| Irena Sendler | ||
|---|---|---|
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Irena Sendler en 1942 | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Irena Sendlerowa | |
| Otros nombres | El Ángel del Gueto de Varsovia, "Jolanta" | |
| Nacimiento |
15 de febrero de 1910 Varsovia (Polonia) | |
| Fallecimiento |
12 de mayo de 2008 (98 años) Varsovia (Polonia) | |
| Sepultura | Cementerio Powązki | |
| Nacionalidad | Polaca | |
| Religión | Catolicismo | |
| Familia | ||
| Padre | Stanisław Krzyżanowski | |
| Cónyuge |
Mieczysław Sendler (matr. 1931; div. 1947) Stefan Zgrzembski (matr. 1947; viu. 1961) | |
| Hijos | Janina Zgrzembska, Adam Zgrzembski, Andrzej Zgrzembski | |
| Educación | ||
| Educada en | Universidad de Varsovia | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Enfermera, trabajadora social | |
| Partido político | ||
Irena Sendler o Irena Sendlerowa (Varsovia, 15 de febrero de 1910-Varsovia, 12 de mayo de 2008), conocida como «El Ángel del Gueto de Varsovia», fue una enfermera y trabajadora social polaca católica, que sirvió en la resistencia de su país durante la Segunda Guerra Mundial. Fue una de las personas que ayudaron a los judíos durante el holocausto alemán. Con riesgo de su propia vida, organizó el rescate del gueto de Varsovia de unos 2500 niños judíos prácticamente condenados a ser víctimas del Holocausto. Arrestada, torturada y sentenciada a muerte por la Gestapo en octubre de 1943, logró huir el día de su ejecución, y se convirtió en jefa de la sección de niños de Żegota, el consejo polaco de ayuda a los judíos. Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, reconocida como ciudadana honorífica de Israel y Justa entre las Naciones, además de otorgársele la más alta distinción civil de Polonia al ser nombrada dama de la Orden del Águila Blanca.
En la década de 1930, Sendler llevó a cabo su labor social como una de las activistas vinculadas a la Universidad Libre de Polonia. Desde 1935 hasta octubre de 1943, trabajó para el Departamento de Bienestar Social y Salud Pública de la ciudad de Varsovia. Durante la guerra llevó a cabo actividades clandestinas, como el rescate de judíos durante el Holocausto, principalmente como parte de la red de trabajadores y voluntarios de ese departamento, en su mayoría mujeres. Sendler participó, junto con decenas de personas más, en el traslado clandestino de niños judíos fuera del gueto de Varsovia y, posteriormente, les proporcionó documentos de identidad falsos y refugio con familias polacas dispuestas a acogerlos o en orfanatos y otros centros de acogida, incluidos los conventos de monjas católicas, salvando así a esos niños del Holocausto.
Los ocupantes alemanes sospechaban que Sendler formaba parte de la resistencia polaca y, en octubre de 1943, fue detenida por la Gestapo, pero logró ocultar la lista con los nombres y la ubicación de los niños judíos rescatados, evitando así que esa información cayera en manos de la Gestapo. A pesar de la tortura y el encarcelamiento, Sendler nunca reveló nada sobre su labor ni sobre el paradero de los niños salvados. Fue condenada a muerte, pero escapó apresuradamente el día previsto para su ejecución, después de que «Żegota» sobornara a funcionarios alemanes para conseguir su liberación.
En la Polonia comunista de la posguerra, Sendler continuó con su activismo social, pero también desarrolló una carrera en la administración pública. En 1965, fue reconocida por el Estado de Israel como Justa entre las Naciones. Entre las numerosas condecoraciones que recibió Sendler se encuentran la Cruz de Mérito de Oro, que le fue concedida en 1946 por el rescate de judíos, y la Orden del Águila Blanca, la más alta distinción de Polonia, otorgada al final de la vida de Sendler por sus esfuerzos humanitarios durante la guerra.
«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»Irena Sendler, quien salvó a 2500 niños del Gueto de Varsovia.

