Malón

El malón (1845), por Mauricio Rugendas.

El malón (voz derivada del mapuche malon) fue una táctica militar ofensiva empleada por algunos grupos indígenas, como por las etnias mapuche y charrúas en los actuales territorios de Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, que consistía en el ataque rápido y sorpresivo de una nutrida partida de guerreros a caballo contra un grupo enemigo, ya fueran otros pueblos o parcialidades indígenas, o poblaciones, fortificaciones y estancias de los criollos, con el objetivo de matar adversarios y saquear para hacerse con ganado, provisiones y prisioneros, sobre todo mujeres jóvenes y niños.

Uso del término

Malón es un término utilizado desde el siglo XVIII. Según el diccionario de la RAE, es “una incursión o ataque inesperado de indígenas”. Tal diccionario tiene una segunda acepción del término: una felonía inesperada y dañina.

Descripción

La vuelta del malón (1892), por Ángel Della Valle.

El malón fue utilizado en la extensa área de la frontera sur de la entonces Capitanía General de Chile y del Virreinato del Perú y del posterior Virreinato del Río de la Plata, que eran jurisdicciones políticas dependientes de la Corona española, perviviendo hasta comienzos del siglo XX en los territorios de los nuevos estados surgidos a consecuencia de la independencia de Argentina, Chile y Uruguay.

La eficacia del malón se debía al desconcierto que generaba un ataque sorpresivo sin orden formal, generalmente por la noche mientras dormían los habitantes y soldados, y solo estaban alerta los vigías nocturnos apostados en los mangrullos. Como consecuencia de la rápida acción de los atacantes y su posterior retirada no daba suficiente tiempo para organizar la defensa, dejando tras de sí una población devastada. Las armas que empleaban los indios eran principalmente lanzas, mazas y boleadoras. Las mujeres que eran raptadas los malones eran conocidas como cautivas.

Malones históricos

En Argentina

Mangrullo de fortín utilizado para ver la llegada de malones (expuesto en Cipolletti).

Si bien la historia de Río de la Plata está llena de pequeños y muy grandes malones los más importantes fueron:

En Chile

Durante la Guerra de Arauco los mapuches solían atacar las fortificaciones españolas para robar ganado y raptar mujeres, un caso conocido es el de Alejandro de Vivar, más conocido como el Mestizo Alejo, hijo de una cautiva española secuestrada por el cacique Curivilú. El Mestizo Alejo solía atacar las poblaciones robando animales y tomando prisioneros. En una de sus andanzas en 1660, en las haciendas españolas capturó a dos españolas jóvenes a quienes tomó como rehenes y luego las hizo concubinas, prodigándoles todo tipo de consideraciones, lo que despertó los celos de sus esposas mapuches (en la sociedad mapuche se aceptaba la poligamia), quienes resolvieron matarlo por despecho.

Mujeres chilenas cautivas entre los pehuenches, dibujo de Mauricio Rugendas.

Estando ebrio en su rehue fue asesinado de un cuchillazo en el pecho por las celosas mujeres indígenas mientras dormía. Ambas mujeres prefirieron exiliarse en el fuerte español junto a las cautivas españolas y fueron bien recibidas por el gobernador, quien las premió y les concedió pensión vitalicia. Alejo fue enterrado en las cercanías del río Laja, al norte de sus parcialidades.

Luego de la independencia de Chile, una parte de las fuerzas mapuches que lucharon principalmente en el bando realista, procedieron a emigrar hacia la región pampeana argentina conformando la Confederación boroana. Hacia 1823 comenzaron a asentarse en las Salinas Grandes, Guaminí y en la sierra de la Ventana. Formaron una alianza con pehuenches y el grupo realista de los hermanos Pincheira. La montonera realista de los Pincheira estaba integrada por aproximadamente 1000 hombres. En esos momentos la banda había pasado de luchar por la causa del Rey a ser un simple grupo de bandoleros bien armados.

Los Pincheira asaltaban, saqueaban y raptaban mujeres a cambio de recompensa, como fue el caso de Trinidad Salcedo, por cuya libertad exigieron «una carga de vino, dos cargas de harina y 200 pesos en Plata» (según consta en el archivo del Ministerio de Guerra). Trinidad, de 16 años, era hermana de Francisco Salcedo, dueño de la hacienda «El Astillero», ubicada en la precordillera de Pelarco. La muchacha fue secuestrada con otras mujeres tras el ataque de los Pincheiras y pehuenches a la hacienda en que murieron muchos inquilinos y el ganado fue robado, pero consiguió escapar de sus captores. Encontrada por un arriero terminó por recluirse en el Convento de las Trinitarias de Concepción, corría febrero del año de 1826. Posteriormente el coronel José María Benavente organizó una expedición de caballería que consiguió rescatar a numerosas cautivas.

