El Fondo para la Defensa del Medio Ambiente (del inglés: Environmental Defense Fund) es una organización sin fines de lucro de carácter ambientalista con sede en Nueva York, Estados Unidos.
Environmental Defense Fund o EDF (anteriormente conocido como Environmental Defense) es un grupo de defensa ambiental sin fines de lucro con sede en los Estados Unidos. El grupo es conocido por su trabajo en temas que incluyen el calentamiento global, la restauración de ecosistemas, los océanos y la salud humana, y defiende el uso de ciencia, economía y leyes sólidas para encontrar soluciones ambientales que funcionen. No es partidista y su trabajo a menudo aboga por soluciones basadas en el mercado a los problemas ambientales.
La sede del grupo se encuentra en la ciudad de Nueva York, con oficinas en todo Estados Unidos, con científicos y especialistas en políticas que trabajan en todo el mundo. Las oficinas regionales más enfocadas en asuntos y políticas locales incluyen Austin, Texas; Bostón; Boulder, Colorado; Los Ángeles; Raleigh, Carolina del Norte; Sacramento, California; San Francisco; Washington D. C. DC.
Fred Krupp se ha desempeñado como presidente desde 1984. En mayo de 2011, Krupp estaba entre un grupo de expertos nombrados por el secretario del Departamento de Energía de EE. UU., Steven Chu, para un subcomité de la Junta Asesora de Energía que se encargó de hacer recomendaciones para mejorar la seguridad y el desempeño ambiental de la fracturación hidráulica de gas natural a partir de formaciones de lutitas. El subcomité emitió un informe provisional en agosto y su informe final en noviembre del mismo año.
En 1991, The Economist llamó a EDF "los activistas ecológicos más instruidos en economía de Estados Unidos". La organización ocupó el primer lugar entre los grupos ambientalistas en un estudio global del Financial Times de 2007 sobre 850 asociaciones entre empresas y organizaciones sin fines de lucro. Charity Navigator, un evaluador de organizaciones benéficas independiente, ha otorgado a EDF una calificación general de cuatro de cuatro estrellas desde el 1 de junio de 2012.
Environmental Defense Fund de México (EDF de México) es la filial mexicana de Environmental Defense Fund, constituida como asociación civil sin fines de lucro. Opera en México desde 2009 y mantiene oficinas en La Paz, Baja California Sur, desde donde coordina programas en materia de pesquerías, energía y calidad del aire.
Convencidos de que con un manejo sostenible y capaz de adaptarse a la nueva realidad climática, la pesca puede ayudar a lograr los objetivos del país en materia de seguridad alimentaria, preservar el empleo de millones de personas y mantener la salud de nuestros océanos, EDF de México cuenta con proyectos encaminados a los océanos saludables y comunidades prósperas.
Su Programa Pesquerías y Océanos Resilientes es dirigido por el Mtro. Rafael Ortiz, Nadia Olivares y Martha Rosales Rodríguez de la Cruz, como Manager del Programa de Océanos resilientes. Desde La Paz, Baja California Sur, han trabajado por casi 20 años en colaboración con el sector productivo, buscando soluciones con beneficios a largo plazo, para que México pueda continuar su liderazgo global en temas como cambio climático y aprovechamiento sustentable de sus recursos. Como parte de su trabajo, destacan los siguientes proyectos:
En el Alto Golfo de California, EDF de México acompaña desde 2014 a productores de merluza del Pacífico Norte (''Merluccius productus'') en un Proyecto de Mejora Pesquera orientado a obtener la certificación del Marine Stewardship Council. El proceso ha incluido la creación de un Comité Consultivo en 2015, un Grupo Técnico en 2017 y un programa de observadores a bordo que operó entre 2015 y 2023. De acuerdo con datos del programa, la captura de merluza presenta una fauna de acompañamiento del 6%, inferior a la de otras pesquerías de mediana altura que utilizan redes de arrastre.
