| María Corina Machado | ||
|---|---|---|
|
Machado en 2026 | ||
|
| ||
Coordinadora nacional de Vente Venezuela Actualmente en el cargo | ||
| Desde el 24 de mayo de 2012 | ||
|
| ||
Diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela por el 2.º circuito electoral de Miranda | ||
| 5 de enero de 2011-24 de marzo de 2014 | ||
| Sucesor | Ricardo Sánchez | |
|
| ||
| Información personal | ||
| Nombre completo | María Corina Machado Parisca | |
| Nacimiento |
7 de octubre de 1967 (59 años) Caracas, Venezuela | |
| Nacionalidad | Venezolana | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Lengua materna | Castellano | |
| Familia | ||
| Padres |
Henrique Machado Zuloaga Corina Parisca Pérez | |
| Cónyuge |
Ricardo Sosa (1990-2001) Gerardo Fernández Villegas (actualmente) | |
| Hijos |
| |
| Educación | ||
| Educada en |
Universidad Católica Andrés Bello Instituto de Estudios Superiores de Administración | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Ingeniera industrial, docente y política | |
| Empleador |
Universidad Católica Andrés Bello Radio Caracas Radio | |
| Movimiento | Oposición al chavismo | |
| Partido político | Vente Venezuela (desde 2012) | |
| Afiliaciones | Coordinadora Democrática | |
| Miembro de | Súmate (2002-2010) | |
| Distinciones |
| |
| Firma | ||
|
| ||
María Corina Machado Parisca (Caracas, 7 de octubre de 1967) es una ingeniera industrial, activista y política venezolana y líder de la oposición venezolana. Es fundadora y coordinadora nacional del partido Vente Venezuela y fue cofundadora de la organización civil Súmate. Ejerció como diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela por el estado Miranda entre 2011 y 2014.
Obtuvo el 3,81 % de los votos en las primarias presidenciales de la oposición de 2012. Posteriormente se distanció de la conducción de la Mesa de la Unidad Democrática y mantuvo una posición crítica frente a los procesos de diálogo y a las elecciones que consideraba carentes de garantías. En octubre de 2023 ganó las primarias de la Plataforma Unitaria con más del 92 % de los votos y se convirtió en la candidata presidencial de la principal coalición opositora.
Machado no pudo inscribirse en las elecciones presidenciales de 2024 debido a una inhabilitación administrativa ratificada por el Tribunal Supremo de Justicia mediante coacción a los magistrados. Tras respaldar inicialmente la postulación de Corina Yoris, apoyó la candidatura de Edmundo González Urrutia y desempeñó un papel central en su campaña electoral. Después de que el Consejo Nacional Electoral proclamara a Nicolás Maduro como ganador, Machado y González rechazaron el resultado y publicaron copias de las actas recopiladas por sus testigos electorales, cuya totalización mostraba una amplia victoria de González. El Centro Carter consideró fiables las actas publicadas por la oposición y concluyó que los resultados anunciados por el CNE no podían ser verificados.
A lo largo de su trayectoria ha sido objeto de inhabilitaciones administrativas, procesos judiciales, amenazas, detenciones de integrantes de su equipo y restricciones a su actividad política, medidas que Machado y diversas organizaciones internacionales han denunciado como formas de persecución política.
Machado se identifica políticamente con el liberalismo y defiende la propiedad privada, la economía de mercado, la reducción de la intervención estatal y la apertura del sector petrolero a la inversión privada. También ha promovido una mayor presión internacional contra el gobierno de Maduro y se ha manifestado favorable al reconocimiento del matrimonio igualitario y a la discusión sobre la despenalización del aborto en casos de violación. En 2024 recibió el Premio Václav Havel de Derechos Humanos y el Premio Sájarov, y en 2025 fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz.
María Corina Machado Parisca nació el 7 de octubre de 1967 en Caracas. Es la mayor de las cuatro hijas del empresario Henrique Machado Zuloaga y de la psicóloga Corina Parisca Pérez; sus hermanas son Mariana, Ana Teresa y Clara Machado Parisca. Su padre estuvo vinculado con la industria siderúrgica venezolana y con las empresas Sivensa y Sidetur.
Machado procede de una familia de larga presencia en la vida empresarial e intelectual venezolana. Entre sus antepasados se encuentran el escritor Eduardo Blanco y miembros de la familia Rodríguez del Toro. Su tío abuelo Armando Zuloaga Blanco murió durante la fallida expedición del Falke contra el gobierno de Juan Vicente Gómez en 1929.
Machado cursó sus estudios escolares en la Academia Merici, un colegio católico femenino de Caracas, y posteriormente estudió durante un período en la Dana Hall School, un internado ubicado en Wellesley, Massachusetts.
Se graduó como ingeniera industrial en la Universidad Católica Andrés Bello y realizó una especialización en Finanzas en el Instituto de Estudios Superiores de Administración. Después de graduarse trabajó brevemente en el sector empresarial y estuvo vinculada con Sivensa. También impartió la asignatura Gerencia de Recursos Humanos en el Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad Católica Andrés Bello.
Paralelamente a su actividad profesional, participó en iniciativas de carácter social. En 1992 fundó junto con su madre, Corina Parisca, la Fundación Atenea, una fundación que sirve mediante donaciones privadas para el cuidado de niños en situación de vulnerabilidad en las calles de Caracas; también se desempeñó como presidenta de la Fundación Oportunitas. Después de trabajar en la industria del automóvil en Valencia se trasladó en 1993 a Caracas.
En 2009 fue seleccionada para participar en el World Fellows Program de la Universidad Yale, programa internacional de formación y vinculación de líderes. Durante su estancia coincidió con otros integrantes de la promoción de 2009, entre ellos la política colombiana Claudia López.
En 1990 contrajo matrimonio con el empresario Ricardo Sosa Branger, con quien tuvo tres hijos: Ana Corina, Ricardo y Henrique. El matrimonio terminó en divorcio en 2001. Sus hijos han residido fuera de Venezuela durante parte de su actividad política por motivos de seguridad.
Posteriormente inició una relación con el abogado constitucionalista y profesor universitario Gerardo Fernández Villegas, quien ha ejercido como asesor jurídico de Vente Venezuela. En 2023, El País lo describía como su pareja sentimental, mientras que en 2025 Machado y distintos medios ya se referían a él como su esposo. Fernández es profesor de Derecho Constitucional y Administrativo y miembro de número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela.
En 2002, Machado cofundó junto con el ingeniero y consultor Alejandro Plaz la asociación civil Súmate, dedicada a la promoción de los derechos políticos, la participación ciudadana y la vigilancia de los procesos electorales. La iniciativa surgió después de un encuentro entre ambos en 2001, durante el cual compartieron su preocupación por la creciente polarización política y por el funcionamiento de las instituciones electorales venezolanas. Constituida formalmente en enero de 2002, Súmate se presentó como una organización no partidista destinada a defender los derechos electorales y constitucionales de los ciudadanos y a observar el desempeño de las instituciones comiciales.
La organización adquirió relevancia nacional durante el proceso para convocar el referéndum revocatorio presidencial de 2004, mecanismo previsto en la Constitución de Venezuela de 1999. Súmate brindó asistencia técnica y logística a la oposición durante la recolección, revisión y defensa de las firmas requeridas para activar la consulta. Después de varios procesos de recolección y validación, el Consejo Nacional Electoral determinó que se había alcanzado el número mínimo exigido y convocó el referéndum para el 15 de agosto de 2004.
La jornada electoral fue observada por la Organización de los Estados Americanos y el Centro Carter, que respaldaron los resultados anunciados por el CNE, según los cuales el 59 % de los votantes se pronunció a favor de la permanencia de Hugo Chávez y aproximadamente el 41 % apoyó la revocatoria. Súmate cuestionó aspectos del proceso y realizó una encuesta a boca de urna cuyos resultados diferían de los oficiales. Estudios posteriores analizaron esas discrepancias sin alcanzar un consenso definitivo sobre su origen.
