| Giovanni della Rovere | ||
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Giovanni, retratado por Melozzo da Forlì en Sixto IV nombra a Bartolomé Platina prefecto de la Biblioteca Vaticana (detalle). | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
c. 1457 Savona, República de Génova | |
| Fallecimiento |
1501 Senigallia, Estados Pontificios | |
| Sepultura | Santa Maria delle Grazie | |
| Nacionalidad | Genovesa | |
| Religión | Catolicismo | |
| Familia | ||
| Familia | Della Rovere | |
| Padres |
Raffaello della Rovere Teodora Manirolo | |
| Cónyuge | Giovanna da Montefeltro | |
| Hijos |
Maria Giovanna Beatrice Francesco Maria Costanza | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Condotiero, político y noble | |
| Rama militar | Ejército de los Estados Pontificios | |
| Rango militar | Capitán general | |
| Título | Duque de Sora y de Arce | |
Giovanni della Rovere (Savona, c. 1457-Senigallia, 6 de noviembre de 1501) fue un condotiero, noble y político genovés del Renacimiento italiano, señor de Senigallia y Mondavio, prefecto de Roma y duque de Sora y de Arce. Fue sobrino del papa Sixto IV y hermano del futuro papa Julio II, desempeñando un papel fundamental en la consolidación del poder político y militar de la Casa de Della Rovere en la Italia del siglo XV.
Nacido en el seno de la familia Della Rovere de Liguria, en la República de Génova, Giovanni fue hijo de Raffaello della Rovere y de Teodora Manirolo, esta última de origen griego. Tuvo cuatro hermanos: Giuliano, Leonardo, Bartolomeo y Luchina.
De joven tomó la carrera de las armas y entró al servicio del conde de Urbino Federico de Montefeltro, pero la suerte de toda la familia cambió a mejor cuando en 1471 su tío Francesco fue elegido papa como Sixto IV y comenzó una práctica intensiva del nepotismo acostumbrado en la época: Giuliano fue creado cardenal; Bartolomeo, obispo; y Leonardo, prefecto de Roma y duque de Sora y Arce; en 1474 Giovanni fue nombrado vicario de Senigallia y Mondavio y se concertó su matrimonio con Giovanna, hija de Federico de Montefeltro (reconocido como duque por el papa).
En 1475 murió su hermano Leonardo y Giovanni le sucedió como prefecto de Roma. Ese mismo año el rey de Nápoles Ferrante I le concedió el ducado de Arce y Sora del que había sido titular su hermano, y contrajo el matrimonio con Giovanna da Montefeltro, estableciendo así una alianza decisiva entre los Della Rovere y los Montefeltro; de esta unión surgiría posteriormente la línea dinástica «Montefeltro della Rovere», soberana del ducado de Urbino.
En 1484 fue nombrado capitán general de la Iglesia, máxima autoridad militar de los Estados Pontificios. Posteriormente sirvió también como capitán general de la República de Florencia.
Durante las guerras italianas participó en diversas campañas vinculadas a la pugna entre franceses, aragoneses y pontificios por el control del reino de Nápoles. Entre 1494 y 1501 dirigió operaciones militares en Campania y los Abruzos, conquistando en 1495 Ceprano, Montecassino y la Terra di San Benedetto.
También defendió el valle del Liri frente a Prospero Colonna y Federico I de Nápoles, aunque perdió temporalmente parte de sus territorios antes de recuperar buena parte de sus dominios con apoyo del papa Alejandro VI.

Giovanni impulsó además importantes proyectos arquitectónicos y defensivos, entre ellos la Rocca Roveresca de Senigallia y las fortificaciones de Mondavio, vinculadas a arquitectos como Baccio Pontelli y Francesco di Giorgio Martini.
Murió en 1501 a los 44 años, dos antes de que su hermano Giuliano fuera elegido papa. Fue sepultado en la iglesia de Santa Maria delle Grazie de Senigalia que él mismo había ordenado construir para los franciscanos.
Giovanni della Rovere y Giovanna da Montefeltro tuvieron seis hijos, de los que solo cuatro llegaron a la edad adulta:
Giovanni della Rovere fue una de las principales figuras políticas y militares de la expansión del poder de los della Rovere durante el Renacimiento italiano. Su matrimonio con Giovanna da Montefeltro permitió unir dos de las dinastías más influyentes de la Italia central: los Della Rovere y los Montefeltro.
A través de su hijo Francesco Maria I della Rovere, la familia heredó el ducado de Urbino, consolidando una línea dinástica que gobernaría el territorio hasta 1631 bajo el nombre de «Montefeltro della Rovere».
Su figura representa además el modelo característico del gran noble-condotiero renacentista: militar, señor territorial y actor clave en las complejas alianzas entre el papado, los principados italianos y las potencias extranjeras.
Giovanni desempeñó igualmente un importante papel en la consolidación territorial y defensiva de los dominios roverescos en las Marcas, especialmente mediante el desarrollo urbanístico y militar de Senigallia y Mondavio.
Su actividad política y militar contribuyó decisivamente al ascenso de los della Rovere como una de las familias más poderosas de la Italia de finales del siglo XV y comienzos del XVI, estrechamente vinculada al papado y al mecenazgo artístico renacentista.