| John Robison | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
4 de febrero de 1739 Escocia (Reino Unido) o Baldernock (Reino Unido) | |
| Fallecimiento |
30 de enero de 1805 (65 años) Edimburgo (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda) | |
| Nacionalidad | Británica | |
| Religión | Presbiterianismo | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Rachel Wright | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad de Glasgow | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Matemático, químico, físico, inventor, escritor, filósofo e ingeniero | |
| Empleador |
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| Rama militar | Marina Real | |
| Miembro de | ||
| Distinciones |
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John Robison (4 de febrero de 1739-30 de enero de 1805) se crio en el seno de una familia presbiteriana en Escocia. Fue un físico, matemático y profesor británico de filosofía natural (precursora de las ciencias naturales) en la Universidad de Edimburgo.
Fue miembro de la Sociedad Filosófica de Edimburgo cuando ésta recibió su autorización real, y fue nombrado primer secretario general de la Real Sociedad de Edimburgo (1783-98). Robison inventó el precursor de la sirena –diseñó un prototipo rudimentario– y también trabajó con James Watt en un primer coche de vapor. Tras la Revolución francesa, Robison se volvió profundamente crítico y hostil de la ilustración francesa. En 1797 escribió Pruebas de una conspiración, una polémica en la que acusaba a la masonería de estar infiltrada por la Orden de los Illuminati de Weishaupt. Su hijo fue el inventor Sir John Robison (1778-1843).
Fue un ex-masón que había sido iniciado en Lieja, Bélgica, que denunció una conspiración masónica-illuminati contra los poderes monárquicos cristianos establecidos en Europa en su libro Proofs of a Conspiracy against all the Religions and Governments of Europe, carried on in the Secret Meetings of Free-Masons, Illuminati and Reading Societies, etc., collected from good authorities en 1797. Sus teorías son parecidas, pero independientes, a las de su contemporáneo el abad Augustin Barruel.
Según Robison, la estructura de la masonería fue infiltrada en varias ocasiones por los jesuitas y sobre todo por los Iluminados de Baviera, y se utilizó para promover acciones subversivas contra los gobiernos y el cristianismo en Europa, un caso particular, durante la Revolución francesa.
Robinson declaró que los Iluminados de Baviera se reorganizaron inmediatamente bajo otro nombre después de la disolución oficial el 22 de junio de 1784 por el Príncipe elector de Baviera, duque Karl Theodor.
Hacia el final de su vida publicó "Proofs of a Conspiracy" en 1797, alegando intrigas clandestinas por parte de los Iluminati y los Francmasones (el título completo de la obra era Proofs of a Conspiracy against all the Religions and Governments of Europe, carried on in the secret meetings of Freemasons, Illuminati and Reading Societies, 'Pruebas de una conspiración contra todas las religiones y gobiernos de Europa, llevada a cabo en las reuniones secretas de Francmasones, Iluminados y Sociedades de Lectura'). En 1798, el reverendo G. W. Snyder envió el libro de Robison a George Washington para conocer su opinión sobre el tema, a lo que este le respondió en una carta:
"No era mi intención dudar de que las Doctrinas de los Iluminati y los principios del Jacobinismo se hubieran extendido en los Estados Unidos. Por el contrario, nadie está más verdaderamente convencido de este hecho que yo. La idea que quise transmitir fue que no creía que las Logias de los Francmasones en este país hubieran, como Sociedades, intentado propagar los diabólicos principios de los primeros, o los perniciosos principios de los segundos (si es que son susceptibles de separación). Que individuos de entre ellos puedan haberlo hecho, o que el fundador, o el instrumento empleado para fundar, las Sociedades Democráticas en los Estados Unidos, pudiera haber tenido estos objetivos; y que realmente haya tenido en vista una separación del Pueblo de su Gobierno, es demasiado evidente para ser cuestionado".