| Lola Anglada | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
28 de octubre de 1892, 30 de noviembre de 1891 o 1 de enero de 1892 Barcelona (España) | |
| Fallecimiento |
12 de septiembre de 1984 Tiana (España) | |
| Sepultura | Cementerio de Pueblo Nuevo | |
| Nacionalidad | Española | |
| Educación | ||
| Educada en | Escuela Superior de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona | |
| Alumna de | ||
| Información profesional | ||
| Ocupación | Escritora, historietista, pintora, ilustradora, dibujante y coleccionista | |
| Distinciones |
| |

Lola Anglada (Barcelona, 28 de octubre de 1892-Tiana, Barcelona, 12 de septiembre de 1984), nombre por el que se conoce a Dolores Anglada i Sarriera, fue una escritora de cuentos infantiles, historietista, ilustradora, pintora y escultora española. A lo largo de su carrera también usó el seudónimo Estel. Artista polifacética, además de escritora y dibujante fue decoradora, ceramista, escultora y figurinista. Es considerada la última de las ilustradoras clásicas de la escuela catalana de principios del siglo XX, la más prolífica de los años 1920 y una de las escritoras más representativa en su género de la etapa anterior a la guerra civil española. Asimismo, fue la primera mujer en recibir la Creu de Sant Jordi. Diversas asociaciones juveniles han adoptado su nombre, lo que es muestra de la admiración que se le profesa.[cita requerida]

Lola Anglada nació en 1892 en la ciudad de Barcelona, en una familia acomodada con raíces en la población de Tiana. Sus padres, Gabriel Anglada i Augé y Elisa Sarriera i Doutrem, traían de sus viajes al extranjero libros ilustrados que despertaron su entusiasmo por los cuentos. Ella misma escribía y dibujaba, de pequeña, sus propias historias.
Aunque su posición privilegiada le permitía no depender de un trabajo para vivir, su determinación de ser ilustradora le llevó a estudiar en la Escuela Llotja de Barcelona al lado de Antoni Utrillo y Joan Llaverias. Sería expulsada de la misma poco después por la intervención de la organización derechista Comité de Defensa Social, que consideraba inadecuado que una joven viera modelos desnudos en las clases de dibujo al natural.[cita requerida] Más tarde, y también durante un breve período, ingresaría en la academia de Francesc d'A. Galí, donde conocería a Cristòfol Ricart y Joan Miró, estableciendo con este último una estrecha amistad tanto en lo personal como en lo artístico.
Finalmente sería Joan Llaverias quien se ocuparía de su formación y pondría a Lola Anglada en contacto con diversas revistas, lo que más adelante le llevaría a realizar su primera exposición en 1912 en la Sala Parés de Barcelona y a publicar en el semanario ¡Cu-Cut!. Su trabajo de ilustración tuvo lugar, además de en la mencionada ¡Cu-Cut!, en En Patufet, Virolet o La Mainada, destacando por ser la única mujer en colaborar como dibujante en estas revistas. En 1914 escribe, ilustra y edita su primer cuento, Floriana, y entre 1925 y 1926 publica 17 números de La Nuri, revista enfocada a un público femenino asimismo fundada, dirigida y editada por ella misma.
Entretanto, Anglada siguió exponiendo en espacios barceloneses como el salón del diario La Publicidad, el Círculo Artístico de San Lucas, la galería de arte La Pinacoteca, las Galerías Dalmau, la Casa de l'Ardiaca, la Sala Renard o la Biblioteca Popular de la Mujer. Para esta última, además, escribió aportaciones en sus revistas Vida Social Femenina y Claror.
Igualmente, participó en la Exposición de Bellas Artes de Barcelona de 1920 y en la Exposición de Primavera de 1921.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Anglada viajó a París gracias a una beca del Gobierno francés que le permitió colaborar con diversas editoriales de la capital francesa y relacionarse con relevantes figuras de la política y el arte catalán como Francesc Macià y Josep Clarà. Una grave enfermedad le hizo volver a Cataluña en 1923, pasando su convalecencia en el pueblo de Cervelló (Bajo Llobregat). Tras disfrutar unas cuantas estancias en aquella comarca hasta finales de 1928, Anglada se propone escribir sus propias historias, inspirándose en dicho paisaje rural para crear su primer gran libro, Margarida (1929), cuya protagonista era un fiel autorretrato suyo.En sus obras, ella misma se encarga de textos, ilustraciones, tipografías y formatos de los libros. Sus personajes se inspiraban en personas reales de las clases populares, tocadas por la desgracia o la pobreza.
Como ilustradora de cuentos clásicos, iluminó obras de Oscar Wilde, Charles Perrault, Lewis Carroll y Madame d'Aulnoy.
Comprometida con los valores democráticos y la causa catalanista, Anglada militó en la Unió Catalanista y ocupó en la organización el puesto de secretaria de acción cultural y social desde 1932. Asimismo, organizó una solicitud de amnistía para los acusados de participar en el complot de Garraf contra el rey Alfonso XIII.
Durante la guerra civil española se afilió a la UGT y colaboró en la Comisariado de propaganda; con esta última publicaría en plena guerra civil española el que tal vez es su cuento más emblemático y reconocido: El més petit de tots (1937), relato de ideología antifascista protagonizado por un niño que se convirtió en símbolo de identidad nacional de Cataluña.
Una vez acabada la guerra, se instaló definitivamente en Tiana, en la finca de veraneo de la familia. Su previo activismo político y su significación contra los totalitarismos motivaron que durante la dictadura franquista sufriera un exilio interior y quedara casi olvidada, trabajando mayormente como dibujante en obras de encargo.
Anglada cedió a la Diputación de Barcelona terrenos, fincas, casi la totalidad de su obra artística, su colección de muñecas, su biblioteca personal y numerosa documentación, con el deseo de que esta institución levantara con dichas propiedades un museo dedicado a su figura. El museo no llegó a ver la luz, de modo que los materiales fueron a formar parte de los fondos de diversas instituciones. La Diputación conservó la parte más importante de sus dibujos originales, mientras que el Archivo Fotográfico de Barcelona acogió la mayoría de su fondo fotográfico (personal y profesional). La colección de muñecas quedó instalada en el Museo Romántico Can Llopis de Sitges,mientras que la Biblioteca Santiago Rusiñol, también de Sitges, incorporó su biblioteca por voluntad expresa de la artista. Su fondo personal (manuscritos, borradores, correspondencia, memorias y documentación profesional) se conserva en la Biblioteca de Cataluña.
Lola Anglada murió en el 12 de septiembre de 1984 en Tiana.
Entre 1984 y 2003, la Caixa Terrassa y el Ayuntamiento de Tarrasa convocaron el Premio Lola Anglada de cuentos breves para niños y niñas.
En 1996, Anglada fue nombrada hija adoptiva de Tiana, localidad en la que residió gran parte de su vida y en la que murió. Uno de los colegios públicos de Tiana lleva su nombre.
En julio de 2018 la asociación Herstóricas y el Colectivo Autoras de Cómic crearon un proyecto de carácter cultural y educativo, consistente en un juego de cartas, para visibilizar la aportación histórica de las mujeres en la sociedad y reflexionar sobre su ausencia. Una de estas cartas está dedicada a Anglada.