Inquilinato

Inquilinatos perteneciente a una oficina salitrera de la pampa chilena de principios del siglo XX

Inquilinato es como se denomina en Chile, Ecuador, Colombia y Venezuela a la forma de alojamiento o vivienda colectiva comunitaria en la cual varias familias de escasos recursos o allegadas a su fuente laboral comparten una casa-habitación, generalmente una por cada cuarto o habitación, usando en forma comunal los servicios sanitarios y de acueducto.

Por ser formas de alojamiento baratas y modestas suelen presentar malas condiciones higiénicas por el hacinamiento y ser la forma inicial de vivienda de los inmigrantes o de las personas de riesgo social que aún pueden pagar una tarifa de arrendamiento.

Sinonimia

A los inquilinatos en México se les conoce como vecindades, en Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia se les llama indistintamente, inquilinatos, cité o conventillos, en el Perú son las «quintas» (clase media, media-baja y baja - hay algunas quintas muy bonitas y limpias) o «callejones» (específicamente clase muy pobre, y un ambiente muy insalubre), en el Brasil son los cortijos o casa de acomodo y en El Salvador se conocen como mesones.

En Cuba y en Canarias se les conoce como ciudadelas o solares.

En España se denominan corralas, corrales o corralones y patios o casa de vecinos.

Estructura

Vista cercana de un inquilinato o vivienda comunitaria de obreros del salitre en la pampa chilena construido a principios del siglo XX

En general el inquilinato o corral se caracteriza puede ser un edificio o un grupo de casas pareadas concebido ex profeso o transformado ( la mayoría) a partir de antiguas casonas, casas-palacio, casas-patio o antiguos conventos para albergar varias familias pertenecientes al proletariado urbano y tener las siguientes características:

En el caso de los inquilinatos de la pampa del salitre en el desierto chileno, son construcciones de adobe y piedras dispuestas en hileras, a pesar de su precariedad han persistido debido al clima seco. Cada «pieza» esta subdividida por paredones que subdividen el lugar para cocinar, dormir y almacenar, la hacinación fue común denominador en este tipo de viviendas. De paredes gruesas, protegían del frío glacial nocturno y se mantenían relativamente frescas en la hora de mayor radiación solar. Estos inquilinatos colindaban con las «tortas del salitre» y a veces llegaban a formar comunidades conformando un pueblo como lo fue Pampa Unión. Aún son visibles desde la carretera y persisten sus paredes sólidas a pesar de terremotos, vientos y erosión eólica del desierto más seco del planeta y al merodeo ocasional.

Referencias

  1. ↑ Gilbert, Alan. La ciudad latinoamericana. Arquitectura y urbanismo. Editorrial Siglo XXI, 1997. ISBN 968-23-2085-2, 9789682320859
  2. ↑ Coca Rodríguez, Obdulio. La ciudadela, transformación y desarrollo. Arquitectura y Urbanismo, Vol. XXIV, No. 2/2003. Consultado el 6 de marzo de 2011
  3. ↑ Esteban Herrera, Léxico Mayor de Cuba, «solar».
  4. ↑ Real Academia española. Diccionario de la lengua española. Vigésima segunda edició
  5. 1 2 Fernández Salinas, Víctor.Vivienda modesta y patrimonio cultural: los corrales y patios de vecindad en el conjunto histórico de Sevilla . Scripta Nova, revista electrónica de geografía y ciencias sociales. Universidad de Barcelona. ISSN 1138-9788. Depósito Legal: B. 21.741-98. Vol. VII, núm. 146(070), 1 de agosto de 2003