| Guillermo Valencia | ||
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Guillermo Valencia Castillo | ||
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65° Ministro de Guerra de Colombia | ||
| 15 de septiembre de 1915-28 de noviembre de 1915 | ||
| Presidente | José Vicente Concha | |
| Predecesor | Isaías Luján Torres | |
| Sucesor | Pedro José Berrío | |
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Gobernador del Cauca | ||
| 15 de diciembre de 1904-24 de febrero de 1906 | ||
| Predecesor | Pedro Antonio Molina | |
| Sucesor | Julio Caicedo Garcés | |
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| 7 de diciembre de 1901-22 de mayo de 1902 | ||
| Predecesor | Jaime Córdoba | |
| Sucesor | Luis Enrique Bonilla (e) | |
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Senador de la República de Colombia | ||
| 1908-1910 | ||
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| Embajador de Colombia en Francia | ||
| 1905-1906 | ||
| Presidente | Rafael Reyes Prieto | |
| Predecesor | Desconocido | |
| Sucesor | Desconocido | |
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| Embajador de Colombia en Perú | ||
| 1909-1910 | ||
| Presidente | Ramón González Valencia | |
| Predecesor | Desconocido | |
| Sucesor | Desconocido | |
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| Información personal | ||
| Nombre completo | Guillermo Valencia Castillo | |
| Apodo |
El maestro El maestro Valencia | |
| Nacimiento |
20 de octubre de 1873 Popayán, Estado Soberano del Cauca, Estados Unidos de Colombia | |
| Fallecimiento |
8 de julio de 1943 (69 años) Popayán, Cauca, Colombia | |
| Causa de muerte | Cáncer | |
| Nacionalidad | Colombiano | |
| Religión | Catolicismo | |
| Familia | ||
| Padres |
Joaquín Valencia Quijano Adelaida del Castillo y Silva | |
| Cónyuge | Josefina Muñoz Muñoz | |
| Hijos |
Luz Valencia Muñoz Giomar Valencia Muñoz Guillermo León Valencia Josefina Valencia de Hubach Álvaro Pío Valencia | |
| Familiares |
Enrique Hubach (yerno) Ignacio Valencia (nieto) Pedro Felipe Valencia (nieto) Paloma Valencia (bisnieta) Aurelio Iragorri Valencia (bisnieto) Diego de Angulo Lemos (concuñado) | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Escritor, político, diplomático | |
| Partido político | Partido Conservador Colombiano | |
| Miembro de | Academia Colombiana de Historia | |
| Firma | ||
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Guillermo Valencia Castillo (Popayán, 20 de octubre de 1873- Popayán, 8 de julio de 1943), conocido por sus conocimientos como el maestro. Fue un escritor, poeta, periodista, historiador, traductor, educador, académico, político y diplomático colombiano.
Como poeta fue pionero del simbolismo en Colombia, y creador de una poesía pictórica, muy sonora, rítmica y acentual, de copioso y armonioso vocabulario, amplia en sensaciones, con influencias principalmente del simbolismo europeo, como lo comprueban las referencias de sus trabajos y traducciones. Baldomero Sanín Cano (1861- 1957), -posiblemente el más destacado crítico literario de Colombia-, señala además los matices delicados, las sonoridades del ritmo y la rima, y la riqueza de sentimientos; y, con originalidad, explica la condición de poeta alejandrino y su valor como hombre de letras. (Baldomero Sanín Cano. Prólogo a Guillermo Valencia en Obras poéticas completas. Madrid: Aguilar, 1955, p. 17).
En su trayectoria poética, se pueden reconocer dos etapas; en la primera estudió el parnasianismo, y después se interesó en el simbolismo francés. Su principal libro de versos fue Ritos, compuesto entre 1896 y 1898, publicado por segunda vez en Londres, en 1914, con prólogo preciso y muy elogioso de Baldomero Sanín Cano (1861-1957), por el que se hizo muy popular y por el que se le conoce actualmente en Europa, Norteamérica y Latinoamérica.
