| Khemā | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
siglo VI a. C. Sagala (hoy Sialkot, Panyab, Pakistán) | |
| Religión | Budismo | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Bimbisāra, rey de Magadha | |
| Educación | ||
| Alumna de | Buda Gautama | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Monja budista (bhikkhunī) | |
| Conocida por | Ser una de las dos principales discípulas femeninas de Gautama Buda, destacada por su gran sabiduría | |
| Título | Principal discípula femenina del Buda | |
Khemā (en pali: Khemā; en sánscrito: Kṣemā) fue una monja budista (bhikkhunī) y una de las principales discípulas femeninas de Gautama Buda. Se la considera la primera de las dos discípulas femeninas principales del Buda, junto con Uppalavanna. Nació en la familia real del reino de Madra (en la actual Sialkot, Panyab, Pakistán) y fue esposa del rey Bimbisāra de Magadha. El Buda la designó la discípula femenina más destacada en sabiduría (en pali, etadaggaṃ mahāpaññānaṃ). Su nombre significa «seguridad» y a veces se emplea como sinónimo de nirvana. El diccionario Digital Pali Dictionary registra la forma femenina khemā como nombre de una monja arahant.
Según la tradición budista, Khemā nació en la ciudad de Sagala, como hija del rey del reino de Madra, en la actual Sialkot (Panyab, Pakistán). Era famosa por su belleza y, al alcanzar la edad de casarse, se convirtió en una de las consortes principales del rey Bimbisāra de Magadha, entrante en la corriente y generoso benefactor del Buda. Apegada a su apariencia, se volvió vanidosa y se negaba a visitar al Buda, de quien sabía que censuraba el apego a la belleza física.
Para convencerla, Bimbisāra contrató poetas que recitaron ante Khemā las bellezas del monasterio donde se alojaba el Buda. Cuando Khemā recorría el recinto, el Buda usó sus poderes psíquicos (abhijñā) para hacer aparecer la imagen de una mujer aún más bella que la abanicaba, y la hizo envejecer ante sus ojos hasta la muerte. Al comprender que la belleza es impermanente, Khemā alcanzó el estado de entrante en la corriente; el Buda siguió enseñándole sobre el apego a los deseos mundanos hasta que logró el arahantado. Según algunas fuentes, como el Apadāna, alcanzó el arahantado siete meses después de su ordenación. Tras su iluminación entró en la orden monástica como bhikkhunī.
Tras ordenarse, Khemā se hizo conocida por su sabiduría. El Buda la declaró, junto con Uppalavanna, sus discípulas femeninas principales, modelo para las demás monjas, en paralelo a Sāriputta y Moggallāna entre los monjes. Enseñó a su amiga Vijayā, que se ordenó como monja y poco después alcanzó el arahantado. Según los textos, Māra intentó apartarla de la vida monástica adoptando la forma de un joven, pero Khemā le respondió describiendo su disgusto por el cuerpo humano y su desapego de los sentidos.
El Khemā Sutta (SN 44.1) recoge el encuentro entre Khemā y el rey Pasenadi de Kosala. El rey le preguntó por las cuatro cuestiones no declaradas (si el Buda existe o no después de la muerte, entre otras); Khemā respondió que el Tathāgata es insondable y que definirlo como existente o inexistente tras la muerte es imposible, comparándolo con los granos de arena del Ganges, que nadie puede contar, y con el océano, que es «profundo, inconmensurable y difícil de medir». Cuando Pasenadi planteó las mismas preguntas al Buda, este respondió de la misma manera, para asombro del rey.
Khemā es considerada una discípula consumada del Buda, que ocupó entre las monjas una posición análoga a la de Sāriputta entre los monjes. Aparece en el Aṅguttara Nikāya entre las discípulas femeninas destacadas y en la Therīgāthā entre las monjas a las que se dedican versos. La investigadora Gisela Krey señala que Khemā superó espiritualmente a su esposo, el rey Bimbisāra, que no fue más allá del estado de entrante en la corriente, y que su diálogo con el rey Pasenadi (en una época en que no era habitual que las monjas enseñaran a los hombres) muestra el respeto que se le tenía y evidencia que las mujeres podían alcanzar el mismo nivel de desarrollo espiritual que los hombres.