
La Ley de Foster, también conocida como la Ley Insular o el Efecto isla, es un regla biogeográfica en biología evolutiva, que establece que los miembros de una especie reducen su tamaño (enanismo insular) o lo aumentan (gigantismo insular) dependiendo de los recursos disponibles en el entorno. Por ejemplo, está sabido que el mammuthus exillis (mamuts enanos) evolucionó de mamuts normales en islas pequeñas. Caminos evolutivos similares han sido observados en elefantes, hipopótamos, boas, ciervos e incluso humanos.
La ley fue primeramente señalada por J. Bristol Foster en 1964. Para ello, comparó 116 especie de islas con variedades continentales. Propuso como explicación del fenómeno que criaturas pequeñas llegan a ser más grandes cuándo la presión predatoria es menor debido a la ausencia de algunos depredadores propios del continente, y las criaturas grandes devienen más pequeñas cuándo los recursos alimentarios están limitados debido a constreñimientos ecológicos del lugar.
La idea efue explicada en La Teoría de Biogeografía de las Islas, por Robert MacArthur y Edward O. Wilson. En 1978, Ted J. Case publicó un artículo más largo respecto al tema en la revista Ecology.
Un ejemplo es la Isla Ángel de la Guarda, se presenta tendencias evolutivas diferentes en las poblaciones insulares. En la isla existen dos especies de serpientes de cascabel, Crotalus mitchelli y Crotalus ruber que también se encuentran en la parte continental de México; en el continente, C. mitchelli es mucho más pequeña que C. ruber, pero en Ángel de la Guarda la relación se ha invertido, de manera que ahí C. mitchelli es casi del doble de tamaño que la otra especie, por lo que analistas mencionan que la Ley de Foster aplica en esta isla.Otro ejemplo de gigantismo insular es la chacahuala de la Isla Ángel de la Guarda (Sauromalus hispidus), también conocida como chuckwalla espinosa, el cual es un lagarto herbívoro endémico de la isla que llega a crecer hasta cuatro veces más grande que sus parientes que habitan en la península continental.