Y es también Baldomero Sanín Cano quien prologa la edición española de 1955 titulada Guillermo Valencia. Obras poéticas completas. Madrid: Aguilar, 1955, p p. 13-37. Publicación acreditada. Y en esta presentación explica con gran comprensión en qué consisten los valores estéticos y aportes literarios de este "portaestandarte" y "renovador" de la cultura.(pp.15 y 16).
El libro de Ritos en la edición de 1979, fue prologado y presentado por el mejor crítico de su época: Baldomero Sanín Cano. (Ver: Guillermo Valencia. Ritos. Bogotá: Edición limitada publicada por Carvajal, octubre de 1979, edición facsimilar del original impreso en Londres por Wertheimer Lea y Cía., en 1914. Publicación acreditada).
Ritos inicia con un hermoso poema adolorido titulado "Leyendo a Silva", un poema-homenaje, posterior a la muerte de José Asunción Silva en 1896 ( Guillermo Valencia. Obras poéticas completas. Madrid: Aguilar, 1955, p p. 41 -47). Es un poema de perfección en la estructura y de encuadramientos sucesivos: un poeta lee a otro poeta; una dama de recamado viso lee a Silva; y el lector de Ritos se encuentra leyendo a Silva y recordando su vida cantada con rimas y ritmos eufónicos por otro poeta, el poeta Valencia. "Leyendo a Silva" es un poema de rica variedad sonora. Versos armónicos y pareados. Rimas consonantes de amplia diversidad, multiplicidad y riqueza de efectos fónicos y musicales. De abundante precisión verbal. De excelsa adjetivación y perfección en el lugar escogido para las palabras del verso. Es poesía sensible, dolorida, sinestésica, y sensorial, de creativas analogías e imágenes coloridas.
"Leyendo a Silva" es una pintura elegante del poeta muerto. Poesía y pintura se unen en un retrato evocador de formas, sensaciones, matices y colores, como en "Amarillo cromo" o "Melancolía", poemas que también pertenecen a Ritos, y que expresan su interés y conocimiento de la pintura y su capacidad de sugerencia.
"Palemón el estilita" es uno de los poemas de tema religioso que incorpora en Ritos. Fernando Botero dibujó también muchos temas religiosos. El poema se refiere a un monje que vive sobre una columna en el desierto dedicado a la penitencia y la oración hasta el día que ve una mujer hermosa que llega con la caravana de visitantes y que lo hace bajar de su columna para seguir con ella. Valencia dibuja con humor e ironía las flaquezas humanas y las tentaciones que cambian la vida del humano.
"Melancolía" es un poema único. Rememora a Alberto Durero y su pintura, y construye un homenaje al conocimiento, la búsqueda de sabiduría y la reflexión. La música, la adjetivación y la sonoridad son notables.
Valencia viajó a Francia en 1898 y el simbolismo francés le interesó especialmente. Señala el crítico Baldomero Sanín Cano que a su regreso aportó una amplia gama de autores y obras desconocidas para los escritores colombianos. (Baldomero Sanín Cano. Prólogo a Guillermo Valencia. Obras poéticas completas. Madrid: Aguilar, 1955, pp. 13-37. Publicación acreditada). Muchos de los poemas más conocidos de Ritos, como "Los camellos" , "Cigueñas blancas", "Melancolía", Palemón el estilita, o "Anarkos", solo se pueden entender bien a partir de sus incorporaciones simbolistas.
En los poemas de Valencia, al igual que en los relatos y cuentos de Kafka, el significado más profundo debe encontrarse detrás del sentido literal del texto. Los nadaístas en sus primeras lecturas se quedaron en el sentido literal de la poesía de Valencia.
Kafka escoge a una ratona, Josefina, para hablar de los artistas solitarios e incomprendidos. (Kafka, Franz.. Josefina la cantora o el pueblo de los ratones. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. Señal que cabalgamos, 2002). Valencia encuentra afinidades entre los poetas y los camellos que transitan los áridos desiertos. Para ambos el artista es un incomprendido, un solitario, un desconocido. Hay sesgos humorísticos, ambigüedad y sugerencia en la prosa de Kafka y en la poesía de Valencia, y ambos dibujan las contradicciones y paradojas humanas de forma simbólica. En ambos se expresa una alegoría del destino humano y la precaria situación de los artistas. Ambos crearon textos simbólicos y sugestivos en los que es necesario comprender el nivel simbólico.
