| Ian Gibson | ||
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Ian Gibson firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid (2019) | ||
| Información personal | ||
| Nombre completo | Ian Keith Gibson Ritchie | |
| Nacimiento |
21 de abril de 1939 (87 años) Dublín (Irlanda) | |
| Nacionalidad | Española (desde 1984) e irlandesa | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Carole Elliott | |
| Hijos |
Tracey Gibson Dominic Gibson | |
| Familiares |
Daniel Gibson (nieto) Pablo Gibson (nieto) | |
| Educación | ||
| Educado en |
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| Información profesional | ||
| Ocupación | Historiador, hispanista, guionista, escritor, especialista en literatura y biógrafo | |
| Área | Guerra civil española y fascismo | |
| Empleador | ||
| Lengua literaria | Inglés y español | |
| Miembro de |
Sociedad Nacional Secular Real Academia de Irlanda PSOE | |
| Distinciones |
Prix International de la Presse (1972) Premio Espejo de España (1980) Premio James Tait Black (1989) Duff Cooper Memorial Prize (1989) Premio Así Fue (1999) Premio Fernando Lara de Novela (2012) Premio Christa Leem (2012) Premio Muñoz Suay (2014) | |
Ian Keith Gibson Ritchie (Dublín, 21 de abril de 1939), más conocido por Ian Gibson, es un hispanista de origen irlandés, nacionalizado español en 1984. Especialista en historia contemporánea española, es conocido, sobre todo, por sus trabajos biográficos sobre Federico García Lorca, Salvador Dalí, Antonio Machado y Luis Buñuel, entre otros, así como por obras sobre la guerra civil española y la dictadura franquista.
Ian Gibson nació el 21 de abril de 1939 en una familia metodista puritana en el católico Dublín. Sobre su adolescencia, dijo en 2012: «Me sentía un intruso, sufría una profunda angustia, un problema de identidad que me ha ayudado a entender el problema de las minorías». Su primera educación la recibió en el colegio Newtown en Waterford, Irlanda, fundado por la Sociedad Religiosa de los Amigos (Quakers o «cuáqueros»), en 1798, y donde no cuentan solamente las calificaciones, sino también cosas que no se pueden medir fácilmente, hecho que tendrá influencia en su vida profesional.
Más tarde, empezó sus estudios en el Trinity College en Dublín, donde eligió el español junto con el francés. Por entonces encontró en una pequeña librería el Romancero gitano (1928) de Federico García Lorca. En su opinión, aunque no sabía el idioma, algo se comunicó con él, pensando en alguna conexión entre Irlanda y Andalucía, que le trajo el recuerdo del poemario Jinetes a la mar (1904) del irlandés John Millington Synge (1871-1909). Gibson necesitó sólo un año para que su español fuese fluido y el primer libro que leyó entero en este idioma fue Azul... (1888) del nicaragüense Rubén Darío. Sobre la obra y el autor dice:
No había encontrado nada igual en mi adolescencia, había color, pasión, erotismo, todo lo que necesitaba entonces. Rubén Darío me dejó una huella tan profunda que incluso le dediqué una novela y sigo creyendo en su condición de gran escritor, aunque el modernismo quedó sepultado por otros ismos.
En 1956 hizo su primer viaje a España, a Madrid, sin saber nada de la dictadura, ni quién era Franco. Y ahí se enamoró de la cultura y los paisajes españoles, de «toda una península llena de secretos y enigmas».
En 1960 Gibson obtuvo la licenciatura en Literatura española y francesa en el Trinity College de Dublín. En 1962 comenzó su carrera universitaria como profesor contratado de español en la Universidad Queen's de Belfast, en Irlanda del Norte. Para recoger material para su tesis doctoral sobre García Lorca, hizo su segundo viaje a Granada en 1965, acompañado de su mujer, antes de empezar a trabajar en la Universidad de Londres en 1968. Allí impartió clases de literatura hispánica y desde 1972, trabajó como profesor asociado. Durante su vida universitaria, publicó La represión nacionalista de Granada en 1936 y la muerte de Federico García Lorca (París, 1971) y su versión en inglés ampliada y corregida, The Death of Lorca (Londres, 1972).