La actuación de Súmate provocó una creciente confrontación con el Gobierno. Chávez calificó públicamente a sus dirigentes de conspiradores y agentes de intereses estadounidenses, mientras el oficialismo sostuvo que la asociación actuaba como una organización política opositora y no como una entidad electoral independiente. La controversia se intensificó después de que Súmate recibiera financiamiento de la National Endowment for Democracy (NED), una organización financiada por el Congreso de Estados Unidos. Según la NED, los fondos estaban destinados a talleres de educación ciudadana sobre los mecanismos constitucionales y electorales venezolanos.
En 2004, el Ministerio Público acusó a Machado, Plaz, Luis Enrique Palacios y Ricardo Estévez de conspiración para destruir la forma republicana de gobierno, con fundamento en el artículo 132 del Código Penal. Los cargos se relacionaban con la recepción de fondos extranjeros y podían acarrear penas de hasta dieciséis años de prisión. Human Rights Watch consideró que el procesamiento constituía una persecución contra actividades electorales legítimas, mientras el Gobierno venezolano argumentó que el financiamiento estadounidense representaba una injerencia extranjera en la política interna.
El juicio fue suspendido en febrero de 2006 después de que una corte de apelaciones determinara que se habían producido violaciones del debido proceso, entre ellas la negativa a constituir un jurado y a admitir determinados testimonios solicitados por la defensa. Aunque se ordenó la realización de un nuevo juicio, el procedimiento fue aplazado repetidamente y permaneció sin resolución definitiva durante los años posteriores.

El 31 de mayo de 2005, Machado fue recibida por el presidente estadounidense George W. Bush en el Despacho Oval. La Casa Blanca la presentó como fundadora y directora ejecutiva de una organización independiente de la sociedad civil dedicada a la defensa de los derechos electorales. La reunión fue criticada por el Gobierno de Chávez, que la interpretó como una muestra de apoyo político de Washington a uno de sus principales adversarios internos.
Machado también fue investigada por haber firmado el denominado Decreto Carmona durante el golpe de Estado en Venezuela de 2002. Ella sostuvo que había acudido al Palacio de Miraflores para acompañar a su madre y que firmó lo que creyó que era una hoja de asistencia, no el decreto mediante el cual se disolvieron los poderes públicos. La acusación fue utilizada recurrentemente por el oficialismo para vincularla con el intento de golpe, mientras Machado negó haber participado en su preparación o ejecución.
En agosto de 2006, Machado y Plaz acudieron a la Asamblea Nacional después de ser convocados en el marco de una investigación parlamentaria sobre el financiamiento de Súmate. Ambos denunciaron que, pese a haber recibido comunicaciones solicitando su presencia, no se les permitió intervenir formalmente en la audiencia.
Machado continuó desempeñando funciones directivas en Súmate durante el resto de la década y participó en actividades de formación ciudadana, observación electoral y denuncia de irregularidades institucionales. En febrero de 2010 renunció a la organización para iniciar formalmente su carrera electoral y presentar su candidatura a la Asamblea Nacional de Venezuela. Su paso por Súmate constituyó la principal plataforma de su proyección pública antes de incorporarse a la política partidista.

Siete días después de renunciar a la dirección de Súmate se postuló como candidata a la Asamblea Nacional. En las primarias opositoras, contó con el apoyo de su plataforma independiente, de Acción Democrática, y de Un Nuevo Tiempo, derrotando al candidato de Voluntad Popular y Primero Justicia, Carlos Vecchio. Ganó una curul con 235.259 votos, el 41,93 %, siendo la diputada electa con mayor cantidad de votos en todo el país en las elecciones parlamentarias de Venezuela de 2010, el 26 de septiembre de 2010 por el circuito N.º 2 del Estado Miranda, que abarca los municipios Baruta, Chacao, El Hatillo y la parroquia Leoncio Martínez del municipio Sucre.
Durante la sesión de la Asamblea Nacional del 27 de septiembre de 2011, Machado durante su intervención por el caso del territorio del Esequibo cuando «la cancillería de Guyana dice que desde el año 2009 ya se había notificado de ampliar su plataforma», pidió interpelar al canciller de la república, al ministro de la defensa, al comandante de la Armada y al comandante operacional estratégico. Ella explica que el artículo 328 de la constitución obliga a las Fuerzas Armadas a defender la soberanía y la integridad del territorio nacional.
En enero de 2012, durante la presentación de memoria y cuenta del presidente Hugo Chávez, tuvo un debate con el primer mandatario, a quien le criticó sus políticas, en especial por la escasez de leche en el país, y afirmó además «se ha dedicado a expropiar que es robar».
El 21 de marzo de 2014, Machado acudió a una sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos para denunciar las violaciones de derechos humanos ocurridas durante las protestas. El Gobierno de Panamá le cedió temporalmente su puesto dentro de la delegación para que pudiera intervenir ante el organismo. Sin embargo, los Estados miembros aprobaron por mayoría que la sesión se celebrara a puerta cerrada y Machado no pudo realizar la exposición pública que había previsto. Machado pretendía presentar denuncias sobre muertes, detenciones arbitrarias, malos tratos, torturas y restricciones a la libertad de expresión durante las manifestaciones. Organizaciones como Human Rights Watch documentaron posteriormente el uso ilegítimo de la fuerza, detenciones arbitrarias y abusos contra manifestantes, algunos de los cuales constituyeron actos de tortura. Después de su intervención ante la OEA, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, sostuvo que Machado había aceptado un cargo público extranjero al incorporarse temporalmente a la delegación panameña y anunció que había perdido automáticamente su condición de diputada. Machado rechazó esta interpretación y afirmó que la decisión constituía una destitución sin procedimiento parlamentario ni derecho a la defensa. El Tribunal Supremo de Justicia ratificó posteriormente la pérdida de su investidura.
Su suplente, Ricardo Sánchez, de Un Nuevo Tiempo, pero quien posteriormente pasó a la bancada del Gran Polo Patriótico, asumió su curul. Machado enunció en su cuenta en Twitter que ella seguía siendo diputada «mientras el pueblo de Venezuela así lo quiera».
En 2010, durante la campaña electoral de las elecciones parlamentarias de dicho año, el entonces mandatario Hugo Chávez, en un evento del Partido Socialista Unido de Venezuela, atacó verbalmente a Machado, y la retó a postularse como candidata a la presidencia contra él, citando la letra de una canción popular: «Ahh, lánzate pues, burguesita de fina estampa, para que tú veas lo que es la furia del pueblo».
El 17 de julio de 2011, Machado realizó su postulación a las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad a la presidencia de Venezuela del 12 de febrero del año siguiente. Los Angeles Times dijo que su nombre fue mencionado como candidata potencial, y Michael Shifter declaró que ella era una futura contendiente presidencial «que puede comunicar efectivamente una visión para una Venezuela post-Chávez que pueda atraer a suficientes partidarios de Chávez». Según Financial Times, Machado fue «apodada la nueva cara de la oposición... incluso el presidente Hugo Chávez ha hablado de enfrentarla en las elecciones presidenciales de 2012».
El 13 de noviembre, dos personas en motocicleta dispararon contra el autobús en el que se desplazaba con seguidores en Caracas. Hubo solo un herido y no fue de gravedad.
La precandidata basó su plan de gobierno alrededor de la teoría del denominado «capitalismo popular», que se basa en el «rescate moral del individuo», a través del respeto a la propiedad privada, la disminución del aparato burocrático y la no intervención estatal en la economía. Machado obtuvo 110.420 votos, equivalentes al 3.81% de los mismos.
El 24 de mayo de 2012, pocos meses después de participar en las primarias presidenciales de la oposición, Machado fundó el movimiento político Vente Venezuela, del cual asumió la coordinación nacional. La organización surgió con el propósito de desarrollar una estructura política propia alrededor de su liderazgo y de promover una propuesta diferenciada dentro de la oposición venezolana, basada en la defensa de la democracia representativa, la propiedad privada, el libre mercado y la reducción del intervencionismo estatal. Machado ha definido posteriormente al movimiento como liberal y ha rechazado su identificación con la extrema derecha, al sostener que mantiene diferencias tanto con el socialismo como con posiciones conservadoras tradicionales.