Otra de las obras de Guillermo Valencia fue Catay, publicada en 1929, en la que traduce al español y configura en verso distintos poemas chinos a partir de una versión francesa en verso.
Como traductor de poesía Guillermo Valencia fue insuperable: La Balada de la cárcel de Reading de Oscar Wilde es un texto de alto interés poético y de esmerado ajuste verbal. (Ver Guillermo Valencia. Obras poéticas completas. Madrid: Aguilar, 1955, pp. 735-741) . Tradujo poemas de Dante, Goethe, Victor Hugo, Teofilo Gautier, Leconte de Lisle, Paul Verlaine, Charles Baudelaire, Walter Pater, Gabriele D' Annunzio, Rilke y Keats, entre muchos otros, y estas traducciones señalan al lector sus intereses e influencias estéticas y filosóficas principales. Las traducciones de poemas de Verlaine, Baudelaire y Mallarmé expresan el interés y conocimiento por parte de Guillermo Valencia de los simbolistas franceses.
Como político destacó como miembro del Partido Conservador. Desempeñó altos cargos diplomáticos en Francia, Suiza y Alemania, y misiones diplomáticas en Brasil, Chile y Perú. Fue director del Partido Conservador, senador, representante a la cámara, en dos ocasiones jefe civil y militar del Cauca, y ministro de Guerra de Colombia.Lanzó dos candidaturas presidenciales: en 1918, con apoyo de los liberales, y en 1930, con su partido, pero en ambas ocasiones fue vencido.
Guillermo Valencia es considerado uno de los poetas modernos y simbolistas más importantes de Colombia, junto con José Asunción Silva, y uno de los más importantes de Hispanoamérica. Políticamente se le considera uno de los mejores oradores de la historia del país y de su partido, y también como uno de los hombres más cultos de su tiempo.
Guillermo Valencia Castillo nació en Popayán, Estado Soberano de Cauca, en los Estados Unidos de Colombia, el 20 de octubre de 1873, en el seno de una familia acomodada de su ciudad, con orígenes hidalgos y nobiliarios que datan del rey Alfonso X el sabio.
Fue bautizado el 24 de octubre de 1873 en la misma ciudad.
Su madre murió prematuramente cuando Guillermo Valencia tenía 8 años. Por esa razón, Valencia, quien era el hijo menor del matrimonio, permaneció en Popayán bajo la tutela de su padre, hasta que gracias a su hermano mayor, consiguió estudiar en el colegio San José de la Salle, ubicado en Medellín, donde empezó a demostrar `su gran interés por el conocimiento y su inclinación por la poesía. Su padre murió el 27 de agosto de 1887 durante su adolescencia, quedando definitivamente huérfano.
Tras culminar sus estudios de secundaria en Antioquia, regresó a Popayán, donde inició su carrera en filosofía y letras en la Universidad del Cauca, aunque no la pudo concluir porque necesitó trabajar. Con apenas 19 años, fue nombrado secretario de la prefectura de Popayán. En 1893 fue elegido como jefe del directorio departamental del Partido Conservador en el Gran Cauca.
Al trasladarse a la capital, conoció al poeta y crítico literario Baldomero Sanín Cano (1861- 1957), con quien entablaría amistad, y Valencia se convirtió en su discípulo; conoció a los escritores de la Gruta Simbólica, grupo literario de la época en el que destacó Julio Flórez, y a los intelectuales, poetas y escritores de la capital. Empezó a ser conocido como orador en el parlamento y como lírico gracias a la declamación de poemas como "Anarkos", "Los camellos", "San Antonio y el centauro", "Hay un instante", "Palemón el estilita", "Melancolía", "Leyendo a Silva" y "Croquis" en el Teatro Colón de Bogotá.