Sendler nació el 15 de febrero de 1910 en Varsovia, hija de Stanisław Henryk Krzyżanowski, médico, y de su esposa, Janina Karolina (de soltera Grzybowska). Fue bautizada como Irena Stanisława el 2 de febrero de 1917 en Otwock. Creció inicialmente en Otwock, una localidad situada a unos 25 km al sureste de Varsovia, donde había una comunidad judía. Su padre, un humanitario que atendía gratuitamente a los más pobres, incluidos los judíos, falleció en febrero de 1917 a causa del tifus contraído de sus pacientes. Tras su muerte, la comunidad judía ofreció ayuda económica a la viuda y a su hija, aunque Janina Krzyżanowska rechazó su ayuda. Posteriormente vivió en Tarczyn y Piotrków Trybunalski.
A partir de 1927, Sendler estudió Derecho durante dos años y, posteriormente, literatura polaca en la Universidad de Varsovia, interrumpiendo sus estudios durante varios años, entre 1932 y 1937. Se opuso al sistema de bancos del gueto que se aplicaba en la década de 1930 en muchas instituciones polacas de enseñanza superior (desde 1937 en la Universidad de Varsovia) y tachó la identificación de «no judía» de su expediente académico. Afirmó haber sufrido medidas disciplinarias académicas debido a sus actividades y a su reputación como comunista y filosemita. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, presentó su tesis de máster, pero no se había presentado a los exámenes finales. Sendler se unió a la Unión de la Juventud Democrática Polaca (Związek Polskiej Młodzieży Demokratycznej) en 1928; durante la guerra se afilió al Partido Socialista Polaco (PPS). Se le denegó repetidamente el empleo en el sistema escolar de Varsovia debido a las recomendaciones negativas emitidas por la universidad, que le atribuían opiniones radicalmente izquierdistas.
Sendler se vinculó a las secciones sociales y educativas de la Universidad Libre de Polonia (Wolna Wszechnica Polska), donde conoció a activistas del Partido Comunista de Polonia, entonces clandestino, quienes ejercieron una gran influencia en ella. En la Wszechnica, Sendler formaba parte de un grupo de trabajadoras sociales dirigido por la profesora Helena Radlińska; más de una docena de mujeres de ese círculo se dedicarían más tarde al rescate de judíos. A partir de sus entrevistas de trabajo social sobre el terreno, Sendler recordó muchos casos de extrema pobreza que encontró entre la población judía de Varsovia.
Sendler trabajaba en una clínica de asesoramiento jurídico y ayuda social, la Sección de Asistencia a la Madre y al Niño del Comité Ciudadano de Ayuda a los Desempleados. En 1934 publicó dos artículos, ambos relacionados con la situación de los niños nacidos fuera del matrimonio y de sus madres. Trabajaba principalmente sobre el terreno, recorriendo los barrios más desfavorecidos de Varsovia, y sus clientas eran mujeres indefensas y socialmente desfavorecidas. En 1935, el Gobierno suprimió la sección. Muchas de sus integrantes pasaron a ser empleadas del Ayuntamiento de Varsovia, incluida Sendler, en el Departamento de Bienestar Social y Salud Pública.
Sendler se casó con Mieczysław Sendler en 1931. Él fue movilizado para la guerra, capturado como soldado en septiembre de 1939 y permaneció en un campo alemán de prisioneros de guerra hasta 1945; se divorciaron en 1947. Posteriormente se casó con Stefan Zgrzembski (cuyo nombre de nacimiento era Adam Celnikier), un amigo judío y compañero durante la guerra, con quien tuvo tres hijos: Janina, Andrzej (que murió en la infancia) y Adam (que falleció de insuficiencia cardíaca en 1999). En 1957, Zgrzembski abandonó a la familia; murió en 1961 e Irena se volvió a casar con su primer marido, Mieczysław Sendler. Diez años más tarde se divorciaron de nuevo.

Cuando Alemania invadió el país en 1939, Sendler era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no solo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.[cita requerida]
En 1940, los nazis crearon un gueto en Varsovia, y Sendler, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo cuenta:
Conseguí, para mí y para mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto.Irena Sendler

Cuando Sendler caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible, pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de concentración.[cita requerida]
A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942, consiguió rescatar a más de 2500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.[cita requerida]

Entre los miles de niños y bebés rescatados, uno de los ejemplos que pasó a la posteridad fue el de Elzbieta Ficowska. Ella tenía cinco meses cuando una colaboradora de Sendler le suministró un narcótico, y la colocó en una caja de madera con agujeros, para que le entrara aire. Fue sacada del gueto junto con un cargamento de ladrillos, en un vagón traccionado por un caballo, en julio de 1942. La madre de Elzbieta escondió una cuchara de plata entre las ropas de su bebé. La cuchara llevaba grabado su apodo, Elzunia, y la fecha de su nacimiento: 5 de enero de 1942. Elzbieta fue criada por la ayudante de Sendler, Stanislawa Bussoldowa, una viuda católica. Ficowska dijo más tarde que la fallecida Bussoldowa fue su "madre polaca", para distinguirla de su "madre judía". Durante meses, la madre de Elzunia llamó por teléfono para escuchar los balbuceos de su hija. Años después, muertos ya sus padres en el gueto, la joven Elzbieta Ficowska fue conocida con el apodo de "la niña de la cuchara de plata".

