| Ghoonghat | ||
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| Nombre | Ghoonghat | |
| imagen | Rajasthan Girl Traditional Dress.jpg | |
| Tipo | pañuelo para la cabeza, velo | |
| Uso | Mujeres hindúes y jainistas casadas (tradicionalmente) | |
Un ghoonghat (ghunghat, ghunghta, ghomta, orhni, odani, laaj, chunari, jhund, kundh) es un tipo de pañuelo para la cabeza o velo que llevan, principalmente en el subcontinente indio, algunas mujeres casadas hindúes y jainistas para cubrirse la cabeza, y a menudo también el rostro. Por lo general, el aanchal o pallu, el extremo suelto de un sari, se tira sobre la cabeza y la cara para que actúe como ghoonghat. El dupatta (un fular o chal largo) también se utiliza comúnmente como ghoonghat.
Desde el período de la antigua India, una parte de las mujeres ha practicado ciertas costumbres relacionadas con el uso del velo (lo que se conoció como ghoonghat). Sin embargo, cabe destacar que un sector de la sociedad abogó desde el siglo I a. C. por el uso del velo para las mujeres casadas. No hay constancia de que una gran parte de la sociedad observara un uso estricto del velo hasta la época medieval. En la actualidad, el uso del velo facial por parte de las mujeres hindúes como parte de la vestimenta diaria se limita principalmente a la región del Cinturón hindi en la India, en particular en Haryana, Rajastán, el oeste de Uttar Pradesh y algunas zonas de Sind y el norte de Guyarat.
Ha sido tanto idealizado como objeto de críticas en la literatura religiosa y folclórica.
La palabra ghoongat, ghunghat o ghunghta (Hindi: घूँघट) deriva de Avagunthana (Sánscrito: अवगुण्ठन), que significa "velo", "ocultamiento" y "manto", y de Oguntheti (prácrito: ओगुन्थेति), que significa "cubrir", "velar" y "ocultar".

El ghoongat, ghunghat o velo ghunghta evolucionó a partir de la antigua voz sánscrita Avagunthana (अवगुण्ठन), que se traduce como "velo", "ocultamiento" y "manto". La literatura sánscrita temprana cuenta con un amplio vocabulario para referirse a los velos utilizados por las mujeres, con términos como avagunthana, que significa capa-velo, uttariya, velo de hombros, y sirovas-tra, velo para la cabeza.

En el periodo posterior al Imperio Gupta, Śūdraka, autor de Mṛcchakatika, menciona que algunas mujeres usaban velo (avagunthana). Sin embargo, este mismo autor constata que las mujeres no lo llevaban a diario ni en todo momento, sino que se utilizaba en ocasiones especiales, como durante una boda o al salir a la calle. Señala además que se esperaba que una mujer casada se pusiera el velo cuando se moviera en público. Esto puede indicar que no era necesario que las mujeres solteras lo llevaran.
En la obra sánscrita Mṛcchakatika, la madre de la cortesana Vasantasena la envía junto a su sirvienta en un carruaje adornada con joyas y un velo avagunthana, luego de recibir ornamentos para su hija de parte de un rico pretendiente que busca mantenerla como su amante. Esta instrucción se interpreta en el sentido de que una cortesana que hubiera aceptado a un pretendiente debía usar el velo en público de forma similar a las mujeres casadas. Al final de la obra teatral, cuando Vasantasena contrae matrimonio legalmente, recibe el título de Vadhūśabda, que significa "el título de una esposa", junto con el velo "vasantasenām avagunthya", es decir, "como símbolo de un matrimonio honorable".
En esa misma obra, Madanika, la sirvienta de las cortesanas, se casa con su amante Sarvilaka, un ladrón que ha decidido cambiar de vida. Su nuevo marido le dice que ha conseguido lo que es difícil de adquirir: «Vadhūśabda avagunthanam», que significa «el título y el velo de una esposa».
En la obra Pratimānātaka de Bhāsa (del siglo III al IV d. C.), se describe en el contexto del velo capa Avagunthana que:
«a las damas se las puede ver sin ninguna culpa [para las partes interesadas] en una sesión religiosa, en las festividades nupciales, durante una calamidad o en un bosque».
El mismo sentimiento se expresa de manera más genérica en Nāgānanda y Priyadarśikā, de Harsha, donde no se esperaba que las doncellas llevaran velo hasta después del matrimonio. Posteriormente, se volvió a hacer referencia al velo con este mismo término (avagunthana) en las obras literarias Shishupala Vadha y el Dashakumaracharita. Según el comentarista Sankara, las mujeres de Sthanvisvara solían salir a la calle tapándose la cara con un velo.
En el sutra budista mahāyāna llamado Sutra de Lalitavistara, la joven novia Yasodharā se opuso a llevar el velo (oguntheti/oguṇthikā) delante de ancianos respetados. Esto se tomó como una señal de inmodestia y provocó que la gente la criticara y chismorreara sobre ella. Al enterarse de esto, Yasodharā se presentó ante la asamblea y se defendió con un largo discurso: «Aquellos cuyos pensamientos no tienen tapujos, no tienen vergüenza ni decoro ni virtud alguna, los que chismorrean, pueden cubrirse con mil prendas, y sin embargo caminan por la tierra desnudos. Pero aquellos que cubren sus mentes, controlan sus sentidos y no tienen ningún pensamiento hacia otro que no sea su marido, ¿por qué deberían cubrir sus rostros?». Los suegros de Yasodharā se mostraron encantados con la orgullosa declaración de su nuera y le regalaron dos vestidos blancos cubiertos de joyas.
El Sutra de Lalitavistara refleja los tiempos de cambio en torno al siglo III d. C. y el intento de los budistas por contrarrestar esta creciente práctica, ya que en la literatura budista theravada primitiva no se hace mención a este incidente en su totalidad.
En Abhijñānaśākuntalam, de Kālidāsa, escrito entre los siglos III y IV d. C., cuando la heroína llega al palacio del rey Dushyanta en busca de asumir su papel de esposa, el rey primero comenta «Kā svid avagunthanavati» —que significa «¿quién es esta mujer cubierta con un velo?»— e inmediatamente se abstiene de mirarla, diciendo «Anirvarnaniyam parakalatram» —es decir, «no se debe examinar a la mujer de otro»—. Esto demuestra fundamentalmente que el Avagunthana era un símbolo que distinguía a las mujeres casadas respetables, siendo una prenda de vestir propia de estas.
En la colección de leyendas Kathāsaritsāgara, escrita en el siglo XI d. C., la heroína de la historia Ratnaprabhā protesta:
«Considero que el estricto confinamiento de las mujeres es una locura producida por los celos. No sirve para nada. Las mujeres de buen carácter solo están custodiadas por su propia virtud y nada más».
La oposición racional de las mujeres de carácter fuerte a llevar el velo y a la reclusión en sus hogares provocó que el sistema perdiera popularidad durante varios siglos. Sin embargo, algunos sectores de la sociedad defendieron el uso del velo para las mujeres casadas a partir del siglo I a. C. Por otro lado, no hay pruebas de que un amplio sector de la sociedad guardara un uso estricto del velo hasta la época medieval.
Bajo el dominio islámico del Imperio mogol se adoptaron varios aspectos relacionados con el uso del velo y la reclusión de las mujeres, como los conceptos del purdah y de la zenana, en parte como medida de protección adicional para ellas. El purdah se hizo común en los siglos XV y XVI, tal y como lo mencionan tanto Vidyāpati como Chaitanya. El Sijismo se mostró muy crítico con el purdah; el Gurú Amar Das lo condenó y rechazó la reclusión y el uso del velo en las mujeres, lo que provocó que el purdah decayera entre la mayoría de las clases sociales de la época.

