paul and Mary y Josh White, que participaron en la Marcha sobre Washington en 1963, en la que cantaron el himno "We Shall Overcome". Harry Belafonte también estuvo presente, al igual que Odetta, a quien Martin Luther King presentó como «la reina de la música folk» cuando cantó "Oh, Freedom". (Odetta Sings Folk Songs fue uno de los álbumes folk más vendidos de 1963). También estuvieron presentes los Freedom Singers del Comité coordinador estudiantil no violento, algunas de ellos más tarde formarían el grupo Sweet Honey in the Rock.
El papel de los Freedom Singers en las campañas de registro de votantes, los viajes por la libertad y las sentadas durante el movimiento por los derechos civiles a finales de los 1950 y principios de los 1960 en los estados del sur, dio a la música folk una considerable visibilidad y prestigio. El movimiento por la paz también se vio impulsado por el ascenso de la campaña para el desarme nuclear del Reino Unido -que protestaba contra las pruebas británicas de la bomba H en 1958-, por la carrera armamentística en constante crecimiento y por la cada vez más impopular guerra de Vietnam.
El joven cantautor Bob Dylan, que tocaba la guitarra acústica y la armónica, firmó y grabó para Columbia con el productor John Hammond en 1961. El disco consiguió popularidad entre los aficionados de la música folk de Greenwich Village, aunque Dylan fue «descubierto» por las grandes audiencias cuando Peter, Paul & Mary llevaron al éxito una versión de su canción «Blowin' in the Wind» del álbum The Freewheelin'. El mismo grupo había versionado anteriormente la canción de Pete Seeger y los Weavers «If I Had a Hammer», llevándola a amplias audiencias, así como canciones de otros artistas como Oscar Brand y John Denver.
La música folk fue incluyendo material menos tradicional y canciones más personales y poéticas interpretadas por artistas que se denominaban «cantautores». Debido a las ganancias económicas que generaban los artistas folk más conocidos, las discográficas comenzaron a editar discos de una nueva generación de músicos de revival folk y cantautores, como Phil Ochs, Dave Van Ronk, Judy Collins, Fred Neil, Tom Paxton, Buffy Sainte-Marie, Gordon Lightfoot, John Denver, Arlo Guthrie, Harry Chapin, John Hartford, Eric von Schmidt, Tom Rush, Billy Ed Wheeler o John Stewart.
Estos cantantes frecuentemente se enorgullecían de interpretar canciones tradicionales imitando el estilo de los cantantes originales, a quienes habían conocido escuchando la Anthology of American Folk Music (1951) recopilada por Harry Smith. Esta recopilación reunía grabaciones olvidadas de hillibilly y race records (discos de artistas y géneros musicales de origen afroamericano) editados inicialmente en discos de 78 rpm durante los años 1920 y 1930. Algunos de los artistas de estas grabaciones antiguas que aún estaban vivos fueron «redescubiertos» por los nuevos aficionados y llegaron a actuar en los festivales de folk de Newport de 1963 y 1964. Por ejemplo, el músico tradicionalista Clarence Ashley presentó a la audiencia a sus amigos que aún tocaban música folk antigua, como Doc Watson y The Stanley Brothers.

Durante la década de 1950, la creciente cantidad de aficionados a la música folk comenzó a comprar discos de los músicos tradicionales más antiguos procedentes de las montañas Apalaches o de los intérpretes de las ciudades. Algunas discográficas importantes lanzaron LPs recopilatorios de grabaciones de race records y hillbilly que fueron editadas originalmente en discos de 78 rpm durante los años 1920 y 1930. El mercado en expansión de discos de vinilo aumentó la disponibilidad de grabaciones de música folk realizadas por John y Alan Lomax, Kenneth S. Goldstein, y otros coleccionistas durante la era del New Deal en los años 1930 y 1940.
Pequeños sellos, como Yazoo Records, surgieron para reeditar grabaciones antiguas y publicar nuevas canciones de los artistas sobrevivientes. Fue así como audiencias urbanas y blancas en las décadas de 1950 y 1960 escucharon por primera vez blues rural y blues del Delta grabado por artistas folk de Misisipi 30 o 40 años antes.
En 1952, Folkways Records lanzó la mencionada Anthology of American Folk Music, recopilada por el antropólogo y cineasta experimental Harry Smith. La Antología contenía 84 canciones de artistas country y blues tradicionales grabadas entre 1927 y 1932. Esta recopilación hizo accesibles canciones anteriores a la Segunda Guerra Mundial para músicos folk más jóvenes. La Antología fue reeditada en CD en 1997 y Smith ganó por ella un Premio Grammy póstumo en 1991.