Durante sus primeros años, Vente Venezuela funcionó como un movimiento integrado en la Mesa de la Unidad Democrática y reunió a dirigentes procedentes de distintas organizaciones opositoras. Aunque Machado y otros integrantes del movimiento ejercían cargos parlamentarios, Vente no contaba con una tarjeta electoral propia. En mayo de 2015, el Consejo Nacional Electoral rechazó su solicitud de inscripción como partido político, junto con las solicitudes de otras organizaciones, sin que ello impidiera que sus candidatos participaran posteriormente mediante las tarjetas de la coalición opositora.
La formación permaneció durante varios años como una organización de alcance electoral limitado y estrechamente asociada con la figura de Machado, mientras desarrollaba estructuras territoriales y se diferenciaba de otros partidos opositores por su orientación liberal y su postura contraria a los procesos de negociación y participación electoral que consideraba carentes de garantías.

En enero de 2014, Machado promovió junto con Leopoldo López y el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, la iniciativa denominada «La Salida», presentada públicamente como una estrategia de movilización ciudadana para impulsar un cambio de gobierno mediante mecanismos constitucionales. La propuesta surgió en un contexto de inflación, escasez de productos básicos, criminalidad y creciente descontento social, y coincidió con el inicio de protestas estudiantiles en distintas ciudades del país. Otros sectores de la Mesa de la Unidad Democrática, entre ellos el encabezado por Henrique Capriles, cuestionaron la estrategia al considerar que podía dividir a la oposición y que no definía con claridad el mecanismo constitucional mediante el cual se produciría la salida anticipada de Nicolás Maduro.
Las protestas se intensificaron el 12 de febrero, cuando una marcha estudiantil en Caracas terminó en enfrentamientos y en la muerte de tres personas, entre ellas el estudiante Bassil Dacosta. Los acontecimientos desencadenaron nuevas manifestaciones en más de veinte ciudades. El Gobierno responsabilizó a los promotores de «La Salida» de fomentar acciones violentas destinadas a derrocar a Maduro, mientras Machado sostuvo que las movilizaciones respondían al deterioro político, económico y social del país y debían desarrollarse de manera pacífica.
Tras la detención de López el 18 de febrero, Machado continuó participando en concentraciones y convocatorias opositoras. La Asamblea Nacional, entonces controlada por el oficialismo, solicitó a la Fiscalía que investigara su presunta responsabilidad en delitos relacionados con las manifestaciones, entre ellos instigación pública, traición y terrorismo. Machado rechazó las acusaciones y denunció que el Gobierno pretendía criminalizar la protesta y perseguir a los dirigentes opositores.
Durante las manifestaciones, organismos nacionales e internacionales documentaron el empleo excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, torturas y otros malos tratos contra manifestantes. También se registraron actos violentos cometidos por algunos participantes, incluidos ataques contra funcionarios y el uso de barricadas, piedras y artefactos incendiarios. Machado denunció particularmente la actuación de los cuerpos de seguridad y de grupos civiles armados progubernamentales, y participó en movilizaciones para exigir la liberación de los detenidos y el cese de la represión.
En marzo, Machado acudió a Washington D. C. con el propósito de denunciar la situación ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos. El Gobierno de Panamá le cedió temporalmente su puesto en la delegación para permitirle intervenir, aunque los Estados miembros aprobaron que la sesión se celebrara a puerta cerrada. Su incorporación temporal a la representación panameña originó posteriormente la controversia que culminó con la pérdida de su investidura parlamentaria.
Entre 2014 y 2021, Machado trabajó como locutora en la emisora Radio Caracas Radio, donde condujo un programa de entrevistas y análisis político llamado Contigo: Con María Corina Machado, transmitido los martes de 1 a 2 p. m.

Ante las elecciones parlamentarias de 2015, Machado respaldó la participación de la oposición y anunció que intentaría postularse nuevamente como diputada. En julio afirmó que inscribiría su candidatura pese a la inhabilitación administrativa de doce meses impuesta por la Contraloría General, medida que consideraba inconstitucional y destinada a impedir su regreso a la Asamblea Nacional. Machado acudió posteriormente a formalizar su postulación, pero el Consejo Nacional Electoral rechazó su inscripción debido a la sanción administrativa.
Vente Venezuela, organización coordinada por Machado, participó en los comicios como parte de la Mesa de la Unidad Democrática, debido a que no había sido autorizada por el CNE para inscribirse como partido político ni contaba con una tarjeta electoral propia. La organización presentó y respaldó candidatos dentro de la alianza opositora y sostuvo que una victoria parlamentaria debía constituir el inicio de una transición política. Tras el triunfo de la MUD, que obtuvo la mayoría de los escaños de la Asamblea Nacional, Machado afirmó que el resultado representaba un mandato para impulsar el cambio político y limitar el poder del gobierno de Nicolás Maduro.
Al inicio de la IV Legislatura de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, Machado respaldó la actuación de los nuevos diputados y continuó promoviendo la movilización ciudadana. En octubre de 2016 participó, junto con Lilian Tintori y Patricia de Ceballos, en la marcha denominada «Mujeres Resteadas», convocada en Caracas para protestar contra la suspensión del proceso de referendo revocatorio contra Nicolás Maduro y exigir el respeto a la Constitución.
En 2017, Machado participó en las protestas convocadas por la oposición después de que el Tribunal Supremo de Justicia asumiera temporalmente competencias de la Asamblea Nacional y ante la posterior convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente por parte de Nicolás Maduro. En mayo intervino en la denominada «marcha de las mujeres», una movilización realizada en Caracas y otras ciudades para exigir elecciones, la liberación de presos políticos y el respeto a las atribuciones del Parlamento. También respaldó la consulta popular del 16 de julio, organizada por la Asamblea Nacional para rechazar la Constituyente y solicitar la renovación de los poderes públicos y la celebración de elecciones. Después de que más de siete millones de personas participaran en la jornada, Machado afirmó que el resultado constituía un mandato para continuar la presión contra el Gobierno.
Tras la instalación de la Constituyente, Machado rechazó que la oposición reconociera sus decisiones y se opuso a participar en las elecciones regionales convocadas para octubre de 2017. Sostuvo que concurrir a esos comicios implicaba aceptar la permanencia de Maduro, legitimar al Consejo Nacional Electoral y normalizar la existencia de la nueva asamblea, postura que profundizó su distanciamiento de la Mesa de la Unidad Democrática.
Las diferencias entre Machado y la Mesa de la Unidad Democrática se profundizaron por los procesos de diálogo con el Gobierno y por la estrategia electoral de la coalición. En 2016, Vente Venezuela se apartó de la MUD, convirtiéndose en una de las primeras organizaciones relevantes en abandonar formalmente la alianza opositora. Machado cuestionaba que la dirigencia de la coalición participara en negociaciones y procesos electorales sin garantías suficientes, y sostenía que la única negociación aceptable debía estar orientada a la salida de Nicolás Maduro del poder.
En septiembre de 2017, Vente Venezuela se incorporó a la plataforma Soy Venezuela, promovida por Machado y Antonio Ledezma como una alternativa a la conducción de la MUD. La nueva coalición rechazó la participación en elecciones sin condiciones democráticas y defendió una estrategia de presión interna e internacional para lograr un cambio de gobierno.
El 14 de mayo de 2018, Machado protagonizó un encuentro en el Puente Internacional Simón Bolívar, exactamente en la línea fronteriza entre Venezuela y Colombia. En el lado venezolano, estaba ella acompañada de varios integrantes de su equipo político y del lado colombiano estuvieron los expresidentes Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana, junto con las senadoras Paola Holguín y Marta Lucía Ramírez, en ese entonces candidata a la vicepresidencia de Colombia. Con la barrera limítrofe en medio, sostuvieron un encuentro donde discutieron sobre las libertades, la democracia y el futuro político de ambas naciones. Asimismo, entregaron un texto que resalta la cooperación entre ambos países, criticando al gobierno de Nicolás Maduro, Machado expresó su opinión de que en Latinoamérica no debería haber «lugar para tiranías socialistas». Posteriormente, el 5 de julio, se reunió en el mismo lugar con Iván Duque, entonces candidato a la presidencia de Colombia.
