| Guzmanato | ||
|---|---|---|
| (1870-1877; 1879-1884; 1886-1887) | ||
|
Antonio Guzmán Blanco. | ||
| Partido | Partido Liberal | |
| Datos generales | ||
| Toma de mando oficial | 1870 | |
| Fin del mandato | 1887 | |
| Gobierno anterior | Gobierno de los Azules | |
| Gobierno siguiente | Gobierno de Hermógenes López | |
Se conoce como Guzmanato al conjunto de gobiernos autocráticos del dictador Antonio Guzmán Blanco en Venezuela tras tomar el poder durante la Revolución de abril de 1870. Aunque se considera que duró dieciocho años, sus gobiernos directos suman casi catorce y se conocen como el Septenio, el Quinquenio y el Bienio, siendo parte del período histórico conocido como Liberalismo Amarillo. Guzmán mantuvo fuerte influencia durante el bienio de Francisco Linares Alcántara (1877-1879), el bienio de Joaquín Crespo (1884-1886) y el gobierno interino de Hermógenes López (1887-1888).
Su política legislativa incluyó dos constituciones, la de 1874 y la de 1881, donde redujo la cantidad de estados de 20 a 9. El gobierno de Guzmán tuvo un carácter orientado hacia el centralismo y el nacionalismo.
La política económica de Guzmán introdujo el bolívar de plata como moneda nacional en 1879 y tras años de guerras civiles, se logró aumentar la estabilización económica del país.
Su política de infraestructura abarcó numerosas edificaciones públicas, especialmente durante el Septenio, como el Palacio Federal Legislativo y el Cementerio General del Sur en Caracas, desarrollando la construcción de ferrocarriles durante el Quinquenio y el Bienio.
La política en educación incluyó la creación del Ministerio de Instrucción Pública y el establecimiento de la educación básica como un derecho, convirtiéndose en obligatoria, así como la expropiación de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la sede de la Universidad de Los Andes (ULA).
Su política cultural pretendió unificar simbólicamente a la nación. Incluyó el establecimiento del matrimonio civil en 1873, la declaración de Gloria al bravo pueblo como el himno nacional de Venezuela en 1881 y la instalación de la Academia Venezolana de la Lengua, así como un enfrentamiento con la Iglesia católica al implantar un Estado laico.
La política exterior guzmancista vio la ruptura de relaciones diplomáticas con los reinos de España y Países Bajos, así como con el Imperio británico (1887), después de que la Corona inglesa se adjudicara por decreto los territorios venezolanos de El Callao, Guasipati y El Dorado.
Fue una época de alta represión política, con numerosos presos políticos y sin libertad de prensa. El estilo de gobierno fue de carácter personalista: Guzmán le puso su propio nombre («Guzmán» y «Guzmán Blanco») a dos estados de Venezuela y estableció un relato de heroización o «apoteosis de Simón Bolívar» mediante una campaña promocional a su memoria y obra que usó para compararse personal y directamente con Bolívar y relacionar públicamente su gobierno con el legado de este.

Antonio Guzmán Blanco fue ministro de Hacienda y Relaciones Exteriores en el gabinete de Juan Crisóstomo Falcón.
En 1870 Antonio Guzmán Blanco lideró la Revolución Amarilla en contra de José Ruperto Monagas, tomando el poder finalmente el 27 de abril de 1870.

El primer gabinete de Guzmán contó con Diego Bautista Urbaneja como ministro de Interior y Justicia, José Ignacio Pulido ministro de Guerra y Marina, su padre Antonio Leocadio Guzmán ministro de Relaciones Exteriores, Jacinto Gutiérrez ministro de Hacienda, Francisco Pimentel y Roth ministro de Crédito Público y Martín J. Sanabria como ministro de Fomento. En 1873 Martín J. Sanavria fue nombrado ministro de Interior. En 1879 Diego Bautista Urbaneja volvió como ministro de Interior.
Guzmán gobernó en tres periodos distintos, el Septenio (1870–1877), el Quinquenio (1879–1884) y el Bienio (1886–1887).