Trascendencia
Durante la ceremonia de matrimonio, la novia lleva un velo que le entregan sus padres. Más tarde, la suegra de la novia le cubre la cara con el ghoonghat. Por consiguiente, la novia lleva al mismo tiempo el velo que le dan sus padres y el que le dan sus suegros, lo que simboliza su paso de la protección de un hogar a otro.
El Muh Dikhai (Devanagari: मुँह दिखाई, la primera mirada) es una ceremonia posterior a la boda en la que se presenta formalmente a la novia a los familiares del novio y a su familia política. La ceremonia tiene lugar una vez que la novia llega a su nuevo hogar. Cada miembro de la familia le levanta el velo, mira a la novia y le entrega un regalo de bienvenida. Recibe el Shagun de su suegra, que suele consistir en joyas, ropa y objetos de plata. Tras esta ceremonia, la novia debe llevar el velo puesto durante unos meses o hasta que sus suegros le aconsejen que se lo quite.
A principios del siglo XX, las mujeres de la clase real y aristocrática fueron las primeras en abandonar el uso estricto del velo en público. Sin embargo, llevaban la cabeza holgadamente velada debido a la sensibilidad hacia la costumbre en tiempos de cambio. A ellas les siguieron poco después el resto de clases. Aun así, el velo perduró en algunas zonas de la India hasta mucho después de la década de 1940. El uso del velo para ocultar el rostro ha disminuido de forma paulatina, y en la actualidad se limita casi en su totalidad a las zonas de habla hindi. Con el uso del ghungat, la mujer oculta su rostro a todos los familiares varones por matrimonio que sean de mayor edad que su marido, con lo que se limita la interacción de las mujeres jóvenes con hombres de edad más avanzada.
En 2004, la Encuesta de Desarrollo Humano de la India (IHDS, por sus siglas en inglés) reveló que el 15 % de las mujeres de la India practican alguna forma de ghoonghat, la mayoría de ellas en los estados de habla hindi. La encuesta determinó que, si bien algunas mujeres llegan a cubrirse la cara por completo, para otras el cubrirse parcialmente la cara responde más a un gesto de decoro que a un gran impedimento. El dupatta es una parte del traje panyabí que las mujeres sijes visten tradicionalmente. Mientras que las mujeres sijes mayores siempre se cubren la cabeza con él, las jóvenes prefieren llevarlo colgado al hombro. Además, las mujeres deben cubrirse la cabeza con la dupatta o el chunni en las gurdwaras.