El 23 de julio de 2018, durante una protesta de médicos en Caracas, algunos manifestantes expresaron su rechazo a la presencia de María Corina, indicando su deseo de no politizar la manifestación. El acto, sin embargo, fue divulgado por medios afines al oficialismo, indicando que aquello era un supuesto acto de rechazo de la población hacia Machado. La presidencia del Colegio de Enfermeras de Caracas, manifestó el desacuerdo de la organización en la llegada de Machado. Fue una de las firmantes de la Carta de Madrid. En diciembre de ese mismo año compartió comunicaciones con los gobiernos de Argentina e Israel solicitando apoyo internacional para una transición política en Venezuela.
En enero de 2019, Machado reconoció a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, aunque posteriormente mantuvo diferencias con la estrategia adoptada por su gobierno interino. Machado defendía una mayor presión internacional contra el gobierno de Nicolás Maduro y cuestionaba la participación en procesos de diálogo o electorales que, a su juicio, no ofrecieran condiciones democráticas.
Las diferencias entre ambos dirigentes se hicieron públicas en agosto de 2020, cuando Machado rechazó incorporarse a una nueva propuesta de unidad presentada por Guaidó. En una carta abierta, cuestionó los resultados de la estrategia desarrollada desde 2019, incluidos el intento de ingreso de ayuda humanitaria de febrero de ese año, el levantamiento del 30 de abril y los procesos de negociación con el Gobierno. También instó a Guaidó a desvincularse de sectores señalados por irregularidades dentro de la oposición. Machado aclaró posteriormente que su principal adversario no era Guaidó, sino Maduro, y presentó sus diferencias con el dirigente opositor como políticas y estratégicas. En 2022 amplió sus cuestionamientos al gobierno interino al expresar su «indignación» por su gestión y criticar la falta de resultados, la opacidad administrativa y el manejo de los activos venezolanos en el exterior.
Machado también mantuvo una posición crítica frente al denominado «G4», integrado por Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular, al que responsabilizó de conducir reiteradamente estrategias fallidas y de monopolizar la dirección de la oposición. Tras las elecciones regionales de 2021, propuso realizar una elección popular para renovar el liderazgo opositor y planteó sustituir la conducción ejercida por esos cuatro partidos.
Machado rechazó la participación opositora en las elecciones regionales y municipales de 2021, al considerar que no existían condiciones para una competencia electoral libre y que los comicios contribuían a legitimar al gobierno de Maduro. También criticó el envío de una misión de observación de la Unión Europea, al sostener que su presencia favorecía la permanencia del Gobierno y no cumplía con los estándares electorales del organismo. Después de la votación, calificó el proceso de «farsa», cuestionó las cifras oficiales de participación y criticó a los dirigentes opositores que habían decidido concurrir.

El 14 de agosto de 2022 Machado confirmó su participación en la elecciones primarias de la Plataforma Unitaria de 2023. Durante las primarias, Machado se posicionó en contra de la asistencia técnica del Consejo Nacional Electoral en la elección alegando que «estamos enfrentando un sistema criminal», pues afirma que el CNE forma parte de ese sistema. De igual forma, defendió que se regrese al voto manual, en detrimento del sistema de votación automatizada.
El 15 de marzo de 2023, inició oficialmente su gira de campaña por el país, en el Estado Mérida. Durante sus actos, mantuvo de igual forma una línea crítica a la dirigencia opositora tradicional, principalmente el denominado «G4», y afirmó que las primarias también son un instrumento para elegir un nuevo liderazgo en la oposición.
Machado lideró todos los sondeos en el proceso de primarias. Machado durante su campaña recibió apoyos de diversas fuerzas políticas, como Alianza Bravo Pueblo, Convergencia y otros partidos regionales, y en las fechas cercanas a la primaria, el 13 de octubre, Freddy Superlano, precandidato presidencial de Voluntad Popular, se retira de la contienda opositora y anuncia su apoyo a Machado, siendo el apoyo más significativo de un partido opositor tradicional a otro candidato luego del apoyo de Un Nuevo Tiempo a Henrique Capriles. En agosto fue amenazada por el gobernador de Trujillo Gerardo Márquez, quien pidió a sus seguidores que saquen a golpes a María Corina Machado, la amenaza con golpear si visita Pampanito.
Machado propuso el 11 de octubre su plan de gobierno, denominado Venezuela Tierra de Gracia, que abarca puntos esenciales como educación, seguridad, salarios, uso de energías renovables, defensa y reforma política, entre otros.
El 23 de octubre María Corina Machado fue electa como representante de la oposición durante las elecciones primarias de la Plataforma Unitaria. El segundo boletín, con un 64 % de actas escrutadas, arroja 1 473 105 votos para María Corina Machado le dio el 92,56 % del electorado opositor. La Comisión Nacional de Primarias emite su tercer y último Boletín con el 92,65 % del total de votantes donde cofirman que María Corina Machado logra 2 253 825 de votos. El 26 de octubre de 2023, la Comisión Nacional de Primarias proclamó a María Corina como candidata presidencial unitaria de la oposición.
El 27 de octubre, la Fiscalía cita a los integrantes a comparecer ante la sede del Tribunal Supremo de Justicia, por presuntas irregularidades en las primarias opositoras, ante la denuncia interpuesta por José Brito. El 30 de octubre de 2023 el TSJ anuncia que «suspende los efectos» de las primarias opositoras para opacar la elección de Machado. La decisión no fue publicada el texto íntegro de dichos fallos, ello no implicó la anulación de las primarias ya realizadas. El 30 de noviembre El gobierno entre intrigas deja ver una salida para los candidatos inhabilitados referenciando al “procedimiento para la revisión de medidas de inhabilitación acordadas por la Contraloría General de la República” de acudir de forma individual entre el 1 y el 15 de diciembre al TSJ a la Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para solicitar la revocación de su inhabilitación política. El Reino de Noruega a través de su embajada para México informó que en el marco de los acuerdos firmados en Barbados por la Plataforma Unitaria Democrática y el gobierno de Nicolás Maduro, se acordó un procedimiento para la revisión de las inhabilitaciones políticas impuestas por la Contraloría General de la República. Gerardo Blyde, había adelantado que este mecanismo se definiría entre el 29 y 30 de noviembre El 15 de diciembre, el último día del lapso otorgado por el TSJ, María Corina Machado interpone ante el ente una reclamación por vía de hecho a la Sala Político Administrativa mediante su abogado Perkins Rocha. Al introducir un documento el último día: “Fuimos al TSJ a desafiar a Maduro y al régimen, a eso fuimos, y vamos a dejar claro, como allí se establece en el documento que introdujimos, que no estoy inhabilitada, que ese es un acto inexistente y por lo tanto, el recurso que introdujimos es una demanda de reclamación por vía de hecho (…) y le corresponderá al TSJ reconocerlo también”, dijo en rueda de prensa. El 19 de diciembre la Contraloría General de la República remitió copias certificadas de los actos mediante los cuales se supone que inhabilitó políticamente a María Corina Machado. Según relato posterior de la exmagistrada en 2026, Bárbara César fue forzada a firmar la sentencia de inhabilitación bajo coacción el 22 de diciembre de 2023, teniendo a dos hermanos detenidos y su cuñada, acusados dentro del caso "Operación Brazalete Blanco" en enero de 2024.

A pesar de la imposibilidad de inscribirse como candidata presidencial, desde su victoria en octubre de 2023 por la Plataforma Unitaria, Machado indicó que haría lo posible para que se le permitiese su inscripción. No obstante, con la llegada de la fecha límite de inscripciones fijada en el cronograma electoral del Consejo Nacional Electoral, Machado decide el 22 de marzo de 2024 apoyar a la académica Corina Yoris como su sustituta en las elecciones presidenciales. Sin embargo, el órgano electoral no permitió la inscripción de Yoris.
Por esta razón, el 19 de abril decide darle su respaldo al diplomático Edmundo González de la Mesa de la Unidad Democrática, a quien logra inscribir durante la prórroga que da el CNE por la Plataforma Unitaria pero con el objetivo «cuidar» la tarjeta de la MUD.