Guzmán ordenó construir el Palacio Federal Legislativo para que fuese la sede del Congreso, siendo terminado en su primera etapa para 1873. Durante el Septenio se planteó la «revalidación de la Constitución federal de 1864», lo que terminó en la constitución en 1874, transformando el voto secreto a voto público, reduciendo la presidencia de cuatro a dos años.
Tras su regreso a poder durante el Quinquenio, Guzmán fungió como Supremo Director de la Reivindicación Nacional en 1879, título que después cambió a presidente provisional. En 1881 se promovió una nueva constitución, que eliminó el voto directo para elegir al presidente, impidiendo una reelección inmediata de este e introdujo el Gran Consejo Federal, lo que le valió el apodo de constitución "suiza", y redujo los estados de 20 a 9. A finales de ese año el estado Zulia y Falcón se unificaron en el Gran Estado Falcón.
En 1873 se aprobó el Código Militar que sustituyó a las antiguas disposiciones en la materia. En el código se mencionaba que todos los hombres de entre 18 y 60 años deberían estar disponibles para formar parte de la Fuerza Armada y la Marina. El ejecutivo federal tenía la potestad de decidir el número de ciudadanos llamados a prestar el servicio, mientras que para la milicia nacional lo podían hacer las autoridades respectivas en cada uno de los estados.
Se estableció el tiempo de servicio en cuatro años, aunque solo se daba por finalizado el servicio una vez que se hubiera reclutado el número suficiente de hombres para reemplazar a los que habían cumplido su tiempo. El código también mencionaba que se debía evitar el reclutamiento de los procesados por causas militares e incluía una pena de cuatro años de cárcel para los desertores y los que colaboraran con ellos. Además, se establecía el uso de castigos corporales en los soldados que incluían la mordaza, el tramojo, el cepo, el látigo, entre otros.
En 1882 se produjo una reforma del Código Militar donde se redujo el periodo de servicio en dos años y se le dio la potestad al Congreso para que decidiera el número de alistados basados en los datos del censo. También se hizo mención de las personas que quedarían exentas de cumplir el servicio, entre los que se incluían a empleados públicos, religiosos, hombres casados, médicos, profesores, estudiante, etc. En la lista se agregaron a los empleados y obreros que se dedicaban a la construcción de obras de ferrocarriles.

Durante el Septenio (1870-1877) el gobierno se dedicó a organizar el tema de la Hacienda. Fue una época de bonanza económica.

Durante el Quinquenio, en 1879, se puso en circulación el bolívar de plata como divisa. En 1883 el presidente Guzmán le adjudicó al corso Antonio Liccioni 379 leguas y 921 hectáreas, equivalente a casi todo el sur del actual estado Bolívar, por un valor de 600 mil bolívares, con un plazo de dos años muertos y 6% de interés. En el Quinquenio hubo una crisis económica nacional debido a la baja de los precios del café y una gran plaga de langostas que acabó con los cultivos.
Guzmán adaptó la economía nacional a favor del libre comercio y las necesidades de los nuevos mercados de ese entonces. La economía continuó siendo un sistema de monocultivo latifundista. El historiador Nikita Harwich escribió que durante el Guzmanato la inversión de capital extranjero fue la principal estrategia para el desarrollo de Venezuela. Estas inversiones estuvieron dirigidas a afianzar los monopolios económicos extranjeros, sistema de producción poco competitivo para la nación en los mercados internacionales.
Se creó la Compañía Mercantil de Crédito de Caracas.
El Decreto de Instrucción Pública y Obligatoria fue una norma promulgada el 27 de junio de 1870 por Antonio Guzmán Blanco con la finalidad de impulsar la educación básica en Venezuela, que no pudo ser llevada a cabo plenamente.
Se reorganizó la Universidad Central de Venezuela (UCV). La Universidad de Mérida (ULA) fue despojada su antigua sede en 1875 por estar ubicada en un seminario, y tras recuperarla en el bienio de Francisco Linares Alcántara, el 24 de septiembre de 1883 se renombró como «Universidad de Los Andes» y se le ordenó la venta de todos sus bienes, por lo cual la universidad cayó en la ruina y quedó a merced del presupuesto del Estado.
Durante el Guzmanato se creó el Ministerio de Obras Públicas. Se recurrió a la construcción de infraestructuras mediante endeudamiento externo, lo que devino en deudas que no se pudieron pagar durante la época de Guzmán.
Se remodeló la imagen de Caracas con parques y edificios públicos, modernizándose con servicio telefónico durante el Quinquenio. Se ordenó construir el Palacio Federal Legislativo, terminado en su primera etapa para 1873. Se secularizaron los cementerios; en 1876 se inauguró el Cementerio General del Sur. Se reformó la Iglesia de la Trinidad para convertirla en el Panteón Nacional en 1875-1876, donde se colocarían los restos de Simón Bolívar. Se construyó la carretera Caracas-Valles del Tuy, el acueducto de El Calvario, el Teatro Guzmán Blanco y el Templo Masónico. Durante el Quinquenio se inauguró el ferrocarril Caracas-La Guaira y el Parque Carabobo.
Guzmán también inauguró estatuas de sí mismo en Caracas durante el Septenio, algunas de las cuales fueron destruidas por acuerdo de la Asamblea Nacional Constituyente de 1878, y reinstaladas tras la vuelta de Guzmán en el Quinquenio.
Durante el Septenio hubo enfrentamientos políticos con la Iglesia católica, se disolvieron los conventos y los seminarios y se expropiaron sus bienes el 21 de septiembre de 1872; en 1873 se estableció el matrimonio civil como el único válido.
En la constitución de 1881 se declaró Gloria al Bravo Pueblo, atribuida a Vicente Salias y Juan José Landaeta, como el himno nacional de Venezuela.
Durante el Guzmanato fue aplicada la censura. El periódico oficial La Opinión Nacional se encargaba de adular al dictador y evitar que se publicara información negativa sobre su régimen. Según un relato del médico Carl Sachs, en una ocasión un ciudadano quiso publicar un artículo crítico con el gobierno en el diario, pero este fue rechazado. El escritor, quien conocía a Antonio Guzmán Blanco, le preguntó si podía publicar su artículo y Guzmán le respondió «Seguramente, moncher; el artículo puede imprimirse, pero inmediatamente sale Usted para la cárcel».
Se interrumpieron las relaciones diplomáticas tres veces con Países Bajos: en 1870-1872, 1875, y 1880, así como también Francia, Estados Unidos, Colombia y el Imperio británico, con el cual Venezuela rompió relaciones diplomáticas en 1887, después de que la Corona inglesa se adjudicara mediante decreto los territorios venezolanos de El Callao, Guasipati y El Dorado.
El gobierno de Guzmán y el de Colombia le pidieron al reino de España un laudo referente a la frontera entre ambos países en 1881, cambiando la política exterior de Venezuela desde 1830 hasta ese entonces, que había impedido que la soberanía de dicho territorio quedara a merced de terceros. En 1881 el Congreso de Venezuela protestó contra la ocupación chilena de Perú y Bolivia.: pág.407
Se buscó unificar simbólicamente a la república. Se le encomendó al pintor Martín Tovar y Tovar la tarea de pintar grandes batallas de la historia venezolana y una galería de retratos de los próceres de la independencia.
Durante su enfrentamiento con la Iglesia católica, Guzmán Blanco amenazó con crear la Iglesia Nacional Venezolana, independiente de la Santa Sede, pero esto no fue llevado a cabo.
El gobierno de Guzmán tuvo una visión positivista.