En 1895, el diplomático Rafael Reyes Prieto lo nombró como su secretario privado.Valencia también alternó su trabajo con el periodismo, asociándose con el general Guillermo Quintero Calderón (quien reemplazó temporalmente al presidente Caro en 1895), quienes a través del periódico conservador El Siglo (no es el mismo Siglo de la familia Gómez), atacaron la desigualdad del tratado limítrofe con Venezuela.
Fue elegido diputado por Palmira.y representante a la cámara de Popayán por el Partido Conservador, teniendo sólo 23 años, como suplente del titular Joaquín María Córdoba, en 1895, según la emisión especial de 1993 del programa El Pasado en Presente. También representó a Facatativá como suplente del representante Juan Nepomuceno Valderrama.
Sus contrincantes, entre ellos el prestigioso militar liberal Rafael Uribe Uribe, lo atacaban con frecuencia con el pretexto de que no tenía la edad mínima legal de 25 años para ocupar su curul. Valencia se defendió con múltiples argumentos y pruebas de responsabilidad y capacidades. A la postre Uribe Uribe y Valencia se hicieron amigos, llegando incluso Valencia a ofrecer y pronunciar el discurso en homenaje al general Uribe Uribe cuando fue asesinado en 1914.
Guillermo Valencia también tuvo que enfrentar al canciller de la época, Jorge Holguín Mallarino, por sus 23 años, y por el apoyo que Valencia dio públicamente a la independencia de Cuba de los Estados Unidos, a finales de la década, sorprendiendo a sus adversarios y enemigos con una posición tan independiente y avanzada. La controversia se dio porque las políticas proestadounidenses del gobierno de Miguel Antonio Caro estaban en contravía con los postulados de Valencia a favor de la independencia de Cuba.
En 1898, Valencia dejó el Congreso y viajó por segunda vez a París, esta vez como secretario de la delegación colombiana ante Alemania, Francia y Suiza, que dirigía Rafael Reyes, durante el gobierno de M. Antonio Caro. Durante su estancia en Europa, Valencia estudió en La Sorbona, donde conoció a muchos escritores, artistas y poetas franceses, italianos, ingleses y alemanes, y también al poeta nicaragüense Rubén Darío.
Pronto se convirtió junto en uno de los más notables poetas parnasianos y simbolistas de la lengua española. Entró en contacto con Friedrich Nietzsche, a quien leyó con interés e incluyó en el epígrafe del poema "Anarkos". Conoció e inició las traducciones de los escritores vanguardistas más significativos y renovadores del Fin de siglo europeo : Wilde, D' Annunzio, Walter Pater, Baudelaire, Mallarmé, y Verlaine, entre otros.
Publicó su primer libro de poemas conocido como Ritos, en 1899, en el que se destacan especialmente, por su sonoridad, variedad rítmica, y simbolismo, los poemas "Los camellos", "Leyendo a Silva", "Melancolía", "Palemón el estilita", "Cigueñas blancas" y "Anarkos". Y preparó diversas traducciones de poetas y escritores chinos y europeos. 13
A su regreso al país por problemas financieros en Europa, coincidiendo con la Guerra de los Mil Días, Valencia asumió un cargo de mediana responsabilidad en el Ministerio de Hacienda en 1901, durante el gobierno de José Manuel Marroquín ( 1827 - 1908), pero luego pasó sucesivamente a las secretarías de Educación y de Gobierno del departamento de Cundinamarca, por designación del gobernador José Vicente Concha, siendo confirmado hasta 1901. En ese año fue nombrado por el presidente José Manuel Marroquín jefe civil y militar de su departamento natal, Cauca, cargo que desempeñó hasta 1902; sin embargo, su intensa actividad (incluyendo una fuerte defensa de los territorios a su cargo tras la incursión de guerrilleros locales y rebeldes ecuatorianos) lo obligó a retirarse de la política por un año, ya que su salud se vio comprometida. En 1903 el presidente Marroquín le ofreció el ministerio de educación, pero Valencia no pudo aceptarlo por su salud.