Artistas de décadas anteriores, como The Carter Family, Blind Lemon Jefferson, Mississippi John Hurt, Bill Monroe, Robert Johnson, Clarence Ashley, Buell Kazee, Uncle Dave Macon y The Stanley Brothers, así como Jimmie Rodgers o el Reverendo Gary Davis fueron conocidos más allá de su origen regional o étnico. El revival folk ofreció una gran diversidad musical y la difundió a través de determinados programas de radio y tiendas de discos.
Mientras los nuevos aficionados descubrían las músicas tradicionales, músicos de diferentes tradiciones regionales y étnicas incrementaban su popularidad y actuaban habitualmente en festivales de folk.
La música folk de otros países también tuvo un hueco durante el revival folk estadounidense. Los intérpretes no estadounidenses más exitosos de movimiento fue el grupo folk de Greenwich Village The Clancy Brothers and Tommy Makem, a quienes la revista Billboard posicionó como los undécimos músicos folk más vendidos en los Estados Unidos. El grupo, compuesto por Paddy Clancy, Tom Clancy, Liam Clancy y Tommy Makem, cantaba mayoritariamente canciones folk irlandesas en inglés, además de algún tema en gaélico irlandés.
Paddy Clancy también fundó y dirigió el sello discográfico de música folk Tradition Records, que produjo el primer LP en solitario de Odetta y lanzó la carrera de Carolyn Hester. Pete Seeger tocó el banjo en su álbum nominado al Grammy de 1961, A Spontaneous Performance Recording, y Bob Dylan citó al grupo como una gran influencia en su música. The Clancy Brothers and Tommy Makem también contribuyeron al auge de la música folk en Irlanda a mediados de la década de 1960.
El popular libro de canciones Fireside Book of Folk Songs (1947), que contribuyó al renacimiento del folk, contenía algunos temas en idiomas distintos al inglés, como alemán, español, italiano, francés, yidis y ruso. Los repertorios de Theodore Bikel, Marais y Miranda, y Martha Schlamme también incluían canciones hebreas, judías y afrikáans. La cara B del primer gran éxito de los Weavers, "Good Night Irene" contenía una canción en hebreo ("Tzena, Tzena, Tzena") y tanto ellos, como más tarde Joan Baez, de ascendencia mexicana, incluyeron ocasionalmente temas en español, además de canciones de África, India y otros lugares.
El revival folk estadounidense, tal como existía en los coffee-houses, las salas de conciertos, la radio y la televisión, era predominantemente en inglés, aunque muchos de los principales grupos folk pop, como The Kingston Trio, Peter, Paul and Mary, The Chad Mitchell Trio, The Limeliters, The Brothers Four o The Highwaymen incluían canciones en español, lenguas polinesias, ruso, francés y otros idiomas. También cantaban algunas canciones en inglés no estadounidense.

La invasión británica de mediados de la década de 1960 contribuyó a que declinara la popularidad de la música folk estadounidense, con una oleada de bandas británicas abrumando a la mayor parte de la escena musical estadounidense, incluyendo al folk. Al folk le perjudicó mucho la invasión británica, mientras a otros artistas y géneros les afectó temporalmente, los artistas de revival folk sufrieron un daño más profundo y permanente en sus carreras. Irónicamente, las raíces de la invasión británica se situaban en el folk estadounidense, específicamente en la variante conocida como skiffle popularizada por Lonnie Donegan. Aunque en realidad, cuando su música llegó a los Estados Unidos, la mayoría de las bandas ya se habían alejado de sus orígenes folk y estaban muy influidas por el rock and roll .
Después de que Bob Dylan comenzara a grabar con instrumentos eléctricos en 1965, muchos artistas folk aún jóvenes siguieron su ejemplo. Miembros de grupos como The Byrds y The Lovin' Spoonful, que habían pertenecido a la escena de coffee-houses del revival folk, comenzaron a crear música de éxito influida por el folk pero tocada con bandas de rock. Comenzó así a decaer la preferencia del público por los sonidos acústicos del revival folk.
Hubo éxitos «crossover» (canciones folk grabadas al estilo rock), como «Hey Joe», con derechos de autor para el artista folk Billy Roberts y grabada por Jimi Hendrix cuando estaba a punto de alcanzar la fama en 1967. La canción "Woodstock", escrita e interpretada originalmente por Joni Mitchell mientras sus discos eran casi completamente acústicos y era etiquetada como «cantante folk», se convirtió en un éxito de Crosby, Stills, Nash & Young cuando la grabaron en una versión rock.
A finales de la década de 1960, buena parte de la escena folk volvió a ser amateur, aunque se consolidaron algunos grandes festivales de música acústica y la escena de coffe-houses sobrevivió a una escala más pequeña. Los jóvenes cantautores de la década de 1960 del revival folk estadounidense influyeron en la forma de componer de artistas posteriores y en diferentes estilos musicales de todo el mundo.

