

Un espectáculo de medio tiempo (en inglés: halftime show) es una presentación artística o de entretenimiento que tiene lugar durante el intervalo entre las dos mitades o períodos principales de un evento deportivo. Este tipo de exhibición se organiza en disciplinas que cuentan con una pausa prolongada en la mitad del encuentro, excluyendo aquellos deportes con divisiones de tiempo indeterminadas o sin interrupciones fijas, como el béisbol o el boxeo.
El primer antecedente registrado de un espectáculo de medio tiempo tuvo lugar en noviembre de 1892 en la Universidad de Nebraska, cuando el general John J. Pershing dispuso que la banda del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva realizase maniobras de marcha militar durante el descanso de un partido de fútbol americano, con el objetivo de aprovechar el interés del público y aumentar la asistencia a las competiciones.
Posteriormente, en la década de 1920, la masificación de estas presentaciones se atribuyó a Walter Lingo, propietario de un criadero de perros que patrocinó al equipo de la National Football League Oorang Indians, integrado en su totalidad por nativos americanos. Lingo organizó exhibiciones que incluían bailes tradicionales, demostraciones culturales y actos con perros Airedale Terrier para atraer espectadores y promover su negocio, convirtiendo las actividades del descanso en el principal atractivo del evento.
El espectáculo de medio tiempo es una tradición central en el fútbol americano y canadiense. En los niveles escolar y universitario, la pausa suele estar a cargo de las bandas de música de las instituciones competidoras, acompañadas por equipos de animación y danza. Destacan en este ámbito las instituciones de educación superior históricamente negras, conocidas por sus competencias conocidas como «batallas de bandas».
En el ámbito profesional, los eventos de mayor envergadura, como el Super Bowl de la NFL y la Grey Cup de la Canadian Football League, han transformado el intervalo en conciertos de gran escala encabezados por artistas musicales de relevancia internacional, caracterizados por complejas producciones técnicas y presupuestos millonarios.
Debido a que los partidos de hockey sobre hielo se estructuran en tres períodos, existen dos intermedios. Aunque habitualmente estas pausas se dedican a concursos y actividades participativas con el público, encuentros de gran relevancia como la final de la Stanley Cup, el Juego de Estrellas de la NHL o el Winter Classic incorporan actuaciones musicales y de entretenimiento similares a las de otros deportes.
En el fútbol, la realización de espectáculos de medio tiempo es poco común debido a la estructura tradicional del juego. No obstante, se han implementado de forma excepcional en finales de competencias internacionales de alto perfil, como la Copa América o la Copa Mundial de la FIFA.
En el rugby, estas presentaciones constituyen un elemento habitual durante la celebración de las finales de campeonato.