Ya recuperado, entre 1904 y 1908 llegó nuevamente al Congreso y se empezó a perfilar como un dirigente conservador destacado, entrando nuevamente en controversia con el general Uribe Uribe y con Diego Mendoza Pérez, en esta ocasión por el tratado Herrán-Hay. A pesar de las diferencias llegó a ocupar la presidencia del congreso. En 1904 ocupó por segunda vez la gobernación de Cauca hasta 1906, por designación del presidente Rafael Reyes, ya que el gobernador Bonilla fue llamado a ocupar el ministerio de hacienda por Reyes.Terminado el encargo regresó de nuevo a Europa, y continuó con los estudios literarios, artísticos, y filosóficos, alejándose de la vida política nacional.
A finales de la década, Valencia regresó al congreso como senador por Cauca. En 1909, tras la renuncia del presidente Reyes, y con el surgimiento del partido de coalición Unión Republicana, Carlos Calderón Reyes, pariente del expresidente Reyes Prieto, intentó convencer a Valencia de que apoyara la candidatura republicana. Valencia apoyó la candidatura de Ramón González Valencia, quien fue elegido presidente para completar el período de Rafael Reyes.
En 1910 fue elegido presidente el antioqueño Carlos Eugenio Restrepo (1867 - 1937), ficha del republicanismo; el partido también triunfó en las elecciones legislativas. El 16 de abril de ese año se aprobó la separación de la zona costera del departamento del Cauca, en lo que hoy se conoce como Valle del Cauca.Valencia, en abierta disidencia y oposición a la separación de los dos departamentos, renunció a su curul y se alejó de la política un tiempo, rechazando los ofrecimientos del presidente Carlos E. Restrepo de participar en su gobierno.
Fue designado temporalmente como ministro de defensa en 1915.
En 1917, Valencia empezó a perfilarse como candidato conservador a la presidencia por la Unión Republicana. El apoyo colectivo fue amplio, incluyendo el de los periódicos El Tiempo y El Espectador, de corte liberal. Su candidatura fue proclamada en el Parque Nacional en 1918, en un evento encabezado por el periodista liberal Eduardo Santos Montejo, defensor del republicanismo

Sin embargo, el partido liberal venía decayendo de años atrás cuando el candidato del gobierno, el propio Nicolás Esguerra, fue vencido por el conservador José Vicente Concha (amigo de Valencia en sus tiempos en la gobernación de Cundinamarca) en 1914, campaña a la que Valencia apoyó con ahínco desde la dirección del conservatismo.
Pese a las intenciones del conservador Marco Fidel Suárez de ser presidente por el oficialismo conservador, Valencia anunció su candidatura independiente y disidente y compitió por la presidencia contra Marco Fidel Suárez y un débil Partido Liberal, que presentó la candidatura de José María Lombana, pariente del líder liberal Alfonso López Pumarejo.
Valencia fue derrotado por Marco Fidel Suárez, aunque fue el segundo candidato más votado de esa jornada electoral, gracias al apoyo de la disidencia liberal liderada por Benjamín Herrera, y con el apoyo de los liberales Eduardo Santos, Luis Cano Villegas y el crítico Baldomero Sanín Cano.
Valencia se alejó de la política hasta la caída de Suárez en 1921. Y fue uno de los que apoyó la designación de Jorge Holguín como presidente interno tras la renuncia de Suárez.
En 1922, Valencia regresó al Congreso, apoyando al general Pedro Nel Ospina, quien ganó la presidencia en 1922. En el senado, Valencia fue el abanderado de un polémico proyecto de ley que buscaba el restablecimiento de la pena capital en Colombia, enfrentándose al liberal José Antonio Restrepo, quien logró frenar el proyecto apoyado, entre muchos otros, por Valencia.
En 1926 Valencia fue reelegido para un nuevo período en el Congreso, durante la presidencia del conservador Miguel Abadía Méndez, a quien apoyó en su candidatura presidencial.

En 1929 el Partido Conservador se encontraba dividido entre las precandidaturas de Valencia y el general Alfredo Vásquez Cobo. En ese contexto se decidió acudir al arbitramento tradicional del Arzobispo de Bogotá, quien en ocasiones anteriores había logrado mediar para unificar al conservatismo y conseguir la presidencia, que mantenían los conservadores desde 1886.
