Herrada, herradón, colodra o tarro de ordeño, denominan a una familia de recipiente usados preferentemente para acarrear líquidos y ordeñar (vacas, ovejas, cabras, yeguas). Pueden estar fabricados en obra de barro, en madera o en aleaciones metálicas (latón, zinc, aluminio, hierro cubierto de esmaltes cerámicos).
Su perfil de tronco de cono invertido es uno de sus rasgos distintivos. En los modelos de arcilla suele presentar una o dos asas; la boca se abre en un pico vertedero o escotadura más o menos grande o pronunciada, para facilitar el vertido del líquido contenido. En los ejemplares de madera dispone de dos asas laterales enfrentadas o bien un asa semicircular movible, como en los baldes tradicionales.
Usos
Recipientes de la alfarería tradicional española usados para ordeñar, almacenar, conservar o tratar leche de cabra, oveja y ganado mayor, y sus derivados: suero, queso, requesón, nata, etc. De izq. a dcha: herrada de Lloseta (Mallorca), jarro de ordeño de Segorbe (Castellón), y quesera asturiana, alfarería negra de Llamas del Mouro (Cangas de Narcea).
Además de su uso popular como vasija para acarrear el agua –como el cántaro tradicional, la pedarra vasca o la sella,– la herrada es típica en las culturas de pastoreo (ovejas, cabras) y explotación de ganado vacuno, como recipiente de ordeño. Por su parte, la colodra, según advierte el DRAE, además de tarro de ordeño, también se usó como medida para la venta de vino a granel.
Etimología y léxico
Herrada, de «ferrata-ferratus» (herrado), es voz latina recogida por Nebrija en su Diccionario latino-español (1492). Otros nombres de recipientes para el ordeño de la familia de la herrada son, por ejemplo, las "radas", ferradas o farradas, «caballets», "cañadones", sellas (de la "seille", barreño francés), "muñideras", tofios canarios.
Iconografía y tipos
Ilustración del "Tacuinum Sanitatis" (siglo XIV). Biblioteca Casanatensis, Roma).
↑La razón de tal inversión espacial —imagínese un cubo o balde puesto del revés— responde a la necesidad de conseguir mayor equilibrio en superficies accidentadas, al tener que hacerse el ordeño en medio del campo y, en el mejor de los casos, en prados o cuadras.
↑Etnólogos como Aranzadi o Julio Caro Baroja informan que en el País Vasco, para transportar y conservar el agua, el recipiente más utilizado ha sido la herrada (suguilla, subilla o sulak), balde de madera con aros de latón o cobre.
Bibliografía
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