Megaron

Plano esquemático del complejo de un mégaron. 1: Vestíbulo, 2: Sala principal, 3: Columnas del pórtico y de la sala principal.

El mégaron (en griego antiguo: μέγαρον, vocablo probablemente derivado de la palabra griega μέγας, «grande») es el Gran Salón que se encontraba en los palacios de las civilizaciones micénica y minoica, en Grecia y Anatolia. Solía estar a un lado del patio central y frente al altar. Constaba de tres partes: el pórtico (πρόπυλο) abierto con dos columnas in antis; el vestíbulo (πρόδομος), también llamado pronaos (πρόναος); y la sala principal (Μέγαρον), denominada asimismo cella o naos (ναός).

Función

Esta edificación es el ancestro del templo griego y a lo largo de su historia fue utilizada para diversos fines. El mégaron principal estaba compuesto de un único local, generalmente de dimensiones relevantes, en el cual los soberanos recibían a sus huéspedes, llevaban a cabo los banquetes rituales, escuchaban en privado las presentaciones de aedos (cantores épicos) y rapsodas y celebraban consejos de guerra.

Después de la invasión doria (también conocida como “retorno de los Heráclidas”), el mégaron sirvió para dar culto a los dioses y probablemente para depósito de exvotos. La sala que antes albergaba al rey y a sus huéspedes, pasó a ser la morada de los dioses, representados allí mediante esculturas o imágenes.

Mégaron in antis

Con el tiempo, el mégaron sufrió grandes transformaciones hasta hacerlo apenas reconocible en los grandes templos griegos. Una forma común en el desarrollo arquitectónico de esta estructura fue el mégaron in antis, denominado así porque las dos columnas del pórtico quedaban enmarcadas por las paredes laterales llamadas antas.

Estilo y materiales

Las primeras edificaciones fueron construidas a base de ladrillos, grandes vigas de madera y tejas de terracota para el techo. Eran muy coloridas y a su estilo arquitectónico se le llama “orden minoico”. En el centro de la naos se encontraba un hogar u hoguera, circundada por cuatro columnas (colocadas en los vértices del cuadro ideal en el que estaría inscrito el fuego) en las que finalmente se colgaban las armas e inclusive los instrumentos musicales de los aedos. Estas cuatro columnas coronaban el techo con un lucernario que permitía la entrada de luz a la sala y la salida de los humos de la hoguera.

Megaron en la Odisea de Homero

En la Odisea se hace referencia al «sombrío mégaron» del Palacio de Odiseo Laertíada. Es en ese lugar donde se reúnen los pretendientes de Penélope y a donde llega Odiseo haciéndose pasar por un forastero ante todos, para consumar su venganza. Este lugar, sin duda, formaba una parte muy importante de la vida en el palacio. Homero menciona también el mégaron del palacio de la hechicera Circe, y el del palacio del “héroe Alcínoo”. Nausícaa, dirigiéndose a Odiseo, describe el megaron de este último:

Y una vez que te cobijen la casa y el patio, cruza rápidamente la sala (mégaron) para llegar hasta mi madre; ella está sentada en el hogar a la luz del fuego, hilando copos purpúreos… apoyada en la columna. Y sus esclavas se sientan detrás de ella. Allí también está el trono de mi padre apoyado contra la columna, en el que se sienta a beber su vino como un dios inmortal.
Odisea, Canto VI

Yacimientos arqueológicos relevantes

Además de las referencias en la Odisea, existen lugares arqueológicos en los que se han descubierto restos de edificaciones que corresponden al mégaron minoico y micénico.

Véase también

Referencias

  1. ↑ Odisea, Canto I.
  2. ↑ Odisea, Canto X.

Bibliografía