Incluso aunque Machado no fue la candidata presidencial, se ha mantuvo como la líder de la oposición al madurismo durante el proceso electoral. El apoyo mayoritario que recibió el candidato Edmundo González, desconocido hasta antes de su inscripción, en diversas encuestas se debió, entre otras cosas, al impulso que le dio el apoyo de Machado.
Al respecto del papel que jugaría Machado en un hipotético gobierno de González Urrutia, The Telegraph comenta «Si la oposición gana, se espera ampliamente que Machado sea la líder de facto de un gobierno dirigido formalmente por González». El diario también comparó el masivo movimiento popular en torno a Machado, con el ascenso de Hugo Chávez a la presidencia, en cuanto al «fervor» que genera en la ciudadanía, ambos en un contexto de coyuntura política y decadencia del sistema.
Durante la campaña, Machado promovió la organización de los denominados «comanditos», pequeños grupos ciudadanos creados en comunidades, urbanizaciones y centros electorales para movilizar votantes, difundir información sobre la candidatura de González y participar en la vigilancia del proceso electoral. Estas estructuras, junto con la red de testigos electorales de la oposición, fueron utilizadas durante la jornada del 28 de julio para obtener y resguardar copias de las actas de escrutinio impresas por las máquinas de votación.
De igual forma durante la gira de campaña, Machado y su equipo denunciaron un patrón de hostigamiento que incluyó detenciones de colaboradores, órdenes de captura, seguimiento por organismos de seguridad y represalias contra particulares que les prestaban servicios. En marzo fueron detenidos Henry Alviarez y Dignora Hernández, dirigentes de Vente Venezuela, mientras otros siete integrantes del equipo de Machado recibieron órdenes de aprehensión; en julio también fue detenido Milciades Ávila, jefe de seguridad de la dirigente. Asimismo, autoridades tributarias y administrativas clausuraron o sancionaron temporalmente hoteles, posadas, restaurantes y establecimientos que habían alojado, atendido o vendido alimentos a Machado, González y sus acompañantes. Entre los afectados estuvieron tres vendedoras de empanadas cuyo negocio fue cerrado después de servir desayuno a la comitiva, hoteles en los que se había hospedado y particulares que le facilitaron transporte durante sus recorridos por el país. La campaña opositora sostuvo que estas medidas buscaban aislar a Machado y dificultar sus desplazamientos, mientras las autoridades atribuyeron las detenciones y sanciones al cumplimiento de investigaciones penales y obligaciones administrativas.
El 4 de julio, González y Machado iniciaron oficialmente la campaña electoral junto a otros dirigentes de la oposición. El evento, que tenía planificado ser una caravana desde Chacaíto a El Marqués, se convirtió en una marcha con la asistencia de decenas de miles de personas. El 7 de julio, Machado y González protagonizaron un multitudinario acto en la ciudad de Barinas.
El 13 de julio, luego de impedírsele el tránsito de parte de órganos policiales por la autopista regional del centro, logró llegar a la ciudad de Valencia junto al candidato González para encabezar una concentración en el marco de la campaña electoral. The New York Times refiriéndose a Machado la calificó de «enérgica ex legisladora cuyo mensaje central es la promesa de traer a los venezolanos de regreso a casa restaurando la democracia y haciendo que la economía vuelva a funcionar».
El 25 de julio la Plataforma Unitaria realiza su cierre de campaña en Baruta en Las Mercedes a las 4 p. m., el candidato Edmundo González acompañado de María Corina Machado para su clausura junto a Delsa Solórzano, César Pérez Vivas, Juan Pablo Guanipa, Andrés Velásquez y otros líderes.
En la madrugada del 29 de julio, el Consejo Nacional Electoral proclamó a Maduro como ganador con el 51,2 % de los votos, frente al 44,2 % atribuido a González, sin publicar los resultados desglosados por mesa de votación. Machado y González rechazaron el anuncio y afirmaron que los datos recabados por sus testigos demostraban la victoria del candidato opositor. La oposición publicó posteriormente en el sitio web «Resultados con Venezuela» copias digitalizadas de las actas que aseguró haber obtenido de más del 80 % de las máquinas electorales; según su totalización, González obtuvo aproximadamente 7,3 millones de votos y Maduro 3,3 millones. El Gobierno calificó las actas publicadas por la oposición como falsas y sostuvo que el sistema electoral había sido objeto de un ataque informático, mientras el CNE no difundió las actas desagregadas que respaldaran sus boletines.
El Centro Carter, invitado por el CNE para observar los comicios, concluyó que la elección no cumplió con los estándares internacionales de integridad electoral y que los resultados anunciados oficialmente no podían ser verificados debido a la ausencia de datos desglosados. Posteriormente, sus expertos consideraron auténticas las actas publicadas por la oposición y señalaron que estas eran consistentes con una victoria de González. En su informe final, publicado en febrero de 2025, el organismo sostuvo que las actas difundidas por la oposición constituían una representación fiable de los resultados y que mostraban una victoria clara de González.
Tras el anuncio de los resultados oficiales, el 29 de julio de 2024 se produjeron protestas en Caracas y otras ciudades del país contra la proclamación de Nicolás Maduro. Las primeras movilizaciones surgieron en distintos sectores, incluidos barrios tradicionalmente asociados con el chavismo, sin que mediara inicialmente una convocatoria formal de la dirigencia opositora. Machado respaldó posteriormente las manifestaciones y llamó a mantenerlas de forma pacífica para exigir el reconocimiento de los resultados contenidos en las actas electorales publicadas por la oposición. El 3 de agosto participó en una movilización convocada en Caracas, mientras se celebraban concentraciones similares en ciudades como Valencia, Maracaibo y San Cristóbal.
Las protestas fueron reprimidas por los cuerpos de seguridad y grupos civiles progubernamentales. Organizaciones de derechos humanos documentaron muertes, detenciones arbitrarias, desapariciones de corta duración y procesos penales contra manifestantes, incluidos menores de edad. Ante el aumento de la persecución contra dirigentes y activistas opositores, Machado redujo sus apariciones públicas y permaneció en la clandestinidad, desde donde continuó defendiendo la victoria de Edmundo González y promoviendo la presión nacional e internacional contra el Gobierno.
El 9 de diciembre de 2024, González declaró en una entrevista con el periódico español El País que Machado ocuparía la Vicepresidencia Ejecutiva de la República en el Gobierno que esperaba formar después de asumir la Presidencia.
El 9 de enero de 2025, Machado reapareció públicamente después de varios meses en la clandestinidad para participar en una manifestación en Chacao, convocada en vísperas de la investidura presidencial de Maduro. Al abandonar la concentración en una motocicleta, fue interceptada y detenida brevemente por funcionarios de la división motorizada de la Policía Nacional Bolivariana. Su equipo denunció que agentes dispararon durante la interceptación y que Machado fue obligada a descender de la motocicleta y trasladada por la fuerza. Horas después fue liberada.
Machado afirmó posteriormente que durante su detención fue obligada a grabar varios mensajes antes de ser liberada y que sufrió contusiones durante el incidente. El ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello, negó que hubiera sido detenida y acusó a la oposición de fabricar el episodio. Una reconstrucción posterior de Human Rights Watch, basada en fotografías y videos geolocalizados, verificó la presencia de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, la interceptación de la motocicleta y la detención temporal de Machado, y consideró que las imágenes eran consistentes con su relato.
En diciembre de 2025, después de permanecer más de un año en la clandestinidad y pese a una prohibición de salida del país, Machado abandonó Venezuela mediante una operación encubierta para viajar a Noruega. Según investigaciones periodísticas posteriores de The Wall Street Journal, fue trasladada por tierra hasta la costa venezolana después de atravesar varios controles de seguridad y posteriormente embarcó en una pequeña nave con destino a un punto de encuentro en el mar Caribe.

La travesía se vio afectada por fallas mecánicas, pérdida de comunicaciones y fuerte oleaje, y la embarcación permaneció varias horas sin contacto con el equipo encargado de recogerla. Machado fue localizada y asistida por personal de Grey Bull Rescue, una organización estadounidense privada especializada en evacuaciones, que la trasladó fuera de aguas venezolanas y posteriormente a Curazao. La organización afirmó que la misión, denominada «Operación Dinamita Dorada», fue financiada por donantes privados y no constituyó una operación oficial del Gobierno de Estados Unidos. Durante el viaje sufrió una lesión vertebral atribuida a las condiciones del mar. Desde Curazao continuó hacia Estados Unidos y posteriormente a Oslo, donde llegó después de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz.