Sin embargo, en 1928 había fallecido el arzobispo Bernardo Herrera y su sucesor, monseñor Ismael Perdomo, dejó en los párrocos la decisión de orientar a los feligreses sobre qué candidato elegir. Por tal motivo, los dos aspirantes conservadores decidieron presentarse al mismo tiempo y en listas separadas.

Ya, en enero de 1930, monseñor Perdomo se había esforzado sin éxito por convencer a Valencia de renunciar a su candidatura para facilitar una solución a la división de su partido. Entonces el arzobispo Perdomo decidió al final apoyar a Valencia. Sin embargo, el 1 de febrero de 1930, a última hora, Perdomo cambió de candidato y se retractó públicamente, invitando a sus fieles a votar por el general Vásquez Cobo. Así, la mayoría del episcopado de Colombia apoyó la candidatura de Vásquez Cobo.
El general Alfredo Vásquez Cobo ( 1869 - 1941), excomandante del ejército, y quien había ocupado los ministerios de Guerra y de Relaciones Exteriores, estaba respaldado por el sector más radical de su partido, mientras que Valencia contaba con el apoyo de los conservadores moderados y esperaba pactar con el entonces minoritario Partido Liberal.
Sin embargo Valencia no contaba con que los liberales se unificarían bajo la candidatura del exembajador en Estados Unidos, Enrique Olaya Herrera ( 1880 - 1937), que fue proclamado candidato único del liberalismo, y aprovechando la división conservadora, ganó las elecciones y la presidencia en 1930, poniendo fin a la hegemonía conservadora que se extendió de 1886 a 1930. Por ese motivo, se empezó a llamar despectivamente al obispo Perdomo como "Monseñor Perdimos".

En 1934 Valencia fue comisionado por el saliente presidente Olaya en una misión diplomática a Brasil, donde se le encargó del Protocolo de Río de Janeiro, que firmó junto a su copartidario Roberto Urdaneta Arbeláez y el afamado periodista Luis Cano Villegas, con el cual se dio por terminado el conflicto limítrofe que originó la guerra con Perú, que se desató en 1932.
Durante sus últimos años, Guillermo Valencia asistió intermitentemente a la Cámara de Representantes, oponiéndose a las reformas que planteó el gobierno liberal del entonces presidente Alfonso López Pumarejo.
En su última etapa de creación poética escribió poemas simbólicos y alegóricos como "Job", "Parábola del Pozo", "Canto a San Francisco de Asís", entre otros, y versiones traducidas de la poesía china y europeas.
También dedicó sus últimos años a la caza y a frecuentar a su amigo Baldomero Sanín Cano, con quien hablaban de los nuevos escritores decadentes, fin de siglo y simbolistas europeos. (Ver Obra completa de Baldomero Sanín Cano).
Valencia venía decayendo en su salud, situación propia de su edad. En 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, viajó a Estados Unidos para someterse a varios procedimientos en la Clínica Mayo de Rochester, y regresó a Colombia con mejor salud.
Guillermo Valencia Castillo falleció en su natal Popayán el jueves 8 de julio de 1943 con 69 años, víctima de un cáncer. Su muerte provocó una profunda tristeza en el país, dado que era considerado una leyenda viviente y gozaba del respeto de liberales y conservadores por igual.
Fue sepultado el 9 de julio de 1943 en su natal Popayán.
Inmediatamente después de su fallecimiento, la Universidad del Cauca, orgullosa del ilustre payanés, preservó su corazón. También se decretaron 3 días de luto nacional.
La ley 80 de 1943, del gobierno liberal de Alfonso López Pumarejo, declaró monumento nacional la amplia casona donde vivió y murió, diseñada en el siglo XVIII por el arquitecto Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia, posterior sede del Museo Nacional Guillermo Valencia, y en cuyo panteón reposan los restos mortales del poeta y de varios miembros de su familia.