Sendler quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces, ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.[cita requerida]
Los nazis supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak, donde la torturaron brutalmente. En un colchón de paja, encontró una estampa de Jesús Misericordioso, con la leyenda: “Jesús, en ti confío”, que conservó consigo hasta 1979, momento en que se la obsequió al papa Juan Pablo II.[cita requerida]
Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Soportó la tortura y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fue sentenciada a muerte, pero los miembros de Zegota consiguieron sobornar a los soldados alemanes encargados de su ejecución. Mientras esperaba la muerte, un soldado alemán se la llevó para un "interrogatorio adicional". Al salir, le gritó en polaco: "¡Corra!". Al día siguiente, halló su propio nombre en la lista de polacos ejecutados.[cita requerida]
En 1944, durante el alzamiento de Varsovia, colocó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de su vecina para asegurarse de que llegarían a las manos indicadas, si ella moría. Al finalizar la guerra, ella misma los desenterró y le entregó las notas al doctor Adolfo Berman, el primer presidente del Comité de Salvamento de los Judíos Supervivientes.[cita requerida]
Lamentablemente, la mayor parte de las familias de los niños habían muerto en los campos de concentración nazis. En un principio, los chicos que no tenían una familia adoptiva fueron cuidados en diferentes orfanatos, y poco a poco se los envió al Mandato Británico de Palestina.[cita requerida]
El hospital de Sendler, ahora ubicado en Okęcie, que anteriormente contaba con el apoyo de «Żegota», se quedó sin recursos. Hizo autostop en camiones militares hasta Lublin para obtener financiación del gobierno comunista establecido allí, y luego ayudó a Maria Palester a reorganizar el hospital como el Hogar Infantil de Varsovia. Sendler también reanudó otras actividades de trabajo social y ascendió rápidamente dentro de las nuevas estructuras, llegando a ser, en diciembre de 1945, jefa del Departamento de Bienestar Social del gobierno municipal de Varsovia. Dirigió su departamento según conceptos, radicales para la época, que había aprendido de Helena Radlińska en la Universidad Libre.
Sendler y sus compañeros recopilaron todos los registros con los nombres y las ubicaciones de los niños judíos escondidos y se los entregaron a su colega de «Żegota», Adolf Berman, y a su equipo en el Comité Central de Judíos Polacos. Casi todos los padres de los niños habían sido asesinados en el campo de exterminio de Treblinka o habían desaparecido. Tanto Berman como Sendler consideraban que los niños judíos debían reunirse con «su pueblo», pero discutían acaloradamente sobre los objetivos y métodos concretos; la mayoría de los niños fueron sacados de Polonia.
A lo largo de los años, entre las funciones sociales y oficiales de Sendler se encontraban su pertenencia al Ayuntamiento de Varsovia, la presidencia de la Comisión de Viudas y Huérfanos y de la Comisión de Salud de la ciudad, su actividad en la Liga de Mujeres y en los consejos de administración de la Sociedad de Amigos de los Niños y la Sociedad para las Escuelas Laicas.