Después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, Machado sostuvo que el nuevo escenario debía conducir al reconocimiento de la victoria atribuida por la oposición a Edmundo González Urrutia en las elecciones presidenciales de 2024 y al inicio de una transición democrática. También afirmó que pretendía regresar a Venezuela y participar directamente en la reorganización política del país.
La administración de Donald Trump, sin embargo, optó inicialmente por mantener relaciones con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, a quien consideró capaz de preservar la estabilidad institucional después de la captura de Maduro. Trump expresó dudas sobre la capacidad de Machado para asumir inmediatamente la conducción del país, mientras fuentes estadounidenses señalaron que Washington consideraba que la oposición carecía del control institucional y militar necesario para gobernar en aquella etapa. Machado rechazó que Rodríguez representara una alternativa moderada al chavismo y la responsabilizó de haber formado parte de la estructura represiva del gobierno anterior.
El 15 de enero, Machado se reunió con Trump en la Casa Blanca y mantuvo posteriormente encuentros con legisladores y funcionarios estadounidenses. Durante la reunión defendió su incorporación al proceso político venezolano, insistió en la necesidad de celebrar elecciones libres y manifestó su intención de regresar al país; no obstante, no se anunciaron acuerdos concretos sobre el papel que desempeñaría en la transición. Días después, Trump declaró que estudiaba asignarle algún papel relacionado con Venezuela, aunque no precisó su naturaleza.
En marzo, Machado anunció que regresaría a Venezuela «en pocas semanas» para promover una transición y preparar una nueva movilización electoral. Vente Venezuela afirmó que, una vez concretado su retorno, realizaría un recorrido nacional; sin embargo, el regreso no se produjo en el plazo inicialmente sugerido.
En mayo de 2026, Machado confirmó que aspiraba nuevamente a la Presidencia y que pretendía regresar a Venezuela antes de finalizar el año. Señaló que aceptaría competir con otros candidatos en unas elecciones con autoridades imparciales, garantías de participación y condiciones reconocidas como libres y competitivas.
Tras los terremotos del 24 de junio de 2026, Machado anunció que intentaría regresar a Venezuela para colaborar con la atención de la emergencia y sostuvo que su presencia podía contribuir a organizar la ayuda y el proceso de transición. Acusó al gobierno de Delcy Rodríguez de haber cerrado el espacio aéreo y cancelado vuelos para impedir su llegada, mientras su organización movilizó voluntarios, donaciones y una base de datos para localizar a personas desaparecidas.
El intento de regreso generó versiones contradictorias sobre la posición de Estados Unidos. Reuters informó, citando a un funcionario de la Casa Blanca, que altos cargos estadounidenses se habían mostrado frustrados por la insistencia de Machado y consideraban inoportuno su retorno inmediato durante las labores de rescate, aunque afirmaban respaldar su eventual regreso. Dos funcionarios citados de forma anónima por Associated Press señalaron posteriormente que la administración de Trump había intentado disuadirla de viajar y que no estaba dispuesta a facilitar su traslado, ante el temor de que su presencia provocara protestas o desviara la atención de la emergencia humanitaria. Uno de ellos aclaró, sin embargo, que Washington no tenía capacidad para impedir legalmente su retorno. Estas informaciones fueron interpretadas por varios medios como evidencia de la distancia entre Machado y la administración estadounidense, que había priorizado la cooperación con el gobierno de Rodríguez y la estabilización del país antes de impulsar una transición electoral inmediata.
El 8 de julio, Trump negó públicamente haber pedido a Machado que no regresara a Venezuela. Consultado por periodistas a bordo del Air Force One, declaró que no le había dicho que permaneciera fuera del país y la calificó como «una buena persona». Sus declaraciones contrastaron con las informaciones anteriores atribuidas a funcionarios de su propia administración, aunque no aclaró si Estados Unidos facilitaría materialmente el regreso de la dirigente.
El 28 de mayo de 2014, un alto cargo del gobierno venezolano, Jorge Rodríguez, presentó pruebas de una supuesta conspiración llevada a cabo por políticos de la oposición, incluyendo María Corina Machado, con el fin de derrocar al gobierno venezolano. Las pruebas presentadas fueron supuestos correos electrónicos desde cuentas de Google enviados por María Corina y Pedro Mario Burelli. Burelli afirmó que dichos correos fueron falsificados por el SEBIN, mostrando los que él afirmaba que eran los verdaderos correos.
El 4 de junio, la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, ordenó comparecer a María Corina Machado junto con Diego Arria, Pedro Burelli y Ricardo Koesling; una semana después, el 11 de junio, se emitieron órdenes de arresto. Semanas después, Burelli contrató a Kivu, una agencia de ciberseguridad americana. Dicha agencia afirmó tras estudiar los correos electrónicos que «no se encontró evidencia de la existencia de ningún email entre la cuenta de Google de Pedro Burelli y los supuestos destinatarios», que alegó que los correos presentados por el gobierno venezolano tenían «varios indicadores de manipulación de usuario» y que «oficiales venezolanos usaron emails falsos para acusar a opositores de intentar asesinar al presidente Nicolás Maduro».
Sin embargo, meses más tarde, la fiscalía venezolana decidió continuar con el caso el 26 de noviembre de 2014 afirmando que Machado tenía que ser formalmente imputada el 3 de diciembre. Machado y otros alegaron que las acusaciones eran falsas y afirmaron ser utilizados por el gobierno como distracción de los problemas económicos y las encuestas que mostraban la aprobación del presidente Maduro rondando el 30 %.
En julio de 2015, la Contraloría General de la República le impuso una sanción administrativa que la inhabilitó durante doce meses para ejercer cargos públicos. El organismo atribuyó la medida a la omisión en su declaración jurada de patrimonio de determinadas bonificaciones y beneficios correspondientes a su período como diputada. Machado sostuvo que nunca había recibido esos pagos y cuestionó tanto el fundamento como el procedimiento empleado para imponer la sanción.
El 30 de junio de 2023, el diputado José Brito, involucrado en la Operación Alacrán, informó que la Contraloría General de la República le había comunicado por escrito que Machado se encontraba inhabilitada para ejercer cargos públicos por 15 años, vinculándola con supuestos delitos del político opositor Juan Guaidó, así como de apoyar las sanciones internacionales contra el país. El abogado Román Duque Corredor pidió a la Contraloría General de la República declarar nula la inhabilitación de María Corina Machado a través de una carta dirigida al contralor, Elvis Amoroso, con fecha del 2 de julio. También el abogado Otoniel Pautt Andrade, presentó un escrito el 10 de julio de 2023 de manera personal e interpuso una demanda de derechos colectivos en contra de la inhabilitación a Machado, con el objeto de suspender los efectos de la actuación administrativa contenida, y cuya sentencia fue publicada el 14 de agosto ubicada en la ficha Nro. 1243, la cual fue reconducida y desestimada su admisión.
Machado reaccionó a las informaciones de que sobre ella pesa una nueva inhabilitación, refiriéndose a ella como «basura» la inhabilitación, y dijo que sus objetivos iban más allá de lo electoral. Sobre todo porque no había sido notificada y no había ejercido su derecho a la defensa por lo que le restó importancia. Confirmó que seguiría adelante en el proceso de primarias.
Diversos líderes políticos extranjeros han condenado la inhabilitación de Machado, como Luis Lacalle Pou, presidente de Uruguay, Mario Abdo Benítez, presidente de Paraguay y Gustavo Petro, presidente de Colombia, quien en el pasado fue también inhabilitado por una instancia administrativa, y la CIDH le restableció sus derechos políticos constitucionales. Antony Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos, se refirió a la inhabilitación de Machado como «profundamente desafortunada» la inhabilitación de Machado. El Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, indicó que la inhabilitación «socava la democracia». El Parlamento Europeo condenó la inhabilitación y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos rechazó las inhabilitaciones en contextos preelectorales por motivos políticos. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, la describió como un ataque a la democracia y al Estado de derecho en Venezuela.