La familia Valencia administra el museo -ubicado en el centro histórico de Popayán- donde también se guardan objetos de otros miembros ilustres de la familia, como su hijo, el expresidente Guillermo León Valencia, y de otros ancestros como Marcelino Pérez de Arroyo y Pedro Agustín Valencia.

El poeta y crítico literario colombiano Rogelio Echavarría describe a Valencia en su antología de la literatura colombiana de la siguiente manera: Este aristocrático hijo epónimo de Popayán y su blasón más deslumbrante, es uno de los más reconocidos poetas hispanoamericanos, desde sus primeros Ritos hasta las páginas de su madurez en las cuales se destacan sus formidables discursos y sus afamadas traducciones de Goethe, Víctor Hugo, Baudelaire, Mallarmé, Oscar Wilde, D'Annunzio, Verlaine, Maeterlinck, Flaubert, Stefan George, entre otros.
La importancia e interés de su obra poética y de sus traducciones las señala y explica con mayor comprensión el crítico Baldomero Sanín Cano en sus diferentes estudios y prólogos del poeta. Ver: Baldomero Sanín Cano. Guillermo Valencia. Obras poéticas completas. Madrid: Aguilar, 1955.Publicación acreditada. Baldomero Sanín Cano en Guillermo Valencia. Ritos. Bogotá: Edición limitada publicada por Carvajal S.A., octubre de 1979, pp. ix - xxviii. Publicación acreditada.
Tal vez su mayor critico y opositor intelectual fue el escritor antioqueño Tomás Carrasquilla, quien en sus Homilías de respuesta al escritor Max Grillo deja constancias sobre sus reservas. (Tomás Carrasquilla. Obras completas. Homilía 1. Madrid: E.P.E.S.A., 1952,pp. 1959 - 1970. Publicación acreditada).
Escribió poemas religiosos y simbólicos como lo hicieron en su momento otros artistas, pintores, poetas y músicos: Fernando Botero incluyó temas religiosos en la pintura o Bach en la música sacra .Entre los poemas de temas religiosos , y de connotaciones y significación simbólica, figuran: "Job", "Día de ceniza", "San Antonio y el centauro", "Palemón el estilita", "Las dos cabezas", o "La parábola del monte", entre otros.
Los testimonios sobre el poeta permiten concluir que Valencia era un hombre con un temperamento fuerte y recio, y era intolerante a la denigración o maltrato de las personas humildes o de bajos recursos, y siempre se mostró como una persona muy cordial con todos los que lo frecuentaban.
Sus admiradores, que no eran pocos, le pedían que recitara sus versos; y entre los favoritos estaba "Palemón el estilita". "Melancolía" y "Anarkos".
Entre sus mayores intereses diarios estaba la lectura y la escritura, y entre sus pasiones privadas, la equitación, la cual practicaba frecuentemente con equinos de su propiedad. También se presentaba a las corridas de toros, de las que era asistente frecuente.
Destacó como orador. usaba impecablemente las técnicas orales y con gran precisión el lenguaje , los adjetivos y los simbolismos. Algunos de sus críticos, sin embargo, afirmaban que sus discursos eran demasiado complejos para el común de la población caucana. Otras opiniones tuvieron sus más cercanos biógrafos y admiradores, y los mejores conocedores de la poesía y la prosa del payanés, como el crítico literario Baldomero Sanín Cano.
Se le reconocía su personalidad afable, su sensibilidad y su humanismo. Sus escritos estaban siempre a la vanguardia, mientras que en sus convicciones políticas, Valencia fue un militante conservador y un católico fervoroso.
Entre los muchos escritores franceses que lo influenciaron están, Flaubert, Victor Hugo, los simbolistas Baudelaire, Verlaine, y Mallarmé, y los escritores Fin de siécle, entre muchos otros.

Guillermo Valencia es miembro de una de las familias más importantes de Colombia por su valor político y su calibre intelectual. Los Valencia, de acuerdo con varios registros, tiene sus orígenes en la nobleza de España, y encuentra en el rey Alfonso X el Sabio su ancestro común más lejano.
