| Gallarta | ||
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Gallarta junto a la corta de Concha II, con el monte Serantes al fondo | ||
| Ubicación de Gallarta en España | ||
| Ubicación de Gallarta en Vizcaya | ||
| País |
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| • Com. autónoma | País Vasco | |
| • Provincia | Vizcaya | |
| • Municipio | Abanto y Ciérvana | |
| Ubicación | 43°19′15″N 3°04′26″O / 43.320733, -3.073873 | |
| • Altitud | 120 metros | |
| Población | 4612 hab. (2025) | |
Gallarta es una entidad de población española y la capital del municipio de Abanto y Ciérvana, en la provincia de Vizcaya, comunidad autónoma del País Vasco. Su desarrollo estuvo estrechamente ligado a la minería del hierro de la Zona Minera de Vizcaya. El núcleo urbano actual sustituyó entre las décadas de 1960 y 1970 al antiguo poblado minero —conocido retrospectivamente como Gallarta la Vieja—, derribado de forma progresiva para ampliar la explotación a cielo abierto de Concha II o corta de Bodovalle.
El crecimiento de Gallarta fue consecuencia de la explotación intensiva de los yacimientos de hierro de los montes de Triano durante la industrialización de Vizcaya. La guía histórica municipal describe que el escritor Antonio de Trueba había conocido en el paraje denominado Gallarta apenas tres casas; después de la tercera guerra carlista, la llegada de compañías, trabajadores, ferrocarriles mineros y actividades auxiliares convirtió aquel enclave en uno de los principales centros de la cuenca. El ayuntamiento se instaló en la nueva localidad en 1883, reflejo del desplazamiento hacia Gallarta del centro administrativo y demográfico del municipio.
Concha II era una de las ocho pertenencias que Ybarra Hermanos registró bajo el nombre genérico de «Concha», con una superficie conjunta de 120 hectáreas, el 20 de noviembre de 1868.
La actividad minera atrajo población procedente de otras zonas y generó un crecimiento urbano rápido alrededor de las explotaciones. Hacia 1915 Gallarta, considerada ya el centro más importante del municipio, contaba con 330 edificios y 2650 habitantes. Para las primeras décadas del siglo XX contaba ya con ayuntamiento, iglesia, escuelas, frontón, cine, comercios y otros servicios; en paralelo, la zona minera fue uno de los focos del movimiento obrero vizcaíno.

La desaparición progresiva del antiguo núcleo comenzó antes de la fase de explotación a gran escala. Un estudio etnográfico de la Diputación Foral de Bizkaia sitúa en 1953 el derribo de algunos barracones en desuso y, desde 1959, el de edificios residenciales. La compañía Franco-Belga solicitó en 1956 la explotación de Concha II; el Gobierno autorizó en 1960 la ocupación de terrenos y edificios necesarios para esa concesión. La explotación en corta funcionaba a gran escala hacia 1961. Un estudio publicado por especialistas vinculadas al Museo de la Minería describe el desalojo, la expropiación y la demolición como un proceso prolongado asociado a la extracción bajo el barrio.
En septiembre de 1964, la Jefatura del Distrito Minero de Vizcaya declaró necesaria la ocupación de una nueva relación de fincas y derechos para explotar en descubierta el conjunto de concesiones «Concha II a VIII». El expediente había sido promovido por Española de Minas de Somorrostro, como concesionaria, y Franco-Belga de Minas de Somorrostro, como explotadora.
Las expropiaciones y las voladuras avanzaron por fases. Una ficha oficial del Gobierno Vasco cifra en más de doscientos los propietarios afectados y señala que parte de la población se trasladó a viviendas de nueva construcción, mientras que otras familias se establecieron en municipios como Portugalete o Santurce. Desde 1968 la extracción se intensificó al hacerse cargo de la explotación Agrupación Minera, S. A. (Agruminsa), empresa creada por Altos Hornos de Vizcaya con activos de varias compañías mineras.
El estudio etnográfico sitúa hacia 1975 el final de la principal fase de derribo y realojo; una síntesis institucional extiende hasta 1986 la desaparición de edificaciones vinculadas al antiguo núcleo. Se perdieron la mayor parte de las viviendas y edificios representativos, entre ellos el ayuntamiento, la iglesia, el colegio, el frontón y el cine. El antiguo núcleo había llegado a albergar alrededor de 7000 personas. Una de las primeras vías residenciales demolidas fue la calle Peñucas, donde había nacido Dolores Ibárruri en 1895. La demolición y el realojo no constituyeron un traslado único. Según una reconstrucción periodística basada en testimonios de antiguos residentes, los últimos vecinos de la plaza abandonaron el lugar el 19 de marzo de 1975, después de que se interrumpieran servicios básicos. El núcleo actual se levantó en un emplazamiento próximo, mientras el solar del antiguo pueblo quedó incorporado a la corta.
Agruminsa abandonó la extracción a cielo abierto el 15 de noviembre de 1983, aunque la actividad subterránea continuó. El sistema de cámaras y pilares dejó más de 50 kilómetros de galerías y alrededor de sesenta grandes cámaras; durante la década de 1970 la explotación llegó a emplear a unos 500 trabajadores. Bodovalle fue la última mina de hierro activa de Vizcaya y cerró definitivamente en 1993 por falta de rentabilidad. El 16 de marzo de 1999, el hundimiento de una de las cámaras originó un gran socavón que afectó a parte de la carretera de circunvalación, una vivienda y una chatarrería, sin causar víctimas.

La corta de Bodovalle constituye la huella principal de la antigua explotación y del emplazamiento de Gallarta la Vieja. Mide aproximadamente 700 metros de largo y 350 de ancho, presenta unos 150 metros de desnivel y alcanza alrededor de 35 metros por debajo del nivel del mar. Fue la de mayores dimensiones entre las explotaciones a cielo abierto de la cuenca minera vizcaína. El inventario geológico del Gobierno Vasco la identifica como LIG 140 y relaciona su interés geológico e histórico con el papel de los yacimientos de hierro en la industrialización de Vizcaya.
El Gobierno Vasco declaró la corta Bien Cultural Calificado, con la categoría de Conjunto Monumental, mediante el Decreto 241/2011. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco anuló el decreto en 2013 por falta de motivación acerca de la incidencia económica de los deberes de conservación. En enero de 2016 el Gobierno Vasco incoó un nuevo expediente, que aplicó provisionalmente el régimen de protección de los bienes calificados. El catálogo oficial de patrimonio cultural mantiene la Mina de Bodovalle en la categoría de «calificado incoado».
El régimen de protección incoado comprende la propia corta y sus elementos geológicos, tramos y túneles del ferrocarril de la Orconera, la boca de una galería ferroviaria, un plano inclinado y el castillete de la mina Ezequiela. Las casas de mineros conservadas y el antiguo matadero, actual sede del museo, se incluyen también en el conjunto.
El antiguo matadero alberga el Museo de la Minería del País Vasco. La institución surgió a partir del trabajo de voluntarios y antiguos mineros que, desde 1986, reunieron herramientas, maquinaria, minerales, fotografías y documentación de la minería vasca. La fundación encargada de su gestión se constituyó el 25 de abril de 2001 y quedó inscrita en el registro autonómico el 22 de octubre de ese año.
El nomenclátor del Instituto Nacional de Estadística, referido al 1 de enero de 2025, registró 4612 habitantes en la entidad singular de población de Gallarta: 4141 en el núcleo homónimo, 470 en el Polígono El Casal y uno en diseminado.