El 17 de octubre de 2023, el gobierno de Maduro y la Plataforma Unitaria dado los conflictos existentes a la crisis presidencial y la falta de legalidad de la presidencia de Maduro firman en Bridgetown (Barbados) dos acuerdos provisionales sobre «la promoción de derechos políticos y garantías electorales para todos» y «la protección de los intereses vitales de la Nación».
En enero de 2024, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela emitió la sentencia N.º 00005, relacionada con una demanda de María Corina Machado contra la Contraloría General de la República. Machado y su abogado, Perkins Rocha Contreras, argumentaron contra las presuntas actuaciones materiales de la Contraloría, presentando una acción de amparo cautelar. La Sala se declaró competente y admitió la demanda, pero rechazó la solicitud de amparo cautelar, destacando la autoridad del Contralor General para imponer sanciones de inhabilitación según el artículo 105 de la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República.
La sentencia justificó la inhabilitación de Machado por quince años, citando su supuesta participación en actividades perjudiciales para el Estado, como la promoción de «sanciones internacionales» y el apoyo a medidas de «bloqueo económico». También mencionó su supuesta asociación con acciones de Juan Guaidó y su implicación en la pérdida de activos venezolanos en el extranjero, como Citgo.
Machado se define como liberal tanto en materia política como económica. Ha señalado como principios de su propuesta la defensa de las libertades individuales, la propiedad privada, la democracia representativa, el Estado de derecho y una economía basada principalmente en la iniciativa privada. En 2023 afirmó que Vente Venezuela, organización de la que es coordinadora nacional, se ubicaba en el «centro liberal» y rechazó que sus posiciones fueran calificadas como de extrema derecha.
Medios y analistas la han situado generalmente en la derecha del espectro político venezolano debido a sus propuestas de liberalización económica, privatización de empresas estatales y oposición frontal al chavismo. Otros análisis han descrito su pensamiento como una forma de liberalismo clásico centrada en los derechos individuales, la democracia liberal, la economía de mercado y la cooperación entre el sector público y el privado.
Machado ha defendido una reducción de la participación directa del Estado en la economía, la expansión de la propiedad privada y el estímulo a la inversión y al emprendimiento. Durante las primarias opositoras de 2012 presentó un programa denominado «capitalismo popular», mediante el cual proponía ampliar el acceso de los ciudadanos a la propiedad y disminuir los controles y la intervención estatal en la actividad económica.
Entre sus principales propuestas se encuentra la privatización o apertura al capital privado de empresas estatales. Durante la campaña de las primarias de 2023 planteó privatizar Petróleos de Venezuela (PDVSA) y permitir una mayor participación de empresas nacionales y extranjeras en la industria petrolera. También ha defendido la privatización de otras empresas estatales, acompañada de programas sociales dirigidos a los sectores de menores ingresos.
Su programa para las primarias de 2023, denominado «Venezuela Tierra de Gracia», proponía atraer inversión privada, recuperar la producción petrolera, reformar las empresas públicas y restablecer la seguridad jurídica. En intervenciones posteriores ha insistido en que la recuperación del sector energético requiere transparencia, un nuevo marco jurídico y garantías para la inversión extranjera.
Machado ha mantenido una posición de confrontación frente a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, a los que ha caracterizado como autoritarios. Ha sostenido que la salida de la crisis venezolana requiere el restablecimiento del Estado de derecho, elecciones libres, la liberación de los presos políticos y una transición democrática.
Durante varios años cuestionó los procesos de negociación entre el Gobierno y la oposición al considerar que permitían a Maduro ganar tiempo sin ofrecer garantías verificables. En 2017 sostuvo que el único objetivo aceptable de una negociación debía ser la salida de Maduro del poder. Sus posiciones fueron calificadas como radicales o maximalistas por otros sectores opositores que defendían la negociación y la participación electoral como mecanismos para producir cambios políticos.
Machado apoyó la participación de la oposición en las elecciones parlamentarias de 2015 y en las primarias presidenciales de 2023, pero rechazó concurrir a procesos que consideraba carentes de garantías, como las elecciones presidenciales de 2018 y las regionales de 2021. Tras ganar las primarias opositoras de 2023, dio mayor centralidad a la movilización electoral y llamó a participar masivamente en las elecciones presidenciales de 2024, aunque continuó reclamando presión internacional sobre el Gobierno.
Machado ha solicitado reiteradamente una mayor actuación de la comunidad internacional frente al gobierno de Maduro. Ha respaldado sanciones contra funcionarios y redes vinculadas con el Gobierno y ha pedido cooperación diplomática, financiera y judicial para aumentar la presión sobre las autoridades venezolanas.
También defendió la aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca y sostuvo que la crisis venezolana constituía una amenaza regional que requería una respuesta internacional. Sus planteamientos fueron interpretados por el Gobierno y por algunos adversarios como un respaldo a una intervención extranjera, mientras Machado afirmó que la presión externa debía complementar la movilización interna.
Machado ha defendido una política exterior vinculada con las democracias occidentales y ha mantenido relaciones con dirigentes liberales y conservadores de Estados Unidos, Europa y América Latina. Ha criticado las alianzas del chavismo con gobiernos autoritarios y ha promovido una mayor cooperación con Estados Unidos y la Unión Europea.
Ha expresado asimismo su apoyo a Israel y ha defendido el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Venezuela e Israel, suspendidas en 2009. En años recientes fortaleció sus vínculos políticos con dirigentes como Donald Trump, Javier Milei, José Antonio Kast y Benjamín Netanyahu.
Machado ha afirmado que sus creencias católicas no deben imponerse mediante la legislación. En 2023 se manifestó a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y sostuvo que las parejas homosexuales debían disponer de los mismos derechos civiles que las heterosexuales. Sobre la adopción homoparental, señaló que debía decidirse caso por caso atendiendo al interés superior del menor.
En relación con el aborto, declaró que personalmente defiende la vida desde la concepción, pero respaldó su despenalización en casos de violación y pidió un debate nacional sobre el asunto. También se mostró favorable al uso medicinal de la marihuana y, en determinadas circunstancias médicas, a la eutanasia.
Machado ha sido objeto de agresiones físicas, amenazas y restricciones a sus desplazamientos y actividades políticas. En diciembre de 2023, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos mantuvo las medidas cautelares concedidas a su favor y señaló que persistían factores de riesgo relacionados con amenazas, actos de hostigamiento, seguimiento y agresiones vinculadas con su actividad opositora.
El 30 de abril de 2013, Machado resultó herida durante una pelea entre diputados oficialistas y opositores en la Asamblea Nacional de Venezuela. El enfrentamiento ocurrió después de que la presidencia del parlamento negara el derecho de palabra a los legisladores opositores que no reconocieran el resultado de las elecciones presidenciales de ese año. Machado recibió varios golpes en el rostro y sufrió una fractura nasal; otros diputados de ambas bancadas también resultaron lesionados. Los diputados opositores denunciaron que habían sido atacados por integrantes de la bancada gubernamental, mientras el oficialismo sostuvo que la exhibición de una pancarta opositora había provocado el altercado.
En mayo de 2017, el dirigente opositor Henry Ramos Allup denunció que el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil había ordenado a las aerolíneas nacionales no vender boletos a Machado y a otros dirigentes opositores, entre ellos Henrique Capriles y David Smolansky. La medida no fue publicada mediante una resolución formal y fue conocida a través de las denuncias de los afectados, quienes la interpretaron como una restricción destinada a dificultar sus desplazamientos dentro del país.
El 24 de octubre de 2018, Machado y varios integrantes de Vente Venezuela fueron agredidos durante una actividad política en Upata, estado Bolívar. Un grupo de simpatizantes del oficialismo irrumpió en el recorrido con piedras, botellas, palos y tubos, golpeó a varios participantes y sustrajo cámaras, teléfonos y otros equipos. Machado sufrió lesiones en el rostro y recibió atención médica después del ataque. Machado y seguidores de su organización responsabilizaron de promover la agresión a la entonces alcaldesa del municipio Piar, Yulisbeth García, y denunciaron que funcionarios policiales y militares presentes no intervinieron para impedirla.
