
El Quinteto para piano y viento en mi bemol mayor, K. 452 es una pieza camerística compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart en 1784.
La composición fue completada el 30 de marzo de 1784 y estrenada dos días más tarde en el Teatro Nacional Real e Imperial de la Corte en Viena. Poco tiempo después del estreno, Mozart escribió a su padre: «Yo mismo lo considero lo mejor que he escrito en mi vida».
Este quinteto está escrito para piano, oboe, clarinete, trompa y fagot.
La obra consta de tres movimientos:
Esta estructura es muy similar a la de la sonata.
El primer movimiento, Largo – Allegro moderato, es un ágil Allegro en forma sonata, con temas que pasan de un instrumento a otro, siendo con frecuencia el piano el que introduce el tema y, seguidamente, acompaña al oboe, clarinete, trompa y fagot mientras que estos interpretan variaciones de dicho tema.
El segundo movimiento, Larghetto, presenta unos rasgos característicos de los segundos movimientos mozartianos: suave y ligero, a la par que atractivo y agradable.
El tercer y último movimiento, Allegretto, está escrito en forma rondó-sonata en la línea en la que Mozart escribía los últimos movimientos de muchos de los conciertos para piano de este periodo. Contiene una sección de carácter similar a una cadenza hacia el final, escrita probablemente aparte de la pieza.
Esta obra inspiró el Quinteto para piano y viento, Op. 16 de Ludwig van Beethoven, quien lo compuso como tributo a Mozart en 1796. Ambas composiciones emplean la misma instrumentación.