En EDF México han trabajado para que esta pesquería fortalezca su sostenibilidad, logrando reconocimientos internacionales que validan que el recurso se extrae sin poner en riesgo la población de la especie. Implementan herramientas digitales para el monitoreo de capturas, lo que permite tener datos en tiempo real para evitar la sobrepesca.
También colaboran en este corredor costero-marino Corredor Peñasco-Puerto Lobos para establecer un ordenamiento espacial que proteja zonas críticas de reproducción.
Se centran en la transformación de la pesca artesanal en Sinaloa, pasando de una actividad de libre acceso a una gestionada por las propias comunidades. El trabajo de EDF México en Sinaloa destaca por integrar el rigor científico con la organización social.
EDF ha ejercido en este estado, una importante labor de gestión comunitaria de bivalvos (almejas y ostiones) y fortalecimiento de grupos de mujeres.
Rosales Rodríguez de la Cruz, ha sido una pieza clave en la instalación y operación del Comité de Manejo de Altata-Ensenada del Pabellón, órgano que permite a pescadores, científicos y autoridades (como CONAPESCA e IMIPAS) tomar decisiones conjuntas sobre vedas y cuotas basadas en datos reales. Además, coordina el FIP de Almejas, un esfuerzo para que la pesquería de almeja chocolata (Megapitaria squalida) y otras especies alcance estándares internacionales de sustentabilidad.
Finalmente, ha tenido un papel fundamental en el apoyo a las primeras cooperativas de mujeres pescadoras, como las "Lobas del Manglar" y las “Ostioneras de Santa Cruz” ayudándolas a obtener reconocimiento formal y permisos de pesca para la recolección de bivalvos (almejas, ostiones y pata de mula), visibilizando el "trabajo invisible" de las mujeres en la pesca.
EDF, en la región sureste de México, se centra en la protección de especies de alto valor comercial y ecosistemas críticos, como el Mero y la Langosta. Por años, Nadia Olivares ha apoyado la implementación de cuotas y periodos de veda basados en ciencia para asegurar la supervivencia de estas pesquerías.
EDF cuenta con constante participación técnica en la declaratoria de zonas de refugio en localidades como Dzilam de Bravo, Celestún y Tizimín (San Felipe y Río Lagartos), buscando proteger áreas de desove.
EDF de México ha publicado estudios que cuestionan las cifras oficiales de emisiones de metano en el sector de hidrocarburos del país. Una investigación coordinada por el científico Daniel Zavala-Araiza y publicada en 2021 en la revista ''Environmental Research Letters'' estimó que las instalaciones terrestres de producción y procesamiento de petróleo y gas en el Golfo de México emiten alrededor de diez veces más metano que lo reportado en los inventarios gubernamentales, mientras que las emisiones de las plataformas marinas resultaron menores a las reportadas. El estudio identificó a los estados de Chiapas, Tabasco, Veracruz y Campeche como la principal región emisora, y estimó que la quema de gas natural asociada equivale a una pérdida económica de aproximadamente 4000 millones de pesos anuales.
Un análisis posterior con datos del satélite Sentinel-5P de la Agencia Espacial Europea, difundido en 2021, estimó que en México se pierden cerca de 1.3 millones de toneladas de metano al año por fugas, venteo y quema.
En 2023, EDF presentó públicamente en México la misión MethaneSAT, un satélite desarrollado por la organización madre en colaboración con la Universidad de Harvard, el Observatorio Astrofísico Smithsoniano y la Agencia Espacial de Nueva Zelanda, diseñado para detectar emisiones de metano del sector de petróleo y gas a escala global. El satélite fue lanzado al espacio el 4 de marzo de 2024 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX.
En julio de 2025, EDF anunció que el satélite había perdido contacto con la Tierra y no se esperaba su recuperación; la organización calificó el hecho como un contratiempo y no un fracaso, señalando que los datos recolectados durante su operación seguirían siendo procesados.