Los malones en la literatura

Autores como Esteban Echeverría, José Hernández o Jorge Luis Borges han abordado en sus obras la importancia del malón en la configuración social de la época. Retrataron con maestría la psicología de los cautivos y la algarabía de los indios por el botín arrebatado a los cristianos.

Imagen de una mujer raptada después de un malón lamentándose de su suerte.
La cautiva (1880), de Juan Manuel Blanes, óleo sobre tela.

Así, Esteban Echeverría, en su poema La cautiva narró el rapto y las penurias que sufre la cristiana cautiva para poder escapar de la vida miserable en la que se encuentra junto a su marido y poder regresar con su hijo. En la segunda parte del libro, "El festín" se lee:

Feliz la maloca ha sido;
rica y de estima la presa
que arrebató a los cristianos:
caballos, potros y yeguas,
bienes que en su vida errante
ella más que el oro precia;
muchedumbre de cautivas,
todas jóvenes y bellas"

Los cautivos fruto del malón, eran destinados por los indios a trabajos forzados dentro de las tolderías mientras duraba el cautiverio, hasta que podían negociar la libertad de los mismos o intercambiarlos por indios tomados como rehenes por los cristianos.

En el caso de las mujeres y niños eran incorporados como mano de obra y asimilados dentro del grupo. La suerte de la mujer estaba ligada a la de un indio que la raptaba para tomarla como su pareja y con la consiguiente consecuencia de engendrar sus hijos. Este rapto lo llevaba a cabo aquel que no podía pagar el precio o dote de la novia y también porque tener una esposa blanca daba estatus social.[cita requerida]

"Es guerra cruel la del indio/ porque viene como fiera;/ atropella dondequiera/ y de asolar no se cansa./ De su pingo y de su lanza/ toda salvación espera."
El Gaucho Martín Fierro, lámina. Se pueden apreciar las armas utilizadas y la ferocidad del enfrentamiento.

En El Gaucho Martín Fierro se escribió que estas mujeres eran sometidas a los más duros trabajos dada la baja jerarquía que ostentaban dentro del grupo:

"Era tan dura servidumbre
hacían dos años que estaba.
Un hijito que llevaba,
a su lado lo tenía.
La china la aborrecía,
tratándola como esclava."

Véase también

Referencias

  1. 1 2 Real Academia Española. «malón». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
  2. 1 2 Academia Nacional de Letras (2011). «malón». Diccionario del español del Uruguay. Ediciones de la Banda Orental. p. 347. ISBN 978-9974-1-0709-0.
  3. ↑ Borges, Jorge Luis (2001). «Cuento número 8». En La Nación, ed. El cautivo. Buenos Aires: Grupo Planeta. p. 21. ISBN 950-49-0861-6.
  4. ↑ Esteban Echeverría. «La cautiva». los-poetas.com. Consultado el 10 de mayo de 2016.
  5. ↑ Hernández, José (1996). «VIII». En Luis Sáinz de Medrano, ed. Martín Fierro. Sabadell-Barcelona: Altaya. p. 231. ISBN 84-487-0300-6.
  6. ↑ Cresto, Juan José. Roca y el mito del genocidio. La Nación. Martes 23 de noviembre de 2004.
  7. ↑ Florencia Roulet (2018). «Violencia indígena en el Río de la Plata durante el período colonial temprano: un intento de explicación». doi:10.4000/nuevomundo.72018.
  8. ↑ Comisión Nacional Archivo Artigas (op. cit., Vol. 1, p. 605). En "Disposición de D. Bruno Mauricio de Zavala del 15 al 22 de enero de 1730" (n.º 47, p. 116).
  9. ↑ Comisión Nacional Archivo Artigas (op. cit., Vol. 1, p. 599). En "Acta de cesión del Cabildo de Montevideo del 4 de noviembre de 1730" (Vol. 1, n.º 5, p. 62).
  10. ↑ Comisión Nacional Archivo Artigas (op. cit., Vol. 1, p. 605). En "Acta de cesión del Cabildo de Montevideo del 1º de marzo de 1751" (n.º 46, p. 114).
  11. ↑ «Una vida con el enemigo cerca». El País. 23 de octubre de 2016.
  12. ↑ "BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA CIUDAD DE OLAVARRÍA"
  13. ↑ Alfredo E. Chiste (10 de enero de 2015). «Batalla de Paraguil y Nuestros Fortines».

Enlaces externos