Según la mitología budista, Kalāpa (‘atado, manojo’) es la ciudad capital del reino de Shambhala.
Los textos que la mencionan no indican su ubicación geográfica. Se supone que se encontraría en algún lugar de Tíbet o de Cachemira.
Allí el mítico monarca Kulika reina sentado en un trono de leones. Se dice que Kalapa era una hermosa ciudad, con jardines de sándalo que contenían un gran mandala tridimensional de kala chakra realizado por el rey Suchandra.
Este rey vino desde el norte de Cachemira y desarrolló la práctica del kalachakra, que aprendió del propio Buda (483-411 a. C.) en la ciudad de Dhania Kataka.