Guillermo Valencia era el hijo menor de Joaquín Valencia Quijano (hijo de Don Antonio de Valencia y Valencia y de María Catalina Josefa Ruiz de Quijano) y de Adelaida del Castillo y Caicedo (hija de Don Bartolomé del Castillo y Varona y de Doña Simona Caicedo y Silva). Sus hermanos eran Simón de los Dolores, Francisco José (su mentor), Juana Teresa, Mariana, Mercedes, Joaquín, Dolores, y Antonio Valencia Castillo.
Su padre era nieto de Joaquín de Valencia y Sáenz del Pontón, hermano de Francisco de Valencia, I conde de Casa Valencia, y tataranieto del banquero Pedro Agustín de Valencia, quien fundó la Casa de la Moneda de Popayán, nombrado conde por el rey Carlos IV, ya que el padre de este último acuñaba monedas durante el reinado de Carlos III. Pedro de Valencia así mismo, era tío de los próceres de la independencia colombiana Marcelino y Santiago Pérez de Arroyo. Marcelino fue sacerdote católico y arquitecto de renombre, explotando el estilo neoclasicista; y Santiago fue un destacado intelectual y educador.
De la rama de los Arroyo que encabeza María Gabriela Arroyo, sobrina nieta de Marcelino y Santiago, proviene el poeta y político conservador Julio Arboleda, presidente de Colombia en 1864, y su hermano Sergio Arboleda. Por esta línea, Joaquín Valencia también estaba emparentado con Ezequiel Hurtado Hurtado, presidente de Colombia en 1884, sobrino a su turno del prócer Antonio Arboleda y Arrachea, casado con otra de las nietas de Pedro Agustín de Valencia.
Joaquín Valencia también está emparentado con la antigua y poderosa familia caucana de los Mosquera, a la que pertenecían Joaquín Mosquera y sus hermanos Tomás Cipriano (ambos expresidentes de Colombia), ya que la madre de Joaquín era de la misma familia. Los Mosquera y los Arboleda también estaban emparentados entre sí.
Una de las primas de Guillermo Valencia Castillo, Adelaida Bucheli Valencia, de ascendencia italiana, era la esposa del político Diego Euclides de Angulo Lemos, quien estaba emparentado por su madre con los políticos caucanos Froilán Largacha Hurtado y su sobrino Julián Trujillo Largacha (ambos expresidentes de Colombia al igual que el propio Euclides).
El político Julián Bucheli Ayerbe era primo de Guillermo Valencia, ya que era sobrino de las tías de Guillermo, Carmen y Dominga Valencia. Los Bucheli, de ascendencia italiana como ya se dijo, son una poderosa familia en el actual departamento de Nariño, en la frontera con Ecuador. De esta familia es descendiente el político José María Salazar Bucheli.

Guillermo Valencia contrajo matrimonio con Josefina Muñoz Muñoz (hija de Don Ignacio Muñoz Córdoba y de Doña Saturia Muñoz Muñoz), dama de sociedad de Popayán, el 31 de julio de 1908, con quien tuvo cinco hijos: Guillermo León, Álvaro Pío, Josefina, Guiomar, Luz y Dolores Valencia Muñoz.

Su hijo mayor, Guillermo León, fue presidente de Colombia entre 1962 y 1966, y es el abuelo de la senadora colombiana y precandidata presidencial Paloma Valencia.
Otros de sus nietos son el diplomático Pedro Agustín Valencia; y la periodista Cayetana Valencia, esposa del también periodista Juan Carlos Pastrana, hijo del expresidente Misael Pastrana, y hermano de Andrés Pastrana, también expresidente de Colombia.
Otro nieto ilustre de Valencia es el político Aurelio Iragorri Valencia, hijo del político homónimo.
Su segundo hijo fue el pensador marxista Álvaro Pío Valencia, importante activista de izquierda colombiano. La tercera hija del matrimonio fue la política y activista feminista Josefina Valencia de Hubach, quien fue la primera mujer en Colombia en ocupar un ministerio y defender los derechos de las mujeres a votar durante el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla ( 1953 - 1957).
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