Sendler se afilió al comunista Partido Obrero Polaco en enero de 1947 y siguió siendo miembro de su sucesor, el Partido Obrero Unificado Polaco, hasta la disolución del partido en 1990. Según la investigación realizada por Anna Bikont, en 1947 Sendler ascendió a la ejecutiva del partido al convertirse en miembro de la Sección de Bienestar Social del Departamento Socioprofesional del Comité Central. A partir de entonces, ocupó de forma ininterrumpida una sucesión de altos cargos en el partido y la administración durante todo el periodo estalinista y más allá, incluyendo los puestos de directora de departamento en el Ministerio de Educación a partir de 1953 y de directora de departamento en el Ministerio de Sanidad entre 1958 y 1962. Especialmente antes de 1950, Sendler participó activamente en la labor del Comité Central y en el activismo del partido, lo que incluía la aplicación de normas sociales y la propagación de ideas dictadas por la doctrina estalinista, así como la imposición de políticas; al dedicarse a tales actividades, abandonó algunas de sus opiniones anteriores y perdió a algunos conocidos importantes. Sin embargo, tras la caída del comunismo, Sendler afirmó haber sido brutalmente interrogada en 1949 por el Ministerio de Seguridad Pública, acusada de ocultar entre sus empleados a antiguos miembros políticamente activos del Ejército Nacional (AK), una organización de la resistencia leal durante la guerra al Gobierno polaco en el exilio. Ella atribuyó el parto prematuro de su hijo Andrzej, que no sobrevivió, a dicha persecución. Anna Bikont citó a Władysław Bartoszewski, quien afirmó antes de su muerte en 2015 que Sendler no fue perseguida en la Polonia comunista. El hecho de que continuara ocupando altos cargos estatales también contradice la posibilidad de que fuera objeto de una investigación seria.
En la República Popular de Polonia, Sendler recibió al menos seis condecoraciones, entre ellas la Cruz de Mérito de Oro (Złoty Krzyż Zasługi) por haber salvado a judíos durante la guerra en 1946, otra Cruz de Mérito de Oro en 1956 y la Cruz de Caballero de la Orden Polonia Restituta en 1963. Se publicaron materiales sobre sus actividades durante la guerra, pero Sendler no se convirtió en una figura pública conocida hasta que fue «redescubierta» por un grupo de un colegio estadounidense en 2000 (a la edad de noventa años). Fue reconocida por Yad Vashem como una de las Justas entre las Naciones polacas y recibió su galardón en la embajada de Israel en Varsovia en 1965, junto con Irena Schultz. En 1983 viajó a Israel, invitada por el Instituto Yad Vashem para la ceremonia de plantación de árboles. A partir de 1962, Sendler trabajó como subdirectora en varias escuelas de medicina de Varsovia. En todas las etapas de su carrera, trabajó muchas horas y se implicó intensamente en diversos programas de trabajo social, como ayudar a las prostitutas adolescentes en las ruinas de la Varsovia de la posguerra a recuperarse y reintegrarse en la sociedad, organizar varios orfanatos y centros de atención para niños, familias y personas mayores, o un centro para prostitutas en Henryków. Era conocida por su eficacia y mostraba un carácter firme cuando se enfrentaba a obstáculos o a la indiferencia.
El marido de Sendler, Stefan Zgrzembski, nunca compartió su entusiasmo por la realidad posterior a 1945. Su matrimonio no dejó de deteriorarse. Según Janina Zgrzembska, su hija, ninguno de los dos padres prestaba mucha atención a los dos niños. Sendler estaba totalmente absorta en su pasión por el trabajo social y en su carrera, a expensas de sus propios hijos, que fueron criados por una empleada doméstica. Alrededor de 1956, Sendler pidió a Teresa Körner, a quien había ayudado durante la guerra y que ahora se encontraba en Israel, que la ayudara a emigrar a Israel con los niños, que eran judíos y no estaban a salvo en Polonia. Körner desaconsejó a Sendler que se trasladara.
En la primavera de 1967, aquejada de diversos problemas de salud, entre ellos una afección cardíaca y un trastorno de ansiedad, Sendler solicitó una pensión por discapacidad. Fue destituida de su cargo de subdirectora de la escuela en mayo de 1967, poco antes de la Guerra árabe-israelí. A partir del otoño de 1967, siguió trabajando en la misma escuela como profesora, responsable de los talleres para docentes y bibliotecaria, hasta su jubilación en 1983. Según Sendler, en 1967 su hija Janina fue eliminada de la lista ya publicada de estudiantes admitidos en la Universidad de Varsovia, pero Janina informó de que simplemente no había cumplido los requisitos de admisión. La campaña antisemita de 1967-1968 en Polonia dejó a Sendler profundamente traumatizada.
Sendler nunca contó a sus hijos el origen judío de su padre; Janina Zgrzembska lo descubrió ya de adulta. No habría supuesto ninguna diferencia, dijo: tal y como fueron educados, la raza o el origen no importaban. En 1980, Sendler se unió al movimiento Solidaridad. Vivió en Varsovia el resto de su vida. Falleció el 12 de mayo de 2008, a los 98 años, y está enterrada en el Cementerio de Powązki de Varsovia.