Guzmán Blanco fue uno de los principales artífices del culto a la personalidad de Simón Bolívar usando su figura para legitimar su gobierno autoritario. El 28 de octubre de 1872 en las fiestas de la paz se expusieron las pertenencias de Bolívar; dos años después, el 7 de noviembre de 1874 se inauguró la estatua ecuestre del Libertador en Caracas, donde Guzmán Blanco proclamó que Bolívar era «el hombre más grande que había producido la humanidad después de Jesucristo». En 1883 celebró el centenario de su nacimiento, además de reformar la Iglesia de La Trinidad para convertirla en el Panteón Nacional de Venezuela, donde se colocarían los restos de Simón Bolívar, definiéndolo en aquella ocasión como el «semidiós de Sudamérica».
Durante esta época, tanto el Partido Liberal como el Partido Conservador buscaron apropiarse de la figura e ideas de Simón Bolívar para sus fines políticos y su figura fue usada como base de la unidad nacional.
Antonio Guzmán Blanco impulsó la masonería; se construyó el Templo Masónico.

Durante el Septenio, Nicanor Bolet Peraza fue uno de los prominentes antiguzmancistas. Tras el regreso de Guzmán en el Quinquenio, Eusebio Baptista, presidente del Senado, se opuso a Antonio Guzmán Blanco en el Congreso durante el debate sobre la reforma constitucional que buscaba reducir a 9 los 20 estados de la República (1880), que Baptista calificó de «monstruoso» y de «Constitución Suiza», hizo enfadar a Guzmán Blanco. Debido a un altercado personal ocurrido en la esquina de San Francisco de Caracas, el 5 de abril de 1881 Antonio Guzmán Blanco solicitó su allanamiento ante el Senado bajo el pretexto de que Baptista le había faltado el respeto. La Cámara, sometida ante la voluntad de Guzmán, aceptó levantarle la inmunidad parlamentaria. Baptista fue detenido y encarcelado hasta el 14 de agosto, cuando fue liberado bajo la promesa de retirarse de la política.
Antonio Guzmán Blanco envió al exilio al obispo de Mérida, Juan Hilario Bosset del Castillo, tras su desacuerdo con el establecimiento del matrimonio civil.