Durante la campaña para las primarias opositoras de 2023 se registraron nuevos obstáculos a sus actividades. En marzo, Machado denunció que funcionarios del Ministerio de Salud impidieron la utilización de un salón del Hotel Príncipe de Barquisimeto, donde tenía previsto reunirse con simpatizantes, pese a que el establecimiento había autorizado inicialmente el evento. En junio, un grupo identificado con el oficialismo intentó impedir una actividad de campaña en Tinaquillo, estado Cojedes, y se enfrentó con simpatizantes y miembros del equipo de seguridad de la dirigente. La CIDH indicó posteriormente que durante la campaña se habían intensificado las amenazas, el seguimiento y los actos de hostigamiento contra Machado y su entorno político.
Machado fue aclamada por National Review en 2006 como «la mejor de las mujeres y de los tiempos difíciles que enfrentan muchas mujeres en todo el mundo» en una lista de las mujeres que el mundo debe saber para el Día Internacional de la Mujer.
En 2009, Machado fue elegida entre 900 candidatos como uno de 15 aceptadas del Yale World Fellows Program. El programa de la Universidad de Yale apunta construir una red global de líderes emergentes y ampliar el entendimiento internacional en todo el mundo. «Cada una de las 15 han demostrado una destacada trayectoria de logro y un potencial ilimitado para el éxito futuro», dijo el director del Programa, Michael Cappello. En el comunicado de prensa del Programa Mundial de Yale Fellows comenta que «Machado se dedica a la defensa de las instituciones democráticas y las libertades civiles a través de Súmate, organismo de control principal de la nación para la transparencia electoral.»
El 19 de noviembre de 2018, figuró en una lista de la British Broadcasting Corporation (BBC) como una de las 100 mujeres más influyentes de 2018, junto a Valentina Quintero. En 2019, la Internacional Liberal le reconoció con el premio por la Libertad 2019 por «sus esfuerzos dedicados durante muchos años para llevar la democracia a Venezuela, a pesar de los riesgos que ha enfrentado».
El 16 de agosto de 2024 el presidente del Museo de la Diáspora Cubana, Marcell Felipe, anunció la propuesta para la nominación al Premio Nobel de la Paz a Machado desde Miami.
El 12 de septiembre de 2024, Machado recibe del Instituto Bruno Leoni el premio Bruno Leoni por «el increíble coraje, la extraordinaria lucidez, la inagotable pasión que ha puesto, a lo largo de los años, al servicio de la causa de la libertad». El 30 de septiembre de ese mismo año le fue otorgado el premio Václav Havel de Derechos Humanos del Consejo de Europa por ser «defensora» de la democracia, siendo esta la primera vez en la historia del premio que es otorgado a una persona de América Latina.
El 24 de octubre, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, anunció oficialmente que los ganadores del Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia de 2024 serían Edmundo González y María Corina Machado. Ambos fueron reconocidos por «su valiente lucha para restaurar la libertad y la democracia en Venezuela», siendo la ceremonia de entrega del galardón el 18 de diciembre. El 17 de diciembre el Parlamento Europeo entregó el premio Sájarov a los líderes opositores venezolanos María Corina Machado que en su ausencia intervino por video y fue recibida por su hija.
El 6 de marzo de 2025 fue galardonada con el Premio Clara Campoamor del Ayuntamiento de Madrid por «encabezar en Venezuela una enérgica defensa de los derechos humanos y la libertad frente a la dictadura».
El 3 de diciembre la Comunidad Valenciana, España, galardona a María Corina Machado con el premio de Convivencia Manuel Broseta por «luchar todos los valores» en Venezuela. Jordi Sevilla ha destacado los dos premiados por «luchar por los presos políticos en la dictadura venezolana»
El 9 de diciembre, la ciudad de Antequera en Málaga, España, inauguró la «calle María Corina Machado» en homenaje a la dirigente y laureada.
En marzo de 2026, Machado fue declarada huésped ilustre de Santiago de Chile y recibió las llaves de la ciudad de manos del alcalde Mario Desbordes, quien destacó su trayectoria en defensa de la democracia y los derechos humanos. La concesión fue cuestionada por algunos concejales, quienes criticaron la cercanía política de Machado con Donald Trump y consideraron que la ceremonia reflejaba la orientación partidista de la administración municipal.
El 17 de abril del mismo año, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, le entregó la Llave de Oro de la Villa, una de las principales distinciones honoríficas concedidas por el Ayuntamiento de Madrid, en reconocimiento a su defensa de la libertad, la paz y la democracia en Venezuela.
Al día siguiente, Machado recibió de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, concedida en reconocimiento a su defensa de la libertad y los derechos humanos en Venezuela. Tras la ceremonia, Machado intervino en una concentración celebrada en la Puerta del Sol. Durante el acto se produjeron cánticos ofensivos contra la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, promovidos desde el escenario por el cantante Carlos Baute. La Embajada de Venezuela en España los calificó de racistas y misóginos y ofreció disculpas al pueblo español, mientras Machado manifestó posteriormente su rechazo a las expresiones discriminatorias.

El 10 de octubre de 2025, el Comité Noruego del Nobel concedió a Machado el Premio Nobel de la Paz «por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia». El comité destacó su papel en la articulación de sectores de la oposición venezolana, su defensa de elecciones libres y su respaldo a una transición política pacífica. Machado dedicó el reconocimiento al pueblo venezolano y al presidente estadounidense Donald Trump, a quien agradeció su «apoyo decisivo» a la causa opositora.
Machado no llegó a tiempo a la ceremonia de entrega celebrada en Oslo el 10 de diciembre de 2025, después de abandonar clandestinamente Venezuela, donde había permanecido oculta durante varios meses. Su hija, Ana Corina Sosa Machado, recibió la medalla y el diploma en su representación y pronunció el discurso preparado por su madre. Machado llegó posteriormente a Noruega y participó en actos relacionados con el galardón.
En enero de 2026, después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, Machado manifestó su intención de entregar el reconocimiento a Trump como muestra de agradecimiento por la actuación de Estados Unidos en Venezuela. El Instituto Nobel Noruego aclaró que la condición de laureado no podía revocarse, compartirse ni transferirse, debido a que la decisión de concesión era definitiva y permanente.
El 15 de enero, durante una reunión en la Casa Blanca, Machado entregó a Trump la medalla física del Premio Nobel de la Paz y declaró que el gesto reconocía su compromiso con la libertad de Venezuela. Trump aceptó la medalla y anunció que la conservaría, describiendo la entrega como un gesto de respeto mutuo. La entrega no modificó la titularidad del premio, que continuó correspondiendo oficialmente a Machado, aunque los galardonados pueden disponer libremente de la medalla como objeto físico.
En agosto de 2026 Machado fue distinguida con el «Premio Concordia al Liderazgo 2026».
| Candidato | Partido | Votos | % | Resultado | ||
|---|---|---|---|---|---|---|
| María Corina Machado | Ind./MUD | 235 259 |
|
Diputada | ||
| Enrique Mendoza | COPEI/MUD | 234 272 |
|
Diputado | ||
| Luis Díaz Laplace | PSUV | 43 550 |
|
No electo | ||
| Miguel Mendoza | PSUV | 43 313 |
|
No electo | ||
| Otros | 4 568 |
| ||||
| Votos nulos | 9 276 |
| ||||
| Votos válidos/participación | 560 962 |
| ||||
| Candidato | Partido | Votos | % | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Henrique Capriles | PJ | 1 923 524 |
| |||
| Pablo Pérez Álvarez | UNT | 899 385 |
| |||
| María Corina Machado | Ind. | 114 107 |
| |||
| Otros | 52 732 |
| ||||
| Votos válidos/participación | 2 989 748 |
| ||||
| Candidato | Partido | Votos | % | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| María Corina Machado | VV | 2 253 825 |
| |||
| Carlos Prosperi | AD | 112 523 |
| |||
| Delsa Solórzano | EC | 15 340 |
| |||
| Otros | 35 521 |
| ||||
| Nulos | 23 206 |
| ||||
| Votos total/participación al 92 % estimado | 2 440 415 |
| ||||