En 1975 —el mismo año en que murió Franco— abandonó la vida académica para dedicarse a tiempo completo a escribir. Se trasladó al sur de Francia, y tras tres años en suelo francés, fijó su residencia en España en 1978. Se fue a vivir a Madrid, donde comenzó a escribir la biografía de Federico García Lorca, y en 1984 obtuvo la nacionalidad española sin renunciar a su pasaporte irlandés. En 1991, se instaló en El Valle, un pequeño pueblo situado entre Granada y el Mediterráneo por su afición hacia la vida y la muerte de García Lorca y las investigaciones consiguientes que realizó.
En 2002, se publicó su biografía de Rubén Darío, Yo, Rubén Darío. Memorias póstumas de un rey de la poesía, que tuvo por resultado que Ian Gibson fuera elegido miembro honorario de la Academia Nicaragüense de la Lengua Española, creada en 1928.
Tras trece años en Andalucía, en 2004, se mudó otra vez a Madrid para trabajar en la biografía de Antonio Machado. Se instaló en el barrio de Lavapiés, que para él es un pueblo y al mismo tiempo la capital del mundo. En 2013 afirmó ser burgués de ciudades pequeñas, ya que no vive bien en lugares gigantescos y que, además, allí es donde viven muchos artistas creativos.
Ian Gibson está casado con Carole Elliott, con quien tiene dos hijos (Tracey y Dominic) y dos nietos (Daniel y Pablo).
En 2024 fue nombrado Presidente de Honor de la Sociedad Iberista, la principal asociación de este movimiento sociocultural, tras sus declaraciones públicas en favor del iberismo y el estrechamiento de las relaciones entre Portugal y España.
Ian Gibson figuró como número seis en la lista presentada por el PSOE en 1995 en el municipio de El Valle, en Granada, repitiendo candidatura en 1999 y ejerciendo así durante ocho años consecutivos como Delegado Municipal de Cultura. Gibson se incluyó en ambas candidaturas en las listas del PSOE como independiente.
Sorprendido por el revuelo levantado por su decisión, aseguró que aceptó la propuesta por el simple hecho de quien se presentaba como candidato a la alcaldía de ese ayuntamiento por el PSOE, Juan Antonio Palomino, es un gran amigo, «y he decidido apoyarle, entre otras cosas porque quiero devolver a Granada y a Andalucía todo lo que ellas me han dado desde que llegué aquí». En esas mismas declaraciones, recogidas en el periódico ABC, a la pregunta «¿Es la cultura de izquierdas?», respondió:
La cultura suele ser progresista. Tiene que ver con la solidaridad, con la felicidad de la comunidad. En ese sentido creo que sí, que la cultura se encuentra allá donde hay gente progresista.
Casi veinte años más tarde, el autor todavía se interesa por la política española, aunque dejó de ser políticamente activo en el partido. A finales del 2013, valoraba así la situación política de España:
Tengo la sensación de que si no estuviéramos en Europa aquí no habría garantía de estabilidad. Este país da la sensación de que se puede deshacer en cualquier momento. Si no hubiera sido por Europa, no hubiera sido tan democrático. Porque la derecha española es la peor del continente: no perdona, no acepta responsabilidades, no admite errores, expresa desdén hacia los otros...
En 2012, le dieron también el Premio Christa Leem «por ser ejemplo de coraje, sin desfallecer, al servicio de la verdad y de la libertad».
En 2019 formó parte de la candidatura de Podemos-IU-Adelante Granada como número 26 al ayuntamiento de Granada sin alcanzar el acta de concejal.
Forma parte —junto a Hugh Thomas, Raymond Carr y Paul Preston— del grupo de hispanistas de Irlanda y el Reino Unido que se ha dedicado al estudio de la historia contemporánea de España, especialmente a la de la Segunda República y la Guerra Civil. Aparte de su obra literaria, ha llevado a cabo una intensa actividad periodística, televisiva y radiofónica.
De su libro Las trece últimas horas en la vida de García Lorca, Miguel Caballero criticó las tesis de Gibson sobre la muerte del poeta granadino, tanto en lo que respecta al lugar como a la fecha de la muerte. En opinión de Caballero, el poeta habría sido fusilado la madrugada siguiente al día de su detención el 16 de agosto de 1936, sin llegar a permanecer detenido dos noches en el Gobierno Civil, como ha venido sosteniendo Gibson en diferentes estudios sobre Lorca. Por su parte, Luis Fernández Cifuentes comentó la «abrumadora cantidad de información y la insuficiencia de explicaciones en sus textos» en The English Vice. Asimismo, después de unas críticas realizadas por el propio Gibson a César Vidal, éste emprendió una campaña contra la metodología de trabajo de Gibson.