Michal Glowinski, a quien Sendler ocultó en un convento tras abandonar el gueto con sus padres en enero de 1943, declaró que el régimen comunista hizo de la historia judía un tema vedado. A eso, se sumó el hecho de que Sendler fue integrante del Partido Socialista Polaco, lo cual le ocasionó problemas con los comunistas. Según Glowinski, los interrogatorios y el hostigamiento de la policía secreta a Sendler provocaron el nacimiento prematuro de su hijo Andrzej, quien murió dos semanas después. Asimismo, su hija Janina y Adam enfrentaron obstáculos para recibir educación.

Los niños sólo conocían a Sendler por su nombre en clave, "Jolanta". Pero años más tarde, cuando su fotografía salió en un periódico luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del gueto." Y así comenzó a recibir muchas llamadas y reconocimientos.
En 1965, la institución Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de Justa Entre las Naciones, y se la nombró ciudadana honoraria de Israel.
En noviembre de 2003, el presidente de la República, Aleksander Kwasniewski, le otorgó la más alta distinción civil de Polonia, cuando la nombró dama de la Orden del Águila Blanca (Order Orła Białego). Sendler fue acompañada por sus familiares y por Elzbieta Ficowska, "la niña de la cuchara de plata".
Pero Sendler nunca pensó que recibiría homenaje alguno por sacar subrepticiamente a los 2500 niños judíos del gueto de Varsovia, ni por soportar las torturas de los nazis o pasar décadas hostigada por el régimen comunista que siguió a la guerra. Según ella lo expresó, "cada niño salvado con mi ayuda fue la justificación de mi existencia en la tierra, y no un título para recibir la gloria". En referencia a las visitas incesantes que recibía, expresó: "Estoy muy cansada; esto es demasiado para mí".
En 2007, el gobierno polaco la presentó como candidata para el Premio Nobel de la Paz. Esta iniciativa fue del presidente Lech Kaczynski, y contó con el apoyo oficial del Estado de Israel —a través de su primer ministro, Ehud Ólmert— y de la Organización de Supervivientes del Holocausto residentes en Israel. Las autoridades de la localidad de Auschwitz (en polaco: Oświęcim) expresaron su apoyo a esta candidatura, ya que consideraron que Irena Sendler fue uno de los últimos héroes vivos de su generación, y que demostró una fuerza, una convicción y un valor extraordinarios frente a un mal de una naturaleza extraordinaria. Finalmente, el galardón fue concedido a Al Gore.[cita requerida]
Irena Sendler falleció en Varsovia (Polonia), el 12 de mayo de 2008, a los 98 años de edad.[cita requerida]
La vida de esta heroína fue realizada como película y llevada a la pequeña pantalla por la CBS, en The Courageous Heart of Irena Sendler, donde fue interpretada por Anna Paquin. Por su trabajo en esta miniserie, la protagonista fue nominada al Globo de Oro como mejor actriz de miniserie o telefilme 2009.
En 2010, la historiadora polaca Anna Mieszkowska escribió una biografía titulada «Irena Sendler: Madre de los niños del Holocausto». En 2011, Jack Mayer cuenta la historia de las cuatro colegialas de Kansas y su descubrimiento de Irena Sendler en su novela «Life in a Jar: The Irena Sendler Project».
En 2016, Simon & Schuster publicó Irena's Children, un libro sobre Sendler escrito por Tilar J. Mazzeo. Mary Cronk Farell creó una versión adaptada para que la leyeran los niños. La edición para jóvenes lectores fue nombrada libro destacado para lectores mayores por el Premio Sydney Taylor. Otro libro ilustrado infantil titulado Jars of Hope: Cómo una mujer ayudó a salvar a 2500 niños durante el Holocausto'“, está escrito por Jennifer Roy e ilustrado por Meg Owenson.
Sendlerowa. W ukryciu («Sendler: En la clandestinidad»), una biografía y un libro sobre las personas y los acontecimientos relacionados con las actividades de Sendler durante la guerra, fue escrito por Anna Bikont y publicado en 2017. El libro recibió el Premio Ryszard Kapuściński de Reportaje Literario